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lunes, 24 de enero de 2011

Comparando España con Senegal

Clic en la imagen para verla en condiciones


viernes, 4 de septiembre de 2009

Rap del Talibe y otras canciones por los derechos de los niños de Senegal


Ayer recogiendo en casa encontre un CD que me regaló cuando estaba con el lumbago un amigo que era becario en la embajada. Un disco titulado Tundu Joor, que tuve en el coche un tiempo desde que volví a España. Es un disco solidario, se hizo para recaudar fondos y denunciar varios problemas sociales de Senegal, especialmente de los niños. Y está también cantado principalmente por niños.

Uno una de las canciones habla de los niños Talibes, que son enviados a las escuelas coránicas y son obligados por el Marabut de turno a mendigar. Las familias lo saben, pero por lo menos, piensan, aprenden a leer, y en casa tampoco tienen para darles de comer. Además, en Senegal, la mendicidad es delito, pero pedir limosna por motivos religiosos no lo es... no comment...

Hoy he encontrado en internet el videoclip de esta canción sobre estos niños:



Y también he encontrado esta página, en la que habla del proyecto, del disco en sí, y desde la que se pueden escuchar o descargar LEGALMENTE en mp3 todas las canciones. ¡Disfrútenlo!

lunes, 22 de septiembre de 2008

6 años del naufragio del Joola

Este post es muuuy largo. Puedes escucharlo mientras haces otra cosa haciendo clic en "Escucha este post", ahí abajo (pero la foto no te la pierdas).

¿Os acordais del pensamiento africano del otro día? Me había equivocado de autor, lo acabo de corregir. Era Boubacar Boris Diop. Es que la verdad que no he tenido tiempo de hacerme mucho con la cultura senegalesa, tened en cuenta que aprendí el francés aquí y que hasta hace sólo tres o cuatro meses no era capaz de leer en condiciones (es decir, podía descifrar un escrito, pero era un trabajo tedioso y nada agradable). Pues nada que, aunque no le he descubierto mucho todavía, me parece muy interesante este autor, muy "cañero", como diría Vicens, el amigo pirenaico que se acaba de marchar (hasta siempre, compañero, nos vemos en los bares). He visto en la wikipedia que ha escrito sobre cosas bastante peliagudas, como lo que pasa la frontera entre Maruecos y Ceuta y Melilla, las masacres de Ruanda, etc. El otro día, en el aeropuerto, mientras esperaba a Anabel, me compré uno de sus libros, "El caballero y su sombra", todavía no lo leí, pero seguro que os acabaré hablando de él.

Curiosamente, el otro día encontré un artículo escrito por él sobre el naufragio del Joola, el barco que antiguamente hacía la ruta Dakar-Casamance, que se hundió en 2002 con la muerte de más de 1500 personas (la cifra exacta es desconocida), en una de las más grandes catástrofes marítimas de la historia, y también una de las más ignoradas, me parece. Dejé (programada) para hoy la entrada porque justo hoy se cumplen 6 años de tan nefasto suceso. Traduzco:



Carta a un amigo sobre el naufragio del "Joola"
Desde finales del mes de septiembre de 2002, recibimos de todas partes mensajes de simpatía. Me han llegado de muy cerca, como la tuya, pero también de Trinidad y de Atenas. Me gustaría, a través de ti, Diadié, responder a amigos como Yanne y Beata, Louis, Noémie y Zohra. Tú has sabido encontrar palabras emotivas para hablar de nuestra tragedia del pasado 26 de septiembre. Me pregunto sin embargo qué puede haber quedado de eso pasadas varias semanas, en el espíritu de un extrangero. Nuestra época es así: a fuerza de escuchar a desconocidos gemir sobre los escombros, muy lejos de nuestros hogares, ya no nos detenemos. Recuerda: concebido para 550 pasajeros, el barco Joola que enlazaba Ziguinchor, en Casamance, y Dakar transportaba a 1220. O puede que incluso cerca de 2000, según informaciones de prensa no desmentidas. Hubo 65 supervivientes. Los cálculos pueden hacerse rápidamente, a partir de estos datos, pero nadie quiere arriesgarse. Más que un secreto de Estado, el número de víctimas del naufragio es un tabú.

Un pequeño fragmento de frase en tu carta me ha hecho sonreir de disgusto e irritación. En efecto escribes: "Yo pensaba que eso podría ocurrir en cualqueir parte de África, salvo en Senegal". Es que has, sin quererlo, retorcido el cuchillo en la herida. También para nosotros, estas cosas no podían ocurrir más que a los demás. La modestina nunca nos ha sofocado. Si el despertar ha sido brutal, es porque nosotros nos hemos dejado acunar demasiado tiempo por nuestro delirio de grandeza.

Así, el 19 de marzo de 2000, no sólo le pedimos al anciano presidente Abdou Diouf que se dejase vencer por las buenas. También le exigimos que aceptase su derrota con estilo. Diouf se prestó con nobleza a ese juego cruel. Su famosa llamada de teléfono a Abdoulaye Wade, el ganador, valía más por una cierta postura democrática que por su contenido. Nos permitió decirle al mundo: ¡mirad qué guays somos, nosotros los Senegaleses!

Menos de un año más tarde, los funerales de Leopold Sedar Senghor atrajeron una vez más la atención sobre nostros de una forma muy aduladora: todos se acordaban entonces de que nuestro país, decidamente inclasificable, había tenido por primer presidente a un intelectual de primer orden, incluso aunque su acción política siga controvertida. Y se evocó igualmente con respeto su abandono voluntario del poder.

Es necesario recordártelo? Nada nos hizo perder tanto la cabeza que nuestros éxitos deportivos en Asia, en junio de 2002: el partido de apertura de un Mundial de fútbol tiene algo de un poco anormal. Sin embargo, en cierto sentido, aparte de la competición, es en la propia esencia. Es ante todo un duelo, un combate singular. Bajo los ojos de todo el planeta, tomamos nuestra revancha sobre el antiguo colonizador. Y con las victorias, lanzamos cada amanecer largos gritos de alegría. El nuevo presidente nos había prometido felicidad. ¿No era el futuro el que nos cantaba?

Eran tiempos verdaderamente fastuosos para todas las quimeras. Jamás un país pobre ha sido tan rico en aeropuertos, autopistas transcontinentales, universidades de futuro y otros ranchos californianos. Sólo había un pequeño problema: todas estas realizaciones eran imaginarias. Con el impulso del Mundial de fútbol, ya nada debía resistirse a nuestra voluntad de avanzar. Cuando los pequeños "tocacojones" se meten a hablar de hambre, vienen especialistas de Marruecos a cerrarles el pico. Se nos ha hecho soñar, apoyados con eruditos esquemas, en lluvias artificiales. Y como el país real carecía de agua, la televisión desencadenó, con imágenes de archivo, furiosas tormentas tropicales.

Nadie era tonto, pero el sistema funcionaba de maravilla. Nosotros siempre creímos que podríamos escapar, de forma más o menos mágica, a lo peor. El drama del Joola a sido un brutal jarro de agua fría a estas ensoñaciones absurdas. Comenzamos, querido Diadié, a preguntarnos si por gusto al cambio, no habíamos confiado el poder a manos peligrosamente inexpertas. En lugar de las obras prometidas, el régimen de Wade no sabía más que construir en secreto cementerios de fortuna entre Dakar, Ziguinchor y Banjul. Nosotros lo veíamos pasmados gestionar, no nuevos empleos, sino centenas de cadáveres tirados sin tino en contenedores. Jamás la distancia entre nuestros fantasmas y la realidad nos ha parecido tan humillante y difícil de soportar.

¿Y qué decir de los errores que nos han impedido salvar tantas vidas? El naufragio tuvo lugar a las 23:00h en una zona castigada desde hace veinte años por la rebelión del Movimiento de las Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC). Hasta las 8 de la mañana, ninguna autoridad civil ni militar pudo ser contactada. Es cierto que el ministro de pesca había sido informado por la noche.
Et que dire des errements qui ont empêché de sauver tant de vies ? Le naufrage a eu lieu à 23 heures dans une zone où sévit depuis vingt ans la rébellion du Mouvement des forces démocratiques de Casamance (MFDC). Jusqu’à 8 heures du matin, aucune autorité civile ou militaire n’a pu être contactée. Il est vrai que le ministre de la pêche a été informé dans la nuit. ¡Admitió cínicamente que no había podido hacer nada porque no tenía el número de móvil de su colega de transportes! El no lo dijo, pero se supo que se había quedado dormido, cosa muy humana. Para una situación que no hace ninguna gracia, hemos rozado el ridículo.

La armada fue agobiada por la opinión con críticas de peculiar violencia. En Senegal, el hecho es tan nuevo que merece reflexión. Siempre habíamos tenido el mayor de los respetos por una armada que jamás había disputado el poder a los civiles. La catástrofe a puesto en evidencia preocupantes carencias en este sentido. Sobre todo ha empañado la reputación de profesionalismo que le valió estar en todas las misiones de paz de la ONU y de la Organización de la Unidad Africana. En una noche, la dejadez ha hecho más muertos que los años de rebelión. El Colectivo de familias de las víctimas exige la destitución del jefe de estado mayor general de las armadas.

El presidente Abdoulaye Wade admitió muy pronto que el naufragio no había sido un accidente. En lugar de incriminar a los elementos naturales, ha decidido cogernos a contrapié. Permíteme que resuma libremente sus propósitos, sin ningún miedo a deformarlos. "Sois codiciosos y vanos, nos tirado a la cara, no tenéis respeto por la vida de los demás, ¡vergüenza de vosotros que tanto os gusta engañar!". ¿Y tú le crees, viejo amigo? Nosotros, a pesar del dolor y la rabia, nos hemos estremecido intensamente de júbilo. No sé si la expresión tiene sentido, pero quiero llamarle a eso antipopulismo. Nosotros queríamos ser tratados con dureza, y un presidente atento a nuestros más pequeños deseos no se quedó de manos cruzadas. Nuestro pueblo, tan propenso a vanagloriarse, descubrió el 26 de septiembre las virtudes de la autoflagelación colectiva. Se resolvió con exceso, pero por lo visto, no sin sinceridad. En verdad, el sentimiento dominante entre nosotros después del naufragio ha sido la vergüenza. Una vez que creemos tocar la cumbre, es duro aceptar que estamos equivocados, como tantos otros, al borde del abismo. Bajo sus grandes aires, nuestra democracia esconde taras de una desoladora banalidad.

El Joola no sólo ha roto la imagen construida por algunos de nuestros éxitos reales. Nos hace lamentarlos, incluso les ha dado un sabor más amargo. Abusando del slogan "Senegal gana", no hemos pensado en el choque al volver. Estábamos, sin saberlo, a punto de realizar otro descubrimiento: batir, con nuestro único barco, el récord del Titanic(*).

Los dos aviones dirigidos a las Torres Gemelas quedaron para siempre emblema del 11 de Septiembre. Nuestro drama sera a su vez asociado a esas piraguas que vimos sobre la isla de Karabane revoloteando alrededor del barco ya peligrosamente escorado para sobrecargarlo todavía más de mercancías y pasajeros. Llueve sobre Karabane, y las imágenes del vídeoaficionado son tanto más sobrecogedoras que borrosas y temblorosas. Estamos, después de todo, casi en el corazón de las tinieblas. Una mujer de azul, calada hasta los huesos, atraviesa un porche que evoca extrañamente una lejana jungla. La joven mujer desapareció enseguida con un relámpago, antes incluso de darnos tiempo a comprender qué hacía allí. Cuando la muerte ronda ya de esa manera, no hay nada que comprender, salvo que el desastre anunciado por los signos será una nueva tragedia africna. Es decir, en definitiva, una colosal catástrofe natural causada por la necedad de los hombres. Ningún discurso podrá hacer olvidar esta evidencia: lo que ha sucedido, Diadié, es debido a la insondable incompetencia de nuestros dirigentes.

Cerca de 1500 muertos, un barco en el fondo del Atlántico con su carga y cientos de cuerpos engullidos, es una carga sagrada para nuestra memoria. Nuestra dignidad es llevarla. Este naufragio es ante todo una lección de humildad. Podemos usarlo bien a condición de que devuelva a nuestro presidente a tierra. Un país no puede quedarse suspendido, como en apnea, a las luces supuestas o reales de un solo ser humano. Eso nos infantiliza y nos expone también a un día ser entregados, atados de pies y manos, a las más nefastas aventuras.

Boubacar Boris Diop, diciembre 2002

(*) En realidad, ni el Titanic ni el Joola tienen el (triste) récord de "catástrofe marítima más mortífera", aunque puede que el Joola sí sea el naufragio no provocado por bombas o similares con más muertes de la historia.


Esta foto NO es del día del naufragio


Es un texto muy duro para con Senegal, los senegaleses y su gobierno sobre todo. Yo no tengo el conocimiento para decir si es acertado o no, pero mucho me temo que este hombre tiene la credibilidad suficiente para ser, por lo menos, tenido en cuenta. El problema es que, por lo que me cuentan algunas personas con las que hablo, aquí lo de la conciencia política del pueblo llano (una apabullantísima malloría muy deprimida) esta muy verde; he oído que barrios enteros vendieron su voto por 8€ en las elecciones pasadas.

Por cierto, el barco que viaja ahora a Casamance funciona MUY BIEN. No creo que vayan a volver a caer en el mismo error, la verdad.

Y como vengo haciendo últimamente, una canción de regalo:



Visto en:
Le Monde Diplomatique
Más referencias:

jueves, 18 de septiembre de 2008

Himno de Senegal

Senegal tiene algo de lo que España carece: letra en su himno nacional.

HIMNO DE SENEGAL

Pincez tous vos koras, frappez les balafons.
Le lion a rugi.
Le dompteur de la brousse
D'un bond s'est élancé,
Dissipant les ténèbres.
Soleil sur nos terreurs, soleil sur notre espoir.
Debout, frères, voici l'Afrique rassemblée

Coro :
Fibres de mon cœur vert.
Épaule contre épaule, mes plus que frères,
O Sénégalais, debout !
Unissons la mer et les sources, unissons la steppe et la forêt !
Salut Afrique mère, salut Afrique mère.

Sénégal toi le fils de l'écume du lion,
Toi surgi de la nuit au galop des chevaux,
Rend-nous, oh ! rends-nous l'honneur de nos ancêtres,
Splendides comme ébène et forts comme le muscle
Nous disons droits - l'épée n'a pas une bavure.
(Coro)
Sénégal, nous faisons nôtre ton grand dessein :
Rassembler les poussins à l'abri des milans
Pour en faire, de l'est à l'ouest, du nord au sud,
Dressé, un même peuple, un peuple sans couture
Mais un peuple tourné vers tous les vents du monde.
(Coro)
Sénégal, comme toi, comme tous nos héros,
Nous serons durs sans haine et des deux bras ouverts.
L'épée, nous la mettrons dans la paix du fourreau,
Car le travail sera notre arme et la parole.
Le Bantou est un frère, et l'Arabe et le Blanc.
(Coro)
Mais que si l'ennemi incendie nos frontières
Nous serons tous dressés et les armes au poing :
Un peuple dans sa foi défiant tous les malheurs,
Les jeunes et les vieux, les hommes et les femmes.
La mort, oui! Nous disons la mort, mais pas la honte.
(Coro)




Traduzco: Puntead todos las koras, golpead los balafones / el león ha rugido / el domador de la selva / de un salto se lanzó / disipando las tinieblas. / Sol sobre nuestros terrores, / sol sobre nuestra esperanza. / De pie, hermanos, he aquí África reunida. / [Coro: Fibras de mi corazón verde. / Hombro contra hombro, mis más que hermanos, / ¡Oh senegaleses!, ¡de pie! / ¡ Unamos el mar y las fuentes, unamos la estepa y el bosque! / Salve, África madre, salve África madre.] / ¡Tú, Senegal, hijo de la estirpe del león, /Tú surgido de la noche al galope de los caballos, / Devuélvenos, ¡oh! devuélvenos el honor de nuestros antepasados, / espléndidos como ébano y fuertes como el músculo / Digamos en pie: "¡la espada no tiene una rebaba!". / [Coro] / Senegal, hacemos nuestra tu gran intención: / reunir a los pollitos al amparo de Milano / para hacerlo, de este a oeste, de norte a sur, / levantado, el mismo pueblo, el pueblo sin costura / pero el pueblo girado hacia todos los vientos del mundo. / [Coro] / Senegal, como tú, como todos nuestros héroes, / seremos duros sin odio y ambos brazos abiertos. / La espada, la pondremos en la paz de la funda, / porque el trabajo será nuestra arma y voz. / El Bantou es hermano, y el Árabe y el Blanco. / [Coro] / Pero si el enemigo incendia nuestras fronteras / seremos totalmente levantados y las armas puño: / pueblo en su fe que desafía todas las desgracias, / los jóvenes y los viejos, los hombres y las mujeres. / ¡La muerte, sí! Decimos sí a la muerte, pero no la vergüenza.


Fuente:
La letra es de:

domingo, 17 de agosto de 2008

Por qué soy expatriada y no inmigrante

¡¡Ayer me menearon!! Fue guay tener por un día un aluvión de visitas, jeje. Fue por lo de que no puedo ver las olimpiadas desde Dakar (sigo sin poder, e intentándolo menos a medida que quedan menos cosas que me interesen por ver) y bueno, aquí en el propio blog ya tuve unos cuantos comentarios, pero en el menéame hubo muchos más, y algunos más acertados que otros. Uno de esos comentarios menos desacertados es el que motiva que esté hoy escribiendo este post. Cito textualmente:

"Qué mal que me suena la palabra "expatriado". Alguien proviniente de un país pobre en un país rico es un immigrante. Pero al revés ya no se es immigrante, sino "expatriado", que es más fino. "
Viktor

Pues no, hijo, no. La palabra expatriado es una palabra normal y corriente, no suena ni mal ni bien, salvo si la decoras con tus propios prejuicios, como parece que es el caso. Expatriado es todo aquel que vive fuera de su patria.
La diferencia entre expatriado e inmigrante no es de finura, ni de dinero, ni de color, ni si se ha llegado a destino en avión o en lancha. Inmigrante es el que llega a un país diferente del suyo para establecerse, en principio para siempre. Ése es el motivo por el que yo no soy inmigrante, pero sí soy expatriada. Trabajo para un organismo español, cobro en euros en una cuenta de España, pago mis impuestos en España, y mi estancia aquí tiene fecha de fin desde el primer día. Vivo aquí, pero no estoy establecida aquí. Y en principio no tengo pensado hacerlo. Ahora, que si un día lo hago y, por ejemplo, monto mi propio negocio, o entro a trabajar para una empresa local, o incluso una española establecida en el país, entonces seré inmigrante, y a mucha honra. Pero de momento, usemos el término correcto, que para eso los tenemos.


DE LA RAE:

expatriado, da.

(Del part. de expatriar).

1. adj. Que vive fuera de su patria. U. t. c. s.


inmigrante.

(Del ant. part. act. de inmigrar).

1. adj. Que inmigra. Apl. a pers., u. m. c. s.


inmigrar.

(Del lat. immigrāre).

1. intr. Dicho del natural de un país: Llegar a otro para establecerse en él, especialmente con idea de formar nuevas colonias o domiciliarse en las ya formadas.

The Yes Men

En Dakar no hay cine, así que nos reunimos en las casas para ver películas. El otro día vimos un documental que nos flipó a todos los presentes, y que os recomiendo encarecidamente: The Yes Men. Explica la labor del grupo activista de mismo nombre, que se dedican a hacerse pasar por organizaciones como la Organización Mundial del Comercio o McDonald's en conferencias y entrevistas televisivas, haciendo propuestas absolutamente impensables (como permitir el libre comercio de votos, o reciclar la mierda para alimentar al tercer mundo), y demuestran que normalmente, por muy grande que sea la burrada que digan, hay gente que se las toma en serio, no cuestionan lo que viene de estos organismos archipoderosos. Ellos llaman a su labor "corrección de indentidad".

Y el vídeo se puede ver en Google Videos o aquí mismo:





sábado, 28 de junio de 2008

El superpalo

Tengo una sensación de haber sido atracada que no os imagináis...


Me parece que me voy a abrir una cuenta en Suiza...

miércoles, 4 de junio de 2008

Siempre ha sido así...

Hace tiempo, años de hecho, mi amigo Sergio, me envió por correo electrónico una interesante historia que me gustó mucho y me hizo pensar. Hace dos días, en una conversación con Macu y Alberto me acordé de ello y lo busqué para leérselo. Les gustó y me entraron ganas de compartirla también con mis lectores. Así que ahí voy.

En principio se supone que se trata de un experimento real, pero por más que busqué documentación en internet no encontré nada. Encontré la historia mil veces, en muchos idiomas, pero en ningún caso ponía quién había hecho el experimento o dónde, y desde luego no encontré ningún informe formal sobre el mismo. Así que posiblemente no sea rigurosamente cierto. Pero de todas maneras, es verosímil. Si queréis, en lugar de considerarlo una verdad lo podéis considerar una fábula o una parábola.


El experimento empezó encerrando 6 monos en una estancia cerrada, de cuyo techo colgaban un racimo de plátanos, a los que podían llegar por una escalera de tijera. Por supuesto, al ver los plátanos, alguno de los monos se subía a la escalera para intentar cogerlos, y cuando ocurría eso un chorro de agua fría rociaba a sus compañeros. Tras repetirse la circunstancia varias veces, los monos aprendían que si uno se subía a la escalera, los demás sufrían esta desagradable consecuencia y, para evitarlo, se lo impedían, agarrándolo y pegándole, de modo que todos llegaron a aprenderlo y dejaron de intentar subirse. En ese estado de cosas, los experimentadores decidieron dejar de irrigar a los monos que quedasen abajo cuando ocurriese eso. Además, cambiaron a uno de los monos, y el nuevo, al entrar y ver los plátanos colgados del techo, intentó subirse a la escalera para cogerlos. Los demás se lo impidieron apalizándolo en cada intento, hasta que aprendió. Luego sustituyeron a otro, y se repitió la historia, participando en los correctivos del último el que hasta entonces era el nuevo, y que nunca había sido rociado con agua fría. Cuando el segundo sustituido hubo aprendido, sustituyeron a un tercero de los del grupo inicial, quedando así tres que habían sufrido las duchas frías y tres que no; la historia se repitió exactamente igual. Y se volvió a repetir cuando sustituyeron al cuarto, al quinto y, finalmente, al sexto. Al final, ninguno de los monos había sufrido nunca el agua fría, pero todos castigaban cualquier intento de acceso a la escalera con furor. ¿Qué habría contestado uno de estos monos a la pregunta de por qué castigaban al que intentaba subir a la escalera?

Seguramente que siempre había sido así.

Pensad en ello, y el que quiera entender que entienda.

domingo, 2 de marzo de 2008

Voto expatriado

Ir a votar cuando estás expatriado tiene otro sabor... no sabría explicaros por qué, pero así es. Tal vez sea simplemente porque el poder ejercer el derecho al voto te exige algún esfuerzo más que hacerlo cuando estás en España, y ya se sabe que los logros con esfuerzo satisfacen más que los fáciles. Y es que en España te llega todo a casa, tú sólo tienes que hacer las cruces, meter los papeles en los sobres, y darte un paseo hasta el colegio electoral. O si no, ir simplemente al colegio y coger allí las papeletas. Pero si vives en otro país, tienes que currártelo un poco más. A mí la verdad es que me lo dieron todo bastante majadito, pero aún así el proceso, cuya teoría es tan simple como esto, en realidad tiene más implicaciones. Para empezar, para que te envíen la documentación para votar (léase, las papeletas), tienes que ir a inscribirte a la embajada, con una fotillo, el pasaporte, cubrir unos formularios... En mi caso, además, fui fuera de plazo, por lo que cuando salieron las primeras listas no figuraba y tuve que reclamar. Después, estar pendiente de que llegara la notificación de que había sido estimada. Llegó. Luego, la documentación que llega in-extremis, a jueves, siendo domingo el último día de plazo para poder votar en la embajada (esa era la opción más cómoda, pero para enviar el voto por correo había 6 días más, hasta el sábado que viene). Por cierto, que a algunos en lugar de llegarnos directamente la documentación para votar, lo que nos llegó fue un resguardo del servicio postal, para ir a retirarlos. Enviamos al ordenanza, el viernes... Así que el viernes estuve ya en disposición de ejercer mi derecho al voto, pero como estaba trabajando, no lo haría hasta el fin de semana. La embajada estaría abierta al efecto sábado y domingo de 9 a 13.

El viernes por el día estuve muy contenta porque notaba mucha mejoría de la espalda, incluso me fui a comer a un restaurante junto a la playa con Lucía e Irene. Después fui al fisio. Me encontraba bastante bien, aunque sabía que no debería haber pasado tanto tiempo sentada. El fisio me dijo que de momento intentase caminar sólo lo mínimo. De vuelta a casa me eché en la cama, bastante cansada, y creo que hice un mal movimiento. Hacia la noche empecé a notar una cierta molestia en la garganta y la cabeza... "m***da, pensé, lo que me faltaba, ponerme mala también de la garganta". Me desperté por el medio de la noche con pesadillas y tiritando, claramente febril. En este caso el hecho de que además me doliese la garganta me tranquilizaba, si no, me habría asustado por la malaria. Me levanté para echarme algo más de ropa a la cama y me di cuenta que la espalda volvía a dolerme más, supuse que por culpa de la fiebre. Pasé la noche bastante mal, casi sin poder dormir.

Por la mañana había quedado con Lucía para ir a votar. Me levanté relativamente temprano y me vestí, pero me mareaba si estaba de pie, y me dolía mucho la espalda, casi no podía caminar, otra vez. Me tuve que volver a la cama. Me tomé una pasti de las que me habían dado para la espalda (paracetamol y otro calmante más fuerte). Llamé a Lucía por teléfono para pedirle el termómetro. Tenía 38ºC. Obviamente no fui a votar, pasé todo el día en la cama. Me fui controlando la fiebre todo el día, y se mantuvo entre los 37.5 y los 38ºC, lo que no es alarmante, solo molesto. Quedé con Noe para que al día siguente, de paso que iban ellos a votar, me acercasen en coche, porque si no yo no podría ir. Esa noche la pasé mucho mejor, y me levanté ya sin fiebre, aunque todavía con más dolor de espalda del que había tenido el viernes y con bastante sensación de debilidad. Hoy sí que votaría, no había hecho toda la papelada para quedarme fuera. A las 12 o así me llamó Noe, que estaba llegando. Bajé los cuatro pisos de escaleras con esfuerzo y allá nos fuimos, pasaporte y documentación en mano.

Misión cumplida.

Que mi ejemplo de esfuerzo por votar os sirva a los indecisos, porque cada voto cuenta, todos los votos son útiles. Yo no voy a decir siquiera por quién he votado o por quién no, no quiero hacer campaña ni por unos ni por otros, de hecho no me gusta mucho la política, pero sí creo una cosa: que haya elecciones es bueno, y por eso he querido participar.

Por cierto, lo que sí es raro es no estar aguantando la campaña electoral... y votar sin jornada de reflexión... ¿será mejor o peor? La verdad es que yo he pensado más en el voto en sí, en lugar de cagarme todo el día en la maldita publicidad, en los coches ruidosos que anuncian los mítines y en la cara de cínicos que tienen siempre los políticos en los pósters que se cuelgan en las farolas.

martes, 5 de febrero de 2008

Código penal de Senegal (primera entrega)

Sí, si, ya, lo sé, tengo pendiente la entrada sobre la lucha senegalesa, sí... pero es que blogger me falla más que una escopeta de feria a la hora de subir fotos, y ese post tiene bastantes, con lo cual me canso... así que para no abandonar totalmente el blog, hoy quiero comentar cosillas sobre la ley de Senegal.

Todos los países tienen leyes que a ojos extranjeros son llamativas. Sin ir más lejos, el hecho de que se puedan casar dos personas del mismo sexo debe de ser bastante llamativo para una persona de un país en el que la homosexualidad esté penada con pena de muerte. Bueno, este es el caso más exagerado que se me ha ocurrido, pero hay muchos. Países cuyas penas son latigazos, en Singapur está prohibido el chicle... y ya no nos vayamos a buscarlas a los Estados Unidos, que son famosos por sus leyes raras.

Así que se me ocurrió echarle una ojeadita al código penal de Senegal, a ver qué encontraba. Tampoco lo leí entero, ni mucho menos, ya que hay que tener en cuenta que mi dominio del francés es todavía muy rudimentario, y no he encotrado demasiadas excentricidades, pero alguna hay...

Por ejemplo, dice el artículo 245: "La mendicidad está prohibida". Claro, al leer esto, si has estado aunque sólo sea un minuto en el centro de Dakar, lo menos es que se te levante una ceja con gesto incrédulo, porque de hecho la mendicidad debe de ser poco menos que la principal fuente de ingresos del 50% de la población, por no exagerar. Pero claro, es que luego aclara: "El hecho de pedir limosna por el día, en los lugares y condiciones consagradas por las tradiciones religiosas no constituye acto de mendicidad". Acabáramos.

El párrafo relativo al vagabundeo tampoco tiene desperdicio: "El vagabundeo es un delito". Y entonces piensas, ¿qué se considerará vagabundeo? porque a simple vista hay muchos y fáciles de encontrar... y lees: "los vagabundos son aquellos que no tienen domicilio cierto, ni medio de subsistencia, y que no ejercen habitualmente ni oficio ni profesión". Claro, ya lo entiendo todo, supongo que "el hecho de pedir limosna por el día, en los lugares y condiciones consagradas por las tradiciones religiosas" (que no constituye acto de mendicidad, recordad), se considera un medio de subsistencia, puede que incluso una profesión, que libra del delito a los cientos de almas que duermen cada día al raso en esta ciudad.

Conste que yo tampoco tengo ningún interés en que se persiga el vagabundeo o la mendicidad, sobre todo sabiendo que no es una elección, lo que me fastidia es que no se haga nada por ayudar a la gente que se ve obligada a practicarla cada día porque no tiene otra forma de ganarse la vida.

Bueno, otro día más, que hoy tengo un sueño que no puedo.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Tiken Jah Fakoly, persona non grata.

Tras casi tres meses de silencio bloguero -desde que dejé España, de hecho-, aquí vuelvo, y manifiesto mi propósito de enmienda. Muchas, muchísimas veces, he dicho ya aquello de "tengo que hacer una entrada en el blog con esto", pero por una u otra razón, generalmente mi propia pereza, catalizada por diminutos pero no por ello insignificantes agravantes, no lo he hecho hasta hoy. Así que deberíais llegar a la conculsión de que si "algo" me ha sacado de mi letargo escribidor, ese algo tiene que haber sido fuerte. Y lo ha sido, o al menos así lo creo yo.

Todo empezó un miércoles cualquiera, en concreto este último miércoles, 12 de diciembre, en el que había en el Centro Cultural Francés (sitio del que si tal ya os hablaré en otro momento, que si no no acabo nunca la batallita) un festival de hip-hop y reggae, siendo el artista estrella Tiken Jah Fakoly (En francés). A muchos no os sonará, porque el reggae tampoco pega tanto en españa, pero os aseguro que es de lo mejorcito que hay vivo en su "gremio", por aquí hay quien lo compara incluso con Bob Marley, pero desde la más humilde ignorancia opino que es un poco exagerado. En cualquier caso puedo decir que es muy bueno, un auténtico showman, acompañado de buenos músicos, todas sus letras, absolutamente todas, son reivindicativas, por los derechos humanos, por la paz, por la igualdad... por todas las cosas que instintivamente vemos como buenas pero luego se asocian a tendencias políticas minoritarias, cosa que aprovecho para decir que no entiendo.

Pues el concierto estuvo chulísimo, como digo, nos lo pasamos pipa, y ¡además le entendía cuando hablaba! Es la primera vez que en alguna cosa de éstas entiendo lo que hablan los artistas o presentadores en francés. Creo que puede ser porque es de Costa de Marfil, y tengo entendido que allí se pronuncia más a golpes, definiendo más las palabras. La pena es que fui al concierto directamente salida del curso de francés, por lo que no tenía la cámara encima, así que no os puedo colgar fotos ni vídeos de primera mano, pero os pongo un par de vídeos del YouTube para que no quede tan soso el post. Bueno, no son del propio concierto, pero son de él.





Y entre canción y canción decía sus reivindicaciones políticas. No muy acordes, por decirlo de una forma suave, con el gobierno actual, del que cualquier día os hablaré, si me dura el tirón bloguero. Entre otras perlillas, osó instar al actual presidente a "dejar el poder, si es que ama su país". Resultado: la noticia del día de hoy, día 14, ha sido que Tiken Jah Fakoly declarado "persona non grata" en Senegal. En mi opinión, una medida excesiva, tal y como dicen aquí. Los enlaces que pongo están en francés... lo siento porque sospecho que la mayoría de los que me leáis no sabréis esta lengua, pero es que traducir tanto texto me da una pereza considerable, y además quedaría mucho ladrillo para un solo post.

Así que así estoy, flipando, con la libertad respirada en uno de los países en mejores condiciones políticas de África. La conclusión es que en general el mundo está muy malito. Y aún gracias que no mandaron con efecto inmediato a disolver el concierto. A lo tonto a lo tonto, concierto histórico, último concierto de este hombre en este país, por lo menos mientras dure este gobierno.

Hale, de regalo, la el estribillo de la canción incendiaria, "QUITTE LE POUVOIR" ("Deja el poder"). Es del 2004, supongo que dedicada al presidente de Costa de Marfil, pero es bastante aplicable a Senegal. De hecho la cantó en el concierto, lo que no sé es si la adaptó algo al caso concreto de este país.

¡Deja el poder, deja el poder!
Te digo ¡deja el poder!
¡Deja el poder, deja el poder!
Te digo ¡deja el poder!


Enga, no se me quejen, que esta vez me lo he currao!

Nos vemos en el próximo, que estoy segura de que no tardará otros tres meses.