Buscar entradas

Mostrando entradas con la etiqueta dakar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dakar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de abril de 2011

Gare routière

Hoy se me ha ocurrido (bueno, realmente lo he visto en otro blog) hacer una entrada con un mapa de los sitios más interesantes de Dakar. Eso me llevará tiempo, no es para hoy, pero ha sido el motivo de que haya estado mirando el Google Maps y me haya inspirado otra entrada: quiero enseñaros una foto aérea de la Gare Routière de Pompiers, la "estación de autobuses" que teníamos que usar normalmente cada vez que queríamos salir de la ciudad. Casi igual que una de aquí, ¿eh?


De esto hablé aquí


Como véis, impera el caos. Entrar ahí es entrar en un territorio hostil para el que hay que estar prepadado; en cuantro te ven, hordas de senegaleses te rodean, unos apremiándote, otros discutiendo entre ellos a ver cuál se te va a quedar, otros ofreciéndote cosas a vender... la verdad es que no me resultaba nada agradable, me daba mucha tensión... pero también es cierto que cuando volví a España, y tuve que esperar una hora a solas en la estación de autobuses de Ferrol en domingo y por la mañana (parecía aquéllo una ciudad fantasma) lo eché de menos...

miércoles, 9 de diciembre de 2009

África y el peligro

Pensaba pasar un tiempo sin escribir para mantener en primera página el post de la foto del concurso, pero cuando hay que postear hay que postear, una se debe a sus principios :D

Recibía el lunes (aunque lo leí hoy) un email de un amigo de ésos locos que conocí en Dakar y del que hacía ya mucho tiempo que no sabía anda. David, un tipo peculiar. Cuando le conocí era voluntario en alguna ONG, ni siquiera estoy segura de cuál, ni en qué consistía su función. Al poco tiempo se fue de Dakar y tampoco recuerdo si me enteré a dónde iba o qué iba a hacer. Pero periódicamente recibía en el email sus powerpoints de "Colores Africanos", y me alegraba. Y en algún momento de la historia, dejé de recibirlos, supongo que porque allá donde estuviese no disponía de una conexión a Internet en condiciones.

El lunes recibí un nuevo correo suyo. Y como me ha gustado, y este blog es mio y me lo ***** cuando quiero, os lo transcribo letrita por letrita. Espero que a él no le importe, yo por mi parte doy fe de que lo que dice es cierto.


¡Hola familia¡ ¡¿Cómo vamos?!

Desde hace unos días dispongo de internet a bordo y poco a poco intento irme poniendo al día. Sé que tengo muchos mensajes pendientes de responder, pero ¡tiempo al tiempo!

Especialmente estos días que el mundo de la cooperación estamos sufriendo un choque con el secuestro en Mauritania creo que todavía tiene más sentido volver a enviar flashes de la vida africana y seguir mostrando África desde dentro, la de la alegría, la de los colores y la diversidad; ¡el África del día a día! (El blog que va adjunto a los flashes no estará límpio ni actualizado hasta dentro de algunas semanas más, ¡lo siento!).

Creo que no tenemos que anclarnos en hechos de gran repercusión mediática y tenemos que saber leer el todo, que un pequeño grupo de personas pongan palos en las ruedas no es extrapolable a que pase cada día ni que toda la población local sea igual (¡si es que son de allí!) ¡¡¡NO!!! Que Al-Qaeda hiciera una gran matanza en Nueva York o Madrid no significa que la gente norte-americana y española sean terroristas, ¡por favor! Tanto Mauritania como Mali (tan citadas estos últimos días) son dos repúblicas donde cualquier persona extranjera se va a encontrar sorprendentemente bien acogida. ¡Os lo aseguro!

Que las hojas no nos oculten el baobab, ¡por favor! Primero conocer, con respeto, después ya podremos montarnos nuestra película. ¡Que no vaya la peli antes que la realidad!

Siento el sermón pero veo que los medios de comunicación día a día hunden más un continente que desde las altas esferas ya se encargan de empujarlo incansablemente hacia el abismo. Es injusto y no estoy de acuerdo. ¡Esta es otra pequeña manera que tengo de protestar! ¡Gracias!

¡Hasta pronto!

David


Pues eso: que tiene más razón que un santo. Yo personalmente aprovecho aquí para decir una cosa: pocas cosas hay que me dén más "coraje" que que allá donde vaya me pregunten "¿y no tenías miedo en Dakar?". PUES NO, amigos, NO, no tenía miedo en Dakar. Os aseguro que es, de las ciudades en las que he estado, de las que más segura me he sentido. Lo digo en serio, puede que los senegaleses se pongan pesaditos a veces pidiéndote o intentando venderte algo, o intentando llevarte en taxi, o lo que sea... puede que sea algo "cansado" para una mujer blanca soltera vivir en una ciudad como Dakar, y es cierto que resulta complicado poder "confiar" en alguien de verdad. Pero es una ciudad en la que, salvo que te vayas por donde no debes (como cualquier capital de País o ciudad grande en general), puedes estar tranquilo. Si necesitas ayuda de cualquier tipo la vas a tener (cosa que no puedes esperar ya en casi ninguna ciudad europea, ni aunque no sea tan grande). Si te tropiezas y te caes en la calle, alguien te ayudará a levantarte; si te ven perdida, te ofrecerán ayuda... tengo ejemplos de estas situaciones a cientos. También es verdad que hay muchos intentos de "timos", también tengo ejemplos a cientos, pero suelen ser tan inocentes que hacen hasta gracia. El caso es que es cierto que agobia un poco en el momento en que te bajas del avión y te encuentras toda la marabunta en el aeropuerto, de gente que te quiere cambiar dinero, llevarte la maleta, llevarte en taxi... es que es "distinto" y lo "desconocico" es normal que dé miedo, pero tras un año vivido allí hago reflexión y concluyo que no está bien que una de las cosas que más resalte la guía Lonely Planet sea que tengas que tener cuidado con la cartera en la zona de Plaza de la Independencia, cuidado con los timos en los mercados, y cuidado con todo... Más bien, si vas a Dakar, ¡relájate y disfruta! cosas malas te pueden suceder en cualquier parte, y me atrevo a decir que en Dakar (y en Senegal en general, del resto de África si que no digo nada por desconocimiento) no sólo no tienes más probabilidades de que te ocurra "algo" que en cualquier otro lugar del mundo, sino que las probabilidades de que ese "algo" que te ocurra sea "grave" son seguramente menores en cualquier ciudad del llamado "primer mundo".

En fin, no me enrollo más, creo que el mensaje está ya bastante claro... podéis ir en paz...


Este es el blog de David, pasaos a ver las fotos :D
http://colors-africans.blogspot.com/

martes, 9 de junio de 2009

Anécdotas en Dakar I: ¿Parezco un tío?

Pues nada, por petición de una lectora con blog, os cuento una anécdota muy graciosa que me pasó por aquellas tierriñas de Dios llamadas Dakar.

La historia tampoco es para tanto, pero a ver si la cuento con estilo.

Resulta que un día iba yo con la Macu (creo recordar) y nos subimos a un Car Rapide, que es un transporte público del que ya he hablado con anterioridad.

He de decir que llevaba yo unas pintas que la verdad es que me lo iba buscando un poco. Lástima de foto. Aparte del pelo corto y probablemente despeinado (no lo recuerdo, pero me apostaría euros de chocolate contra billetes de 500 a que así era), camiseta sin mangas tipo tío, bermudas negras multibolsillos, y en los pies no recuerdo si chanclas o tenis, pero vaya, todo muy femenino. Total que subimos corriendo, pescando la furgo al vuelo, como es costumbre y entramos riendo y saludando con todo nuestro amor y alegría :D (qué poética, ¿verdad?).

Y entonces ocurrió.

Un tipo flaco y de edad incalculable, como suele pasar con los africanos, pero que podríamos describir como "mayor", se dirigió a mí directamente... en wolof. Se me queda esta cara o_O, y sin perder la sonrisa le digo "tutti wolof rek", que significa "poco wolof solamente", y es una forma macarrónica de decirle a alguien que habla sólo wolof que no le entiendes. Arrecian las risas a mi alrededor, no entiendo nada, y el hombre me sigue hablando en wolof, que no entiendo una palabra, y no logro discernir si es de buen rollo o me está echando la bronca. Se mete en la conversación otro, algo más joven pero tampoco ningún chico, y muy bien vestido, de traje a lo occidental. Le echa una peta que no veas al primero. Discuten hasta que el primero que había hablado se baja, por suerte fue pronto, y quiero pensar que es que llegó a su destino. El bien vestido me dice en francés que no haga caso. Le noto de muy buen rollo conmigo, pero yo no entiendo nada y se lo digo. Me explica, con mucho desdén hacia el que se ha bajado, que éste se estaba metiendo conmigo, que me preguntaba si era una mujer o un hombre, que qué pintas eran esas para salir a la calle, etc, etc. Yo flipo, pero sobre todo me mola el hombre que me está hablando, está encendidísimo, indignado, dice que "quién va a pensar que soy un tío, hay que estar loco", y que "por esas mentes retrógradas se tiene la imagen de África que se tiene fuera", y que "no piense que todos son así", y más cosas; un buen rato de miting progre me estuvo dando el tío.

Sin salir de mi asombro, le doy las gracias por defenderme, le digo que no se preocupe, que ya sé que hay mucha gente de mente abierta, que tengo amigos, que tal y que Pascual... Y nos bajamos del Car Rapid con cara de póker. Hay que ver las cosas que pasan cuando sales de casa...





Me ha molado esto de escribir en plan Dakar Revivals, puede que lo haga más veces en lo sucesivo... si tiene aceptación...

martes, 2 de junio de 2009

Afroflamenco en Dakar




Jo, en serio, como mola como se lo están currando ultimamente los de la embajada de España en Senegal en lo que a temas culturales se refiere... desde que me vine me llegan cosas de lo que se hace en Dakar muy interesantes.



Enlaces externos
Información completa sobre el festival

martes, 19 de mayo de 2009

Fotos con Macu








Las subo más que nada para no perderlas, que me conozco... las he pillado de su Flicker... qué recuerdos... ni comento...

domingo, 8 de febrero de 2009

Dakar según Nettie

Nunca vi la película El color púrpura. El libro lo había leído hace años, y recordaba que me había gustado, pero no gran cosa sobre la historia en sí. Lo releí hace como un mes, siguiendo un impulso poco habitual en mí, que casi nunca repito lecturas. Y esta vez no sólo me encantó, sino que me llegó a ese sitio profundo a donde sólo algunos pocos libros te llegan a lo largo de tu vida. La sensación fue increíble, es una lástima lo poco probable que es que cualquiera que lo lea siguiendo mi consejo vaya a sentir lo mismo. Un libro nunca es lo mismo leído por dos personas distintas, ni siquiera por la misma persona en dos momentos diferentes de su vida.

Y dicho esto, lo que quería poner aquí es una transcripción de un texto: la descripción de Dakar, o mejor dicho, de los negros de Dakar, que hace Nettie, la hermana de la protagonista, en una carta a ésta.

La capital de Senegal es Dakar, y allí la gente habla su propia lengua, que supongo que lo llaman senegalés, y francés. Nunca había visto gente tan negra, Celie. Son negros como como esos que te hacen decir: "fulano, de tan negro, es azul". Y brillan, de puro negros. Como dice la gente de nuestra tierra, Celie, trata de imaginar toda una ciudad llena de negros azulados, con trajes azul eléctrico con dibujos como los de las colchas. Altos, delgados, de cuello largo y espalda recta. ¿Te haces una idea, Celie? Y es que me parecía que estaba viendo negros por primera vez en mi vida. Y es algo fantástico. Porque el negro es tan negro que hace que se te nuble la vista. Y ese brillo, luminoso como de luna, parece fosforescente incluso a la luz del sol.
Pero, en realidad, los senegaleses que vi en el mercado no me gustaron. Sólo les interesaba la venta de su mercancía. Si no les comprabas se desentendían de ti como de los franceses blancos que viven aquí. No sé por qué yo no esperaba ver blancos en África, pero los hay a bandadas. Y no todos son misioneros.

Hale, ahí queda eso. A quererse unos a otros y hasta el próximo post.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Despedidas Vol3: Vicens

Hoy no hice nada demasiado especial: una entrevista de trabajo por Skype a las 6:30 de la mañana, prestar a alguien casi desconocido algo de mucho valor económico (espero no arrepentirme; Géminis, como ves, yo también hago buenas obras, pero a veces los lunes, jeje), comer el mejor yassa poulet -pollo con salsa de cebolla y arroz- de Senegal, recibir una clase de antropología casamancesa, recorrer la ciudad en autobús por 30 céntimos, gastar 150€ en un vuelo de ida y vuelta de 1 hora y cenar el mejor mango del mundo, junto con otras frutas deliciosas.

Así que, como no hay nada de nuevo, la entrada de hoy es un simple recuerdo del artista pirenaico. Vicens, el que siempre se levanta primero y se acuesta de último, el que no para, el más joven de espíritu, la alegría de la huerta, oiga. Es que tenía ganas de poner una fotito, pero como tengo roto el ordenador no tenía, pero esta es robada del Flicker de Macu.

Con la Macu en la fiesta de Alberto

domingo, 14 de septiembre de 2008

Visita Anabel. Dia 1.

Ayer por la noche llegó Anabel, amiga mía del Erasmus, de visita. La fui a buscar al aeropuerto. Hoy nos fuimos de domingueras, junto con Lucía, Irene y Brais, a la isla de la Madeleine. Me sorprendió muchísimo verla tan llena de gente, niños escandalosos, sombrillas, incluso una lanchita hinchable, en medio de la piscina natural. ¡Qué obscenidad! Y bueno, en la lancha, gente con pizzas, pasteles de la mejor pastelería de senegal, neveras portátiles... a eso es lo que yo llamo turismo de aventura. Hay que ver cómo es la gente... hay tantas cosas que no entiendo de lo que hacen mis congéneres, que no dejo de sorprenderme de que todavía queden cosas que me sorprenden. Si hasta un yanki llevaba su propio chaleco salvavidas en la lancha. "Cosas veredes, amigo Sancho". La próxima vez no voy en domingo ni de coña.






lunes, 8 de septiembre de 2008

Puro teatro

Bueno, como me he propuesto escribir una entrada al día durante el mes de septiembre, y no tengo nada nuevo que contar, rescato una de esas entradas antiguas que al final nunca había escrito.

Una de las actividades a las que dediqué algunas de mis tardes en Dakar ha sido el teatro. Macu, mi amiga, profe de español en la Universidad Cheikh Anta Diop, organizó con sus alumnos de primero un grupo de teatro. Oier, su colega y amigo, tuvo la idea para la historia, y escribió la adaptación al Senegal de hoy de un clásico español del siglo XV. En español, claro.

Yo más que nada he dado apoyo moral, y una opinión aquí y allá, nada importante, pero me lo he pasado bien y me ha encantado compartir el buen rollo que tienen.

Los chicos se lo han currado un montón. Estuve allí el día del cásting, y les costaba incluso entender lo que se les pedía; hoy han mejorado su español que no te lo crees, y aunque no son profesionales, incluso actúan bien. Yo estoy impresionadísima de los logros que han conseguido, con la dificultad idiomática y en condiciones precarias para ensayar... asombroso.

Ahora están de vacaciones en sus respectivos pueblos y yo ya me he despedido de ellos, pues me voy antes de que vuelvan. Pero volveré a ver el estreno, inch'allah, espero que a principios de 2009. Si alguien se apunta, que avise :-)


De pie: Siga, Isaura, Macu (directora), Abdulaye, Lino (visita), Ndiack, Jean, Marième, Leon y Awa
Agachados: Moise, Marie Louise y yo (con el pelo muy cortito, porque la foto ya tiene tiempo)


Y de regalo, una canción:


jueves, 4 de septiembre de 2008

Hogar, dulce hogar... o algo...

Sí, me he propuesto escribir una entrada al día, ¿qué pasa? Y hoy le toca el turno a mi casita, que tenía ganas de enseñárosla desde que me cambié a ella en febrero. De hecho, había por ahí, a lo largo y ancho de los blogs de mis compañeros de beca, una especie de MEME que consistía en explicar como era tu casa al que nunca me adherí, más por vagancia que por falta de ganas. Además ahora quiero enseñársela a Juan, mi sustituto como becario informático en la ofi, que probablemente se la quede. A él van dirigidos los comentarios en segunda persona en este caso.

Pues nada, sin más dilación, vamos al lío.

La casa es tal que así... eehhmmm... aproximadamente (hacer click para ver más grande):


Vale, no dibujo muy bien, pero me esfuerzo


La entrada

Según entras, hay un pequeño espacio con, a mano derecha, un armario empotrado que llega hasta el techo y, a mano izquierda, una cómoda con 3 cajones bien grandes. O sea, que sitio para la ropa, hay.


La habitación

La habitación tiene cuatro esquinas, cada una de las cuales es tal que así (los muebles se pueden mover):

Esquina1: Cama1 y ventilador (aunque este ultimo no se ve en la foto, está colgado de la pared hacia los pies de la cama, en lo alto)
Esquina2: Cama2 y aparato de aire acondicionado de antes de la guerra (funciona, pero gasta lo que no está en los escritos)
Esquina 3: La tele, que nunca jamás usé (tiene euroconector, por si te quieres/puedes traer cables para conectar el portátil, porque lo que se dice la tele de aqui es bastante flojilla, salvo que contrates cable o algo así) y el escritorio.
Esquina 4: La estantería (que en realidad es mia, pero obviamente no me la voy a llevar en el avión, así que te queda de regalo), la puerta que da al hall (¿has visto qué nivel?), y la mitad de la puerta del baño


El cuarto de baño

Para muchos la mejor estancia de esta casa, consta de un lavamanos con un espejo grande y puertas para guardar cosas, un váter normal y una bañera grande con agarraderas (muy útil cuando tienes un ataque de lumbago, créeme). Hay agua caliente (que yo hace como dos meses que no uso), pero a decir verdad la presión deja bastante que desear.


Estoy orgullosísima de la foto de la bañera; no tengo gran angular ni
ningún software de edición demasiado sofisticado (GIMP)



La terraza/cocina


Para mi gusto lo peor de la casa. Está cerrada, lo cual para las lluvias es bueno, pero le pega mucho el sol y se calienta que es una gloria; si encima tienes algo al fuego y lo estás cocinando, te puede dar un algo. No hay horno, cosa que yo echo de menos, y la cocina es tipo cámping gas de ésas. Pero bueno, hace su función. La nevera funciona bastante bien, aunque hay veces que calienta tanto el sol que no da abasto, así que yo la tengo siempre al máximo. Tener en cuenta que el aire acondicionado echa el agua hacia aquí, por lo que hay que poner un cubo.



Nótese la presencia de un loro en la foto de la derecha. Se llama Youssou (léase YUSU), y no
me lo voy a poder llevar tampoco. ¿Te gustaría heredarlo también? Tienes que prometer
que le cuidarás bien. Es malo como un demonio, pero a mí me mola que me despierte por
las mañanas. No habla, he ahí un reto. Si te lo quedas le busco una acogida para los
días entre que yo me voy y que tú vienes.


Fin. ¡Tras este esfuerzo, necesito un refresco!

martes, 29 de julio de 2008

Paseo a caballo

¡Qué pena no tener fotos! Este finde fue muy guay. Bueno, sobre todo el domingo, el sábado fue normal.

Pues resulta que estaban aquí la hermana de Miguel y su novio y aprovechando dijeron de ir al Lago Rosa a montar a caballo. Es un planazo. Lo habían hecho algunas veces más, Lucía y Miguel, y yo nunca me había apuntado por miedo a hacerme daño en la espalda. Pero este finde pasado, después de toda la semana de bastante dolor injustificado decidí ir: si me va a doler de todas maneras, por lo menos no me voy a privar de hacer cosas que me apetecen muchísimo.

Y fue todo un acierto, yo creo. Doler, el lunes me dolía, y hoy también, pero no más de lo que me pueda doler un día cualquiera que le dé por ahí de dolerme sin motivo aparente. Y por lo menos, el dolor me recuerda lo bien que me lo he pasado, así que no está tan mal. "Sarna con gusto..." ya se sabe.

Pero no tengo fotos porque es que nos cayó un superchubasco que flipas. Justo íbamos a parar en la playa a bañarnos un rato, pero empezaron caer chuzos de punta y no paramos. A mí me encantó que lloviera. Es que a mí me encanta la lluvia. Dice un proverbio chino (o de por ahí lejos) que la lluvia sólo es un problema si te importa mojarte. Pues a mí mojarme me encanta, así que ya os imagináis, me lo pasé pipa. E incluso hice que el caballo trotase un poco. ¡Qué genial!

Llegamos a comer calados hasta los huesos, pero como no hace frío no pasa nada, no hay mucho peligro de catarros o así. Y lo buena que estaba la comida, ¡dioses! Pescado en papillote, carbonada flamanda y tarta de coco y mango. Buenísimo. A ver cuando volvemos :-)

viernes, 18 de julio de 2008

MEMEces expatriadas Vol. I - Lo que odio de Dakar

Técnicamente, esto no es un MEME, pero tiene un regustillo, porque lo estoy escribiendo inspirada por algo que leí en otro blog: el de Alberto Moreno, mi homólogo en Ho Chi Ming City (Vietnam).

Pues se trata de decir qué cosas detesto de la ciudad que me acoge... por descargar un poco de furia, más que nada.

Cosas que odio de los senegaleses
Bueno, ya sé que no son TODOS, pero la proporción es tan alta...
- Que se crean que por ser blanca estoy forrada, y que intenten aprovecharse de ello, y que eso evite que se pueda tener una relación de amistad normal con un senegalés.
- Que todos los tíos de Senegal se quieran casar conmigo, no por buena (que lo soy) ni por guapa (que no lo soy), sino por mi nacionalidad (y/o por mi supuesto dinero).
- Que no piensan ni tienen ningún cuidado con nada, y así puedes tener una puerta con el resbalón al revés, un 80% de taxis en circulación con una media de tres tuercas por rueda (que claro, luego se desmontan en ruta), un pestillo inutilizado por la pintura, y un largo etcétera de despropósitos... incluido el típico "tío colgado de ventana arreglando aire acondicionado".
- El ritmo senegalés o, en gallego, zángallo-mángallo, que me pone nerviosiosísima. ¿cómo se puede tardar 15 minutos en escribir una factura con cinco ítems? (Respuesta: tardando 3 minutos por línea, claro, es como la de "-¿como se meten cinco elefantes en un seiscientos? -Dos delante y tres detrás".
- Que se cuelen sin ningún tipo de miramiento en cualquier tipo de cola (supermercado, autobús, entrada de concierto...). Es para lo único que están ágiles los #%$@~#@~&!!
- Que me aborden por la calle, para lo que sea (vender, pedir, timar, meter la mano en el bolsillo...), no importándoles si estoy hablando con alguien, impidiéndome caminar normalmente, sacándome de mi abstracción si es que algún día la tengo...
- Que me llamen racista o mala persona a la primera de cambio. "¿Pero racista de qué? Racista tú, ¡que está la calle llena de negros y sólo me das la chapa a mí!".

Cosas que odio en la calle
- Que las aceras estén llenas de coches y de puestecillos que las hacen impracticables.
- Que la calzada, que te ves obligado a caminar por ella dado que las aceras están tomadas, esté llena de agujeros.
- En general, que la ciudad es una pura gymkana: esquiva coche, salta bache, culebrea, manda a la mierda al vendedor de camisetas que lleva media hora dándote la chapa impidiéndote el paso con la camiseta más fea del mundo...
- Que los coches no paren en los pasos de cebra, o si paran que lo hagan habiendo acelerado hasta el último centímetro, de modo que tú seguías tontamente en la orilla hasta que se para y te hace seña desde la ventanilla para que pases, como si fueras tonta.
- Que las glorietas y cruces en general sean el caos.
- Que hagan doble y triple carril donde no lo hay, y que culebreen y se peguen unos a otros, empeorando el atasco y chocándose exageradamente a menudo (lo que me devuelve al punto tercero del epígrafe anterior: ¿cómo pueden cuidar tan poco los coches? sobre todo los taxis, que son su medio de vida, no lo entiendo).


Cosas que odio de los taxis
- Tener que negociar el precio antes de subir y que por ser blanca me digan, invariablemente, el doble o más del precio normal por la carrera (véase el punto uno del primer epígrafe). Y tener que tener yo cambiado el precio exacto para evitar que me hagan la anchoa con el cambio.
- Que se empeñen en correr como si se hubiesen dejado la olla al fuego, y en culebrear, y en pegarse a los otros coches y, en general, hacer jaimitadas que sólo le llevan a gastar más gasolina, con lo cara que es, y ahorrar como mucho un minuto de tiempo.
- Que, cuando ya hemos acordado un precio, y ya estamos en marcha, se pongan a dar por saco con que si es poco, que si el precio del petróleo, que si su señora madre... "Macho, si no estabas de acuerdo, no haber aceptado, ¡cállate ya!".
- Que me piten por la calle cuando pasan, o me llamen a los gritos, a ver si quiero que me lleven, como si fuera idiota y no supiera, si lo quisiera, buscarlo yo solita. "No me taladres, leñe, ¿que nunca has visto a una blanca caminando?". Yo por norma nunca voy en un taxi que me haya llamado él a mí, si todo el mundo lo hiciera así perderían el vicio, supongo.

Cosas que odio de bares y restaurantes
- Que tengan una carta de cuatro páginas pero que a la hora de la verdad pidas y no tengan la mitad de las cosas.
- Que tarden una hora en servirme, pero me quiten el plato de delante en cuanto lo dejo vacío, que me da la impresión de que me echan.
- Que el aire acondicionado esté a todo trapo, que te mueres de frío dentro y al salir el calorazo te pega una patada de kárate en el estómago.
- Que me digan que no tienen cambio cuando no es cierto ("y aunque lo fuese, vete a buscarlo, digo yo").
- Que pidas "cerveza fría" y te traigan "pis de burra".



Bueno, no se me ocurre nada más... y tampoco se vaya a ofender nadie (Ibra, sé que a veces me lees, no te lo tomes a mal, tú me caes bien), que esto son cosas que me fastidian mucho, pero todo tiene su parte positiva, y lo que hace esto es que luego a poco que alguien sea medio normal hasta te emocionas. Y que yo soy una quejica, ¡pero bien a gusto que he estado estos 9 meses! La verdad es que cada vez estas cosas me afectan menos, pero lo no me cabe en la cabeza es que no se dén cuenta, o peor, que no les importa nada un carajo.

lunes, 7 de julio de 2008

Entrada atrasada: júrbol guapamente!

Jooo, que España campeona de Europa y yo ganadora de la porra de los colegas!! Oooolee!! Pero tardé en hacer la entrada por carencia de fotos, que no tenía mi cámara. Y sigo con carencia, pero no se puede alargar más el asunto, si eso ya la modificaré.

Bueno, fue una tarde muy guay, con comidita en grupo en casa de Noe y Pruden, partido en pantalla grande, victoria y salida a festejarlo. Yo me retiré en seguida, que todavía estaba convaleciente, pero por lo visto el resto la liaron bastante, incluso surgieron amores, no digo más!! Pena que el lunes se trabajara, claro (frase aplicable a cualquier domingo estándar del año).

Picasa SlideshowPicasa Web AlbumsFullscreen


Y para aquellos a los que el fútbol no les fascine, una supercanción del grandísimo Raimundo Amador muy a propósito para alegrarles el corazón.

viernes, 4 de julio de 2008

Lluvia en Dakar

No sé si lo entenderéis los que vivís en sitios más climatológicamente benignos, pero echaba muchísimo de menos la lluvia. 8 meses sin ver llover (bueno, en España, en mayo, cuando estuve de visita, vi llover, pero no cuenta) te llega a rallar bastante, sobre todo si eres de Galicia, y más aún si encima te gusta la lluvia.

Pues por fin llovió. La primera lluvia de la temporada fue el viernes justo anterior a mi apendicitis (por eso no lo había comentado antes), por la mañana. Estaba en la ofi y coincidió que tenía la cámara conmigo. No salió ningún fotón, la verdad, el campo de visión desde la ofi es limitadito, pero bueno, por lo menos se ve que cae agua en abundancia.


Picasa SlideshowPicasa Web AlbumsFullscreen



Lo que no se ve es lo que se alegró la gente con la primera lluvia de la temporada. Abdulaye, el ordenanza de la oficia, reía diciendo "C'est bon, c'est bon, alhamdulilah" ("bien, bien, gracias a Alá"). Bintou, la limpiadora, también. Y la gente en la calle corría y los niños reían. Este primero fue un chubasco relativamente pequeño. Ya han caído un par más, pero no me coincidieron bien, pero me ha contado Irene que cuando llueve bien la gente sale a la calle a ducharse, literalmente. Me encantaría verlo, si lo consigo intentaré documentarlo fotográficamente y mostrároslo. De momento os vais a tener que conformar con lo que hay.


Por cierto, que fue un comienzo de lluvias muy tempranero, a mediados de junio. Y aparentemente será un hivernage bastante lluvioso. Según mis referencias, por término medio, en el mes de junio hay un día de lluvia; este año ha habido dos. Y en el de julio, que son 4 días de lluvia en término medio, ya van 2, y todavía estamos a dia 4... Espero que si efectivamente es un hivernage muy lluvioso, no tenga consecuencias negativas...

domingo, 8 de junio de 2008

Concierto de Youssou N'Dour

El viernes fuimos un grupo de españoles expatriados en Dakar a ver un concierto de Youssou N'Dour. Sandra, no tengas envidia, que es un sentimiento deleznable.

Fue un concierto raro, porque en realidad era la noche de los griots (no confundir con gritos, aunque gritar también gritaban), y él era estrella invitada, que hizo media docena de canciones y pista. Así que era en el teatro Sorano, que es lo más chic de todo Dakar, la gente vestida de gala y sentadita, que parecía aquello la entrega de los Óscar. Y por supuesto, nada de beber, comer o fumar en la sala. Era una sensación rara, porque este tipo de conciertos una los tiene irremediablemente asociados a campo abierto, andrajos, cerveza y porros (aunque yo no fume), y el ambiente de postureo como que me da una sensación un poco rara. Y encima me llamaron la atención por sacar fotos... cosas veredes...

A decir verdad, las españolas no estábamos tan peripuestas.


Pero bueno, me gustó bastante. No había visto nunca a Youssou N'Dour en vivo, ni siquiera era muy fan, más que nada por desconocimiento, que yo musicalmente soy muy poco innovadora, y me encantó por su energía y su alegría. Además tiene mérito que por lo visto el tío se dedica mucho a ayudar al prójimo con su fortuna. Así que seguramente antes o después me compraré algo original de él.

Los griots eran un taladro, la verdad, unas voces chillonas en unos amplis a todo trapo, y encima en wolof, que no entendía nada; una pena porque quizás las historias hasta estaban medio bien. Aparte, que fue muy raro porque en lugar de ir "de menos a más", en plan, primero el telonero, luego los griots, y al final Youssou N'Dour como colofón, lo hicieron al revés, así que desde que Youssou se fue, nos quedamos ahí esperando si volvía, aguantando los berridos de los griots, para nada. Un poco pinchazo, vaya, regusto agridulce.

Otra cosa que me dejó voladísima fue el espectáculo del dinero. Flipante. Los espectadores daban dinero todo el rato a los artistas, en un obsceno espectáculo de ostentación (a ojos de extranjera ignorante, claro). Como no entendía una palabra de lo que allí se hablaba, porque era todo el rato wolof, me queda la esperanza de que estuviesen recolectando fondos para alguna cosa, pero sinceramente lo dudo...

El obsceno espectáculo de ostentación dineril


Pero estoy contenta, no podía irme de Senegal sin haber visto a Youssou N'Dour. Si tengo ocasión de verle en un estadio o así, en plan concierto de verdad, mejor, pero si no, ya le he visto. Lo puedo marcar en la lista de cosas que no puedo quedarme sin hacer en Senegal.

Y aquí os dejo un par de canciones de este artista, Goear gratia, para que lo conozcáis un poco los que no lo conocéis ya:



sábado, 31 de mayo de 2008

Yo según Mohamed

Mohamed es mi mejor amigo senegalés. Tiene cuatro años y ningún interés ni en mi dinero ni en mi nacionalidad. Es mi vecino y le encanta venir a mi casa, porque le dejo cuadernos y bolígrafos, y jugar con las conchas que tengo encima de la tele, y sacar fotos con la cámara digital, y a veces también vemos películas de dibujos juntos. Dice su madre que le malcrío. Un día me dijo que mi casa era como el Magic Land (el parque de atracciones de Dakar), y se me caía baba. Ahora mismo está jugando con mi móvil como si fuera un avión y se lo pasa pipa.

Pues un día estaba él tranquilamente rayando una página de un cuaderno (nunca había dibujado nada que no fuesen rayas sin sentido aparente) y me llamó:

-Mira, Pepa, tú.

Era esto.



Vale, sé que no es gran cosa, pero tened en cuenta, jamás había dibujado nada identificable, y ahí hay una persona, con sus ojos nariz y boca... y soy yo. No me digáis que no es encantador.

Y aquí está el artista, que ya tenía ganas de presentároslo.

Obsérvese en la foto: la supercocina de dos hornillos, el aceite de oliva suave de
"La Española" que me trajo Rubén cuando vino a verme y la nota en la nevera
para ir a ver una peli brasileña a casa de una amiga.

Además de todo, Mohamed es mi profe de francés, ya que con él hablo todos los días durante horas. No es que sean las conversaciones más profundas del mundo, pero bueno. Sobre todo perfecciono el modo imperativo, en afirmativo y en negativo: "deja eso", "para ya", "no toques eso"... Pero a enseñarme wolof se ha negado, el tío...

lunes, 14 de abril de 2008

Medios de transporte senegaleses I: transporte por tierra

Últimamente he viajado un poco por Senegal, y he experimentado ya casi todos los medios de transporte posibles (creo que sólo me faltan el tren y la calesa). En general el moverse por este país tiene un nosequé que yo que sé, un encanto especial con tintes masoquistas (calor, poco espacio, malas carreteras, vehículos desvencijados...) que, por lo exótico y, probablemente, lo barato, es uno de sus atractivos turísticos.

Así que e decidido hacer una serie de 3 posts (tierra, agua y aire) explicando cómo va el tema de moverse por el país sin necesidad de dejarse un sueldo en guías, coches alquilados, etcétera :-) Hoy toca transporte terrestre.

Por cierto, lo siento, porque no he podido poner mis propias fotos, pero es que tenía prisa por publicar, porque hay una chica que se ha dirigido a mí para preguntarme por el transporte en Senegal porque llega el viernes que viene, y a este paso... Así que he decidido publicar hoy, con fotos de internet, y en cuanto pueda edito poniendo propias, que tiene más gracia, y además no hay problemas de copyright.

1. Moverse por ciudad (en concreto, por Dakar)

1.1. Taxi
Los taxis de Dakar son como los de Barcelona, en lo negros y amarillos, pero si ves un taxi de aquí junto a uno de Barcelona, sin mirar la matrícula, los puedes distinguir fácil: el de Dakar es el que se cae a trozos. Llevo aquí seis meses y, que yo sepa, todavía no me he subido a uno al que le funcione el cuentaquilómetros. Que no se puedan subir/bajar las ventanillas es lo habitual, así como que para abrir la puerta haya que tirar de una cuerda, o movidas así. Cristales rotos, tapicerías hechas pisto, amortiguadores inexistentes... el encanto de lo cutre. Una carrera de media hora pueden ser 3 o 4 euros, eso sí, después de una ardua negociación con el taxista, siempre antes de subirte, porque el primer precio que te dan casi nunca es justo, casi siempre es el triple, o más, de lo que pagaría cualquier senegalés, y el doble de lo que vas a pagar tú al final. En realidad a mí no me gustan los taxis, en general me parecen una calaña chunga (aunque hay honrosísimas excepciones, como siempre y en todo lugar), me fastidia que no cumplan unos precios estipulados, tener que regatear con ellos sintiéndome una tacaña (cuando en realidad también cuido los céntimos en el supermercado o voy al cine el día del espectador), y que todavía los peores te dén del viaje volviendo sobre el precio una vez acordado (práctica habitual aunque totalmente fuera del protocolo aceptable, y nunca se debe ceder, si ha aceptado el precio que le has dado es que es un precio normal). Como prevención de problemas por si te toca uno de estos últimos, dos consejos: A) tener la cantidad exacta que hayas negociado, a mí en cierta ocasión el taxista se negó a darme mi cambio, tangándome casi 3€. B) si tienes el dinero en monedas, contar claramente y en alto según se lo vas dando, pues no sería el primero que te hace la trece-catorce "despistando" alguna de las monedas y diciéndote que has contado mal. Bueno, en cualquier caso, y salvo por esto, la verdad es que el taxi es la forma más cómoda de moverte por ciudad, ya que no da rodeos ni hace paradas, y en comparación con España es superbarato. Pero teniendo tiempo yo prefiero cualquier otro medio de transporte.



1.2. Dakar Dem Dikk
Se llama así la red de autobuses urbanos de Dakar. Dem Dikk significa "ida y vuelta" en wolof, tengo entendido. Son unos autobuses bastante normales, y para mí, teniendo tiempo, la mejor manera de moverse por la ciudad. Pero tienes que tener tiempo, porque da unos rodeos descomunales. Grandísima ventaja, el precio, de 23 a 30 céntimos el viaje, según zonas. El más largo es hasta Rufisque, que debe de estar a 30 kilómetros, o algo así, y le debe de llevar dos horas llegar. En taxi a Rufisque pueden ser de 6 a 8 euros fácilmente, sobre todo si eres toubab; en Dem Dikk, 30 céntimos, seas de la raza o nacionalidad que seas, y sin tener que discutir con nadie. Otras ventajas son la frecuencia (cada 10-20 minutos) y que vas viendo tranquilamente la ciudad. Las desventajas, que a veces van muy llenos, que hace un calor horrible, y que tardan mucho en llegar a los sitios. Ah, y que no hay mucha información sobre ellos; yo ahora he encontrado su página web y soy fan, pero no empecé a usarlos hasta hace menos de un mes, porque no tenía ni idea de los recorridos, los horarios, ni de nada.

1.3. Car Rapid (también llamado taxi brousse)
Sin duda lo más pintoresco y emblemático de esta ciudad, esas furgonetillas pintarrajeadas de azul y amarillo que recorren la ciudad. Por cierto, no recuerdo donde leí u oí que los iban a ir quitando, cambiándolos por el Dem Dikk (ah, vale, ya me acuerdo, aquí, abajo a la derecha, y en realidad no es por el Dem Dikk, sino por otros que no conozco). Cierto es que son un peligro público, pues en la mayoría no hay frenos ni amortiguadores, y además va el revisor colgado de la parte de atrás, que cualquier día tenemos una desgracia. Pero es una pena, home. Los car rapid son iconos de Dakar, y quitarlos sería como quitar la línea 28 de Lisboa: un despropósito. Me temo que la idea es que los autobuses nuevos son más avanzados y molan más, y no sin razón, en realidad, pero lo que molaría de verdad sería que conservasen los car-rapid haciendo un esfuerzo por su mantenimiento. ¿Soy idealista? Probablemente. Con respecto al car rapid no puedo informar muy bien, la verdad, pocas veces los he cogido y casi siempre para el mismo trayecto. En precio es aproximadamente como el Dem Dikk (pero menos para trayectos más cortos, yo he pagado en una ocasión lo equivalente a 11 céntimos por lo que habrían sido 20 minutos caminando despacio), de recorridos y tal, ni idea. Yo cuando los usé era parar uno, decir a dónde iba, decirme que vale y luego me avisaban los demás viajeros cuando llegaba.



Fotos de Nicola (vilmente usurpadas de su propio blog)

2. Moverse por el país.


Para coger cualquier transporte público interurbano por tierra en Senegal, tienes que ir a la gare-routière del sitio en el que estés y preguntar por el próximo Ndiaga Ndiaye/Minibus/Sept-place para el sitio al que vayas. No hay horarios, salen cuando se llenan, así que no conviene ir demasiado tarde por la tarde, porque igual no se acaba de llenar y tienes que pagar las plazas vacías para salir. O, en el peor de los casos, le da la gana al conductor, así por todo el morro, de pedirte más pasta porque si no no sale, aprovechándose de tu condición de guiri en un sitio un poco complicaete, que seguro que prefieres pagar más (que pueden ser 5€ de diferencia) antes que quedarte tirao, con toda la razón (conste que esto a mí no me ha ocurrido, pero se rumorea).

En algunas gares, sobre todo en Dakar, te atosigan entre mil personas, preguntándote todo el rato que adónde vás, no dejándote pensar, diciéndote lo que tienes que hacer... y luego te pretenderán cobrar una propina por haberte vuelto loco. Mi consejo particular: tener las cosas muy claras antes de salir de casa y evitar al máximo discutir nada, ir en plan cabezón y repitiendo una y otra vez lo que quieres y al precio que lo quieres (si lo sabes, que sería muy conveniente). Ah, estos transportes te llevan a la gare routirère, no a donde tú quieras; una vez allí tienes que pillar un taxi, o caminar, o lo que sea, dependiendo del sitio.

2.1. Ndiaga Ndiaye (léase "ñaganyae", aprox.)
El Ndiaga Ndiaye es una furgoneta blanca, de la marca Mercedes, con más años que las piedras del camino, habilitada en un interesante esfuerzo de ingeniería para albergar a 32 personas (a menudo gordísimas, y sin contar niños) en un espacio que para 10 sería razonable. Son bastante incómodos, pero la forma más barata de viajar, por lo que también es el medio más frecuentado por los senegaleses, y eso le da un poco de gracia al asunto. El trayecto, por ejemplo, a Saint Louis, son unos 3 euros y medio; creo que son 270 kilómetros, y lo mismo puede tardar 4 como 8 como 10 horas, en función de atascos, paradas que haga, o averías, que también con ellas hay que contar.

Siendo un poco previsor, llevando agua y algo de comer para el camino, y no padeciendo mucho de la espalda (al contrario que yo), el Ndiaga Ndiaye es un medio de locomoción agradable y divertido; en las paradas que hace se sube gente a vender frutas, agua o juguetes, tiene su encanto. Ah, y una cosa, con respecto al agua: las botellas que venden por la calle son rellenadas del grifo (diarrea segura para el pobre toubab), así como las bolsas que van atadas con un nudo; pero las bolsitas de medio litro cerradas al estilo de las bolsas de leche fresca ésas que había antes son agua de fiar, filtrada, y normalmente está fresquita, te pueden salvar la vida.

2.2. Sept-place
Un sept-place es un coche normal, tipo familiar, pero como si fuese para familias senegalesas, con 8 hijos: es como un coche de los nuestros, pero con otra tira de asientos en la parte de atrás, no sustituyendo el maletero, sino entre los asientos y el maletero. O sea, que es más largo que un coche normal, pero no es un monovolúmen. Es más cómodo que el Ndiaga Ndiaye y sólo ligeramente más caro; va más rápido y hace menos paradas, pero también tiene menos gracia, sobre todo si vais tú y tu grupo solos...

En cuanto al precio puede ser desde ligeramente más caro hasta el doble que el Ndiaga Ndiaye, supongo que la diferencia irá en función de la oferta y la demanda.



2.3. Minibús
La solución de compromiso si dudas mucho entre el Sept-place y el Ndiaga Ndiaye podría ser el Minibús; una versión a escala del Ndiaga Ndiaye, con 14 plazas (sin contar niños, que en el último viaje que yo hice en Minibus eran 6 o 7, además de los 14 adultos). Al ser más pequeño, también se llena antes y hace menos paradas, y sigue teniendo el encanto de viajar con senegaleses, que son gente bastante maja en general. El precio, también, a medio camino entre Ndiaga Ndiaye y el sept-place.



2.4. Tren
No lo he probado, lo siento :-) cuando lo haga, prometo post. De todas formas, el hecho de que no lo haya probado me parece bastante prueba de que es prescindible, ¿no? Eso sí, hay el tren Dakar-Bamako que le tengo unas ganas locas, jeje, lástima que con esta misera de vacaciones que tengo no va a poder ser este año. Pero este tren es más por la coña del viaje en sí, no como "forma de llegar" a Bamako, porque por lo visto, lo mismo llegas en un día como en quince, dependiendo de cuánto se estropee o descarrile.


-----------------------


Bueno, me ha quedao el post un poquito cojo, creo... es que quería publicarlo de una vez, pero no he tenido tiempo de depurarlo y abonitarlo. Espero de todos modos que sea útil, y cualquiera que llegue hasta aquí y tenga alguna duda que crea que yo le pueda resolver, para algo está ahí puesto mi correo.

Referencias externas:
Transportes en Senegal: http://www.ausenegal.com/
Red de autobuses urbanos de Dakar: http://www.demdikk.com/

jueves, 3 de abril de 2008

Visita de Rubén & Co. Vol II (Ille de la Madeleine y ss.)

Como comentaba en el último post, a la vuelta de Keur Bamboung paramos en Mbour a visitar a una familia amigos de Macu. Es una familia de griots que nos dieron un pequeño concierto de bienvenida. Estuvo muy guay. Como siempre en África, lo mejor los niños.

Yo tenía que volver antes de la noche a Dakar, porque llegaba mi tercera tanda de invasores (en este caso, invasoras): Ana, Melencha y Coqué. Rubén y sus secuaces se empeñaron en que no me dejaban sola y se vinieron conmigo en un sept-place. Yo me fui directamente al aeropuerto a esperar a las chicas, y ellos se fueron a mi casa. Como los 9 no cabíamos en casa, las nuevas y yo nos fuimos a casa de Macu, que amablemente me había dejado las llaves.

Por cierto el taxista me timó, pero no quiero hablar de ello, que me enervo. No fue mucho, sólo unos 5 euros, que en realidad para mí no son nada, pero fue una situación muy fea e incómoda. En fin, cosas veredes...

A la mañana siguiente, quedamos con los que estaban en mi casa para ir juntos a mi sitio favorito de Dakar: la Isla de la Madeleine. Se trata de una islita volcánica que está a unos 5 quilómetros, al oeste de Dakar. Está desierta, salvo por los vigilantes y los turistas, que tampoco suelen ser muchos (entre semana siempre pocos). El entorno es paradisíaco. Es lugar de reproducción de aves y tiene una piscina natural interior muy bonita, de agua calma, limpia y fresquita, idónea para hacer un ratillo de snórkeling. Y la grandísima ventaja: no hay vendedores que te den la brasa, porque cuesta 5000 francos llegar, y eso para ellos es un pastón descomunal. Es que efectivamente es caro, de hecho te cuesta más ir a la Madeleine (5 kms) que a Saint Louis (250 kms), pero si es para poder relajarte y desconectar merece la pena.

Lo malo que tiene, y eso es nuevo, puesto que la última vez que yo había ido no era así, es que te obligan a pagar otras 5000 (entre todo el grupo) para el guía, aunque ya conozcas la isla y no quieras guía. Me parece fatal, la verdad. Es como si vas al supermercado a comprar patatas y te obligan a comprar huevos para que te dén las patatas (este "es como" se lo dedico a Lu, con todo mi cariño, jajaja). Y luego que los guardianes están todo el tiempo a la vista; para mí que me gusta ir en plan aislamiento del mundo, no me mola. Pero bueno, por lo menos te dejan tranquilo.


Este día yo estaba sin cámara, así que no saqué fotos, y los visitantes al final no me pasaron ninguna, así os "decoro" el post con una foto procedente de Panoramio, una página muy recomendable, por cierto. Las foto es un poco regulera, pero es lo que hay.



Pues eso, pasamos el día los nueve en este paraíso natural, hasta las 5 de la tarde, y luego volvimos a la ciudad, descansar un poquito, volver a juntarnos con Macu y los suyos, quedar a cenar en el Mini Resto (un camerunés que hace unos pescados que lo flipas de lo ricos que están), y para camita que estamos cansados. Durmieron en mi casa todas las chicas menos yo (Ana, Coqué, Melencha, Chuchy, Mónica y Saida) y Rubén, Manu y yo nos fuimos a dormir a casa de Alberto, que está cerca.

Al día siguiente, quedamos temprano para desayunar. Después el grupo de Rubén y el de Macu se fueron por un lado de mercados, y el de Ana se iba a Gorée. Yo acompañé a estas últimas para comprar los pasajes de barco a Ziguinchor en el puerto, pero no pude (esta historia ya es harina de otro post). No fui a Goree, tenía la espalda cansada y prefería volver a casa a reposar un poquito hasta la hora de comer.

Fuimos a comer al "?" (se llama así), que es un restaurante bastante senegalés en Plateau. Todavía no habíamos acabado, la Macu se empezó a quejar del estómago. Fuimos a mi casa a dejar las compras de todos y ella se quedó en la cama. Los demás fuimos a tomar algo y a seguir comprando (qué consumistas, jeje). Cuando volvimos por la tarde estaba peor, así que me quedé a cuidarla. El grupo de Rubén se iba esa misma noche, así que la despedida fue un poco sui-géneris. Los amigos de Macu y el grupo de Ana se fueron todos a dormir a casa de Macu para dejar la casa tranquila. El que sí se quedó fue Javi, que también quería cuidar de ella.

Al día siguiente Macu y yo casi no salimos de casa. La verdad es que yo también agradecía el descanso. Ella ya estaba mejor (detalles escatológicos autocensurados) y estuvimos bastante de charleta todo el día. Mientras tanto, nuestros amigos respectivos se dispersaban: Javi a Goree, que aún no había estado; Nicola y Ángela a Ngor; Ana & Co. se fueron unos días a Saint Louis y alrededores. A los amigos de Macu los despedimos esa tarde noche. Qué gente más maja :-)

Así que Dakar se quedó tranquilito unos días: trabajo, trabajo, trabajo, hasta el jueves noche, que volvieron estas chicas de Saint Louis. Pero eso ya queda para otra entrega. Seguiremos informando... Llevo más retraso que el tren Dakar-Bamako...

viernes, 7 de marzo de 2008

Un grupo variopinto

Para variar, post con más de una semana de retraso...

Os había comentado que mi episodio lumbaguil me había coincidido con una vistia, pero no os hablé de ellas. Pues se trata de Sandra, la mejor amiga que hice en mi Erasmus en Lisboa, y su amiga Esther, a quien antes sólo había visto, creo, una vez. Son guays. Ya digo que a la que conozco bien es a Sandra, con la que me estoy siempre riendo, y que la quiero un montón, pero Esther también me está cayendo genial. Todavía estan por Senegal, pero han estado viajando por ahí, solas, claro, yo no he podido acompañarlas. Ahora mismo están en Saint Louis, pero estuvieron varios días en mi casa.

También había comentado, que me daba pena que seguramente no vería a Urbano, el amigo de familia que había venido a un congreso sobre el cambio climático. Pues al final, el último día de su estancia, pudo hacer un hueco para venir a verme a casa. Llegó cuando empezábamos a comer, y se quedó varias horas, hablando y tomando té. Una visita muy agradable.

Y en el post de la Tabaski os presenté a Tamsir, mi amigo senegalés. Estos días que he estado en cama, ha venido varias veces a visitarme. Es muy majo, siempre me dice que reza por mí para que me recupere pronto y bien. Entre él y mi madre me van a poner a andar, seguro, jeje.

Pues esta gente tan distinta entre sí coincidieron en mi casa microapartamento. Sandra y Ester ese día estaban de relax, para partir hacia Casamance al siguiente. Urbano disponía de su único día libre en la ciudad, puesto que estaba aquí por trabajo, antes de volver a España esa misma noche. Y Tamsir vino a despedirse porque se iba, esa misma noche también, a la Magal de Touba, una especie de fiesta religiosa anual en la cuidad santa de los musulmanes senegaleses.

Por supuesto, una foto inmortalizó el momento. Y aquí la tenéis:

Creo que la única aclaración necesaria sobre quién es quién es entre Sandra y Esther.
Sandra es la del pelo ochentero.

domingo, 2 de marzo de 2008

Voto expatriado

Ir a votar cuando estás expatriado tiene otro sabor... no sabría explicaros por qué, pero así es. Tal vez sea simplemente porque el poder ejercer el derecho al voto te exige algún esfuerzo más que hacerlo cuando estás en España, y ya se sabe que los logros con esfuerzo satisfacen más que los fáciles. Y es que en España te llega todo a casa, tú sólo tienes que hacer las cruces, meter los papeles en los sobres, y darte un paseo hasta el colegio electoral. O si no, ir simplemente al colegio y coger allí las papeletas. Pero si vives en otro país, tienes que currártelo un poco más. A mí la verdad es que me lo dieron todo bastante majadito, pero aún así el proceso, cuya teoría es tan simple como esto, en realidad tiene más implicaciones. Para empezar, para que te envíen la documentación para votar (léase, las papeletas), tienes que ir a inscribirte a la embajada, con una fotillo, el pasaporte, cubrir unos formularios... En mi caso, además, fui fuera de plazo, por lo que cuando salieron las primeras listas no figuraba y tuve que reclamar. Después, estar pendiente de que llegara la notificación de que había sido estimada. Llegó. Luego, la documentación que llega in-extremis, a jueves, siendo domingo el último día de plazo para poder votar en la embajada (esa era la opción más cómoda, pero para enviar el voto por correo había 6 días más, hasta el sábado que viene). Por cierto, que a algunos en lugar de llegarnos directamente la documentación para votar, lo que nos llegó fue un resguardo del servicio postal, para ir a retirarlos. Enviamos al ordenanza, el viernes... Así que el viernes estuve ya en disposición de ejercer mi derecho al voto, pero como estaba trabajando, no lo haría hasta el fin de semana. La embajada estaría abierta al efecto sábado y domingo de 9 a 13.

El viernes por el día estuve muy contenta porque notaba mucha mejoría de la espalda, incluso me fui a comer a un restaurante junto a la playa con Lucía e Irene. Después fui al fisio. Me encontraba bastante bien, aunque sabía que no debería haber pasado tanto tiempo sentada. El fisio me dijo que de momento intentase caminar sólo lo mínimo. De vuelta a casa me eché en la cama, bastante cansada, y creo que hice un mal movimiento. Hacia la noche empecé a notar una cierta molestia en la garganta y la cabeza... "m***da, pensé, lo que me faltaba, ponerme mala también de la garganta". Me desperté por el medio de la noche con pesadillas y tiritando, claramente febril. En este caso el hecho de que además me doliese la garganta me tranquilizaba, si no, me habría asustado por la malaria. Me levanté para echarme algo más de ropa a la cama y me di cuenta que la espalda volvía a dolerme más, supuse que por culpa de la fiebre. Pasé la noche bastante mal, casi sin poder dormir.

Por la mañana había quedado con Lucía para ir a votar. Me levanté relativamente temprano y me vestí, pero me mareaba si estaba de pie, y me dolía mucho la espalda, casi no podía caminar, otra vez. Me tuve que volver a la cama. Me tomé una pasti de las que me habían dado para la espalda (paracetamol y otro calmante más fuerte). Llamé a Lucía por teléfono para pedirle el termómetro. Tenía 38ºC. Obviamente no fui a votar, pasé todo el día en la cama. Me fui controlando la fiebre todo el día, y se mantuvo entre los 37.5 y los 38ºC, lo que no es alarmante, solo molesto. Quedé con Noe para que al día siguente, de paso que iban ellos a votar, me acercasen en coche, porque si no yo no podría ir. Esa noche la pasé mucho mejor, y me levanté ya sin fiebre, aunque todavía con más dolor de espalda del que había tenido el viernes y con bastante sensación de debilidad. Hoy sí que votaría, no había hecho toda la papelada para quedarme fuera. A las 12 o así me llamó Noe, que estaba llegando. Bajé los cuatro pisos de escaleras con esfuerzo y allá nos fuimos, pasaporte y documentación en mano.

Misión cumplida.

Que mi ejemplo de esfuerzo por votar os sirva a los indecisos, porque cada voto cuenta, todos los votos son útiles. Yo no voy a decir siquiera por quién he votado o por quién no, no quiero hacer campaña ni por unos ni por otros, de hecho no me gusta mucho la política, pero sí creo una cosa: que haya elecciones es bueno, y por eso he querido participar.

Por cierto, lo que sí es raro es no estar aguantando la campaña electoral... y votar sin jornada de reflexión... ¿será mejor o peor? La verdad es que yo he pensado más en el voto en sí, en lugar de cagarme todo el día en la maldita publicidad, en los coches ruidosos que anuncian los mítines y en la cara de cínicos que tienen siempre los políticos en los pósters que se cuelgan en las farolas.