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viernes, 11 de marzo de 2011

Cambios importantes en este blog

Hola a todos mis queridos lectores.

Como probablemente sabéis, creé este blog cuando me fui a Dakar, con un primer enfoque de "blog de viajes" o algo así. Le cogí el gusto a esto de postear y desde que volví seguí manteniéndolo. Pero poco a poco la temática "senegalesa" se ha ido desvirtuando y al final llevo un tiempo que no le encuentro mucho sentido a un blog cuya dirección es "livinglasbecas" y su título "ex-Dakaresa", y sin embargo de lo que hablo es de todo menos de becas y muy poquito sobre Dakar, Senegal o África... por eso, hace tiempo que llevo pensando en la posibilidad de cerrarlo, pero también a veces se me ocurren cosas "senegalesas" que poner, como por ejemplo una entrada sobre la comida que tengo en mente, así que tampoco quiero eso...

Hoy he tomado una decisión. Es drástica y espero que no cause muchas molestias, pero creo que es lo mejor. He decidido crear otro blog más (dentro de nada pierdo la cuenta de todos los que tengo), al que moveré todo lo que he escrito aquí desde mi regreso y que no tenga nada que ver con Senegal, y en el que empezaré a escribir a partir de ahora, sin el condicionamiento de continuidad que en parte me ata a LivingLasBecas... aunque no lo parezca.

Si queréis ayudarme sugiriéndome títulos, estaré encantada de oíros (de hecho, lo agradeceré mucho, porque yo estoy sin ideas y lo mejor que se me ocurre es "Otro egoblog", lo cual es menos original que... algo muy poco original).

En cuanto lo tenga listo, informaré debidamente por aquí de cómo se llama y cuál es la dirección del blog nuevo.

Por favor, decidme qué opináis de esta idea. Y si tenéis cualquier sugerencia, también.

Saludos y gracias por la colaboración.

jueves, 28 de enero de 2010

El viaje de Bailo

A falta de ideas para poner aquí, me ha llegado un mail de mi amiga Jara, que en la actualidad es cooperante en una aldea del interior de Senegal. Me cuenta que su ONG tienen un proyecto llamado Red Com Africa (lo he buscado en Google para poneros el enlace, pero como no me acuerdo del nombre de la ONG no he sido capaz de encontrar nada, lo siento) que publica artículos de periodistas senegaleses en España, y me adjunta uno de esos artículos, uno que le ha emocionado especialmente. Muchísimo, es la palabra que ella usa, y no es para menos.

"No dice nada nuevo, pero las palabras que elige son tan simples...
Me gustaria que lo leyerais, para que por lo menos el viaje de Bailo haya servido para algo.
Un abrazo,
Jara"


ENTREVISTA A BAILO

Esta entrevista fue hecha en Diciembre de 2005, en la víspera de su viaje a España. Bailo, un joven con físico de deportista, con el rostro irradiando orgullo, medía los riesgos de un viaje que han emprendido muchos jóvenes sin haber vuelto jamás. Pero los que regresan, con el dinero bajo el brazo, hacen que se olviden rápidamente de la tragedia que se vive en Senegal en la actualidad. Bailo nos permitió hacer esta entrevista con la condición de publicarla sólo si moría; cinco meses después de hablar con nosotros, falleció en el mar enfrente de las Islas Canarias, dejando una viuda y dos hijos, con tan sólo 33 años.


¿Por qué quieres irte, sabiendo que no tienes ningún documento que te lo permita?

A nadie le dan los papeles para ir a trabajar a Europa. No hay más solución que irse de forma clandestina, del resto se encargará Dios. Estamos obligados a hacer el viaje por etapas, ya que no tenemos el dinero para hacerlo todo seguido, pero también porque un simple campesino no podrá nunca tener un visado Schengen. Así que no nos queda otra elección, y hay que salir de aquí para poder vivir, así que me iré como el resto.


¿Y por qué irse a España, cuando sabes que hay jóvenes que mueren por el camino y que otros son repatriados nada más llegar a Europa?

En la vida, cada persona tiene su destino, pero nosotros no queremos ser eternamente pobres. Aquí, si nos quedamos, estaremos como nuestros padres, obligados a vivir cultivando la tierra con nuestras propias manos. El ganado, que representaba la riqueza de nuestros antepasados, ya no es rentable. Hay robos diarios que diezman nuestros rebaños, y cuando llega la estación de las lluvias, tenemos que venderlo todo para comprar víveres. Si un miembro de la familia cae enfermo, no le podemos curar; nunca tendremos casas, sólo cabañas de paja. Los que se van, vuelven y compran grandes casas en las ciudades, chalés que antaño eran impensables para un campesino. Hoy en día, muchos jóvenes, y no sólo los campesinos, sueñan con ir a trabajar a Europa. Mira los presidentes de los países africanos: todos envían a sus hijos a Europa, pero a nosotros nos cierran las puertas. Así que tendremos que ir por nuestros propios medios.


Bailo, hay senegaleses que nunca han ido a Europa y sin embargo viven bien

Esa gente, en el futuro, son los que enviarán a sus hijos a Europa, porque ellos sí que tienen los medios para que les den los papeles, y saben que en este país ya no hay dinero. Ellos han tenido suerte. Nosotros no nos vamos porque no amemos a nuestro país, sino porque no conocemos ninguna otra solución para luchar contra la pobreza, y ésta se acentúa cada día. Si yo aquí tuviera la oportunidad de tener una vida mejor, jamás abandonaría mi país pero… quiero intentarlo al menos. Es difícil para mi familia, para mi madre, para mi mujer,… pero voy a intentarlo. Si no funciona, por lo menos sabrán que lo único que pretendía era luchar contra la pobreza. Lo único que pido ahora es que recen por mí. Voy a ir hasta Marruecos, e intentar entrar en España cruzando el mar, parece que es más fácil desde allí. Si muero, no seré el primero, y desde luego no es un suicidio.


¿Que te gustaría que tus hijos recordaran de ti?

(Reflexiona un largo instante) Me gustaría que sepan que les quiero mucho, que sólo quiero que vivan mejor en nuestro propio país, y que ésta es la razón de mi viaje.


Abdou Diao


domingo, 3 de mayo de 2009

La punta del iceberg

Porque una imagen vale más que mil palabras
Porque el leit-motiv de este blog sigue siendo África
Porque sí tienen motivos, y es nuestra culpa
Porque me vino hoy a la mente este póster que tenía Oier en casa


Viñeta de "El Roto"

domingo, 14 de septiembre de 2008

Visita Anabel. Dia 1.

Ayer por la noche llegó Anabel, amiga mía del Erasmus, de visita. La fui a buscar al aeropuerto. Hoy nos fuimos de domingueras, junto con Lucía, Irene y Brais, a la isla de la Madeleine. Me sorprendió muchísimo verla tan llena de gente, niños escandalosos, sombrillas, incluso una lanchita hinchable, en medio de la piscina natural. ¡Qué obscenidad! Y bueno, en la lancha, gente con pizzas, pasteles de la mejor pastelería de senegal, neveras portátiles... a eso es lo que yo llamo turismo de aventura. Hay que ver cómo es la gente... hay tantas cosas que no entiendo de lo que hacen mis congéneres, que no dejo de sorprenderme de que todavía queden cosas que me sorprenden. Si hasta un yanki llevaba su propio chaleco salvavidas en la lancha. "Cosas veredes, amigo Sancho". La próxima vez no voy en domingo ni de coña.






viernes, 5 de septiembre de 2008

Mío es el mundo, y todo lo que hay en él

IF
IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise:

If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools:

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: 'Hold on!'

If you can talk with crowds and keep your virtue,
' Or walk with Kings - nor lose the common touch,
if neither foes nor loving friends can hurt you,
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a Man, my son!
Rudyard Kipling
Extraído de:
Gracias a Pilar por enseñármelo

martes, 2 de septiembre de 2008

Y tú, ¿eres cometa o globo?

Cuando era pequeña me encantaban Los Fraggle, pero supongo que no los entendía del todo. Pasados los años, pero ya hace también mucho, me enteré de que una tele local los pasaba y quise recordarlos. Sólo vi un capítulo, volvieron a encantarme, pero por causas ajenas a mí no pude ver más... sin embargo, no volví a olvidarme de ese capítulo, y en concreto de la postal del tío Matt.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Un mesecito

Eso es lo que me queda de estancia en Dakar. Nada. Ya tengo la cabeza más en mi vuelta que aquí. Sé que el cambio es inminente y me da ansiedad, no de la mala, de la buena, de la que te hace cosquillitas en la barriga y te da ganas de vivir. Estoy ansiosa por saber qué voy a estar haciendo dentro de dos meses. Porque ni idea. Las opciones son tan variadas y todas atractivas que no puedo esperar. Y eso no significa tampoco que quiera irme. Es decir, la verdad en su punto, estoy un poco harta de Dakar y necesito el cambio, pero el saber que me voy definitivamente me hace verlo de otra manera. Me han quedado muchas, muchísimas, cosas por hacer y ver; otras muchas que he hecho me gustaría habéroslas contado pero en su día pasaron y ahí quedaron, en el tintero de bits del ordenador.

Siento un poco de vértigo. He postulado a una beca (sí otra más) en Euskadi, a trabajos en Baleares, Lugo, A Coruña y Cantabria (a Madrid y Barcelona no me da la gana, que no quiero una ciudad tan enorme). Todavía no sé nada. Tampoco he desechado la idea de irme fuera, al Reino Unido(no Londres) o o a Francia (no París), aunque todavía no he echado ninguna solicitud, pues este sería un plan B. Incluso contemplo la posibilidad, si no salen más que empleos de subsistencia, pasar unos meses en casa de mis padres tranquilamente y estudiando algo, un máster o una certificación o varias, que también engrosan el CV y puedo elegir el que más me apetezca. Y que no se me olvide que soy elegible también para la segunda fase de la beca ICEX, aunque no me apetece mucho, nunca se sabe por dónde salta la liebre, y ese, por lo menos, sería un trabajo bien remunerado.

Lo que tengo claro es que no quiero un trabajo de subsistencia o que no me guste. No me importa a dónde irme, pero buscaré algo que me satisfaga. O me quedaré en casa a preparar el camino para encontrarlo.

Así que supongo que es normal que esta incertidumbre me traiga frita, pero no pasa nada, mola vivir con emoción. Ya os contaré!

domingo, 17 de agosto de 2008

The Yes Men

En Dakar no hay cine, así que nos reunimos en las casas para ver películas. El otro día vimos un documental que nos flipó a todos los presentes, y que os recomiendo encarecidamente: The Yes Men. Explica la labor del grupo activista de mismo nombre, que se dedican a hacerse pasar por organizaciones como la Organización Mundial del Comercio o McDonald's en conferencias y entrevistas televisivas, haciendo propuestas absolutamente impensables (como permitir el libre comercio de votos, o reciclar la mierda para alimentar al tercer mundo), y demuestran que normalmente, por muy grande que sea la burrada que digan, hay gente que se las toma en serio, no cuestionan lo que viene de estos organismos archipoderosos. Ellos llaman a su labor "corrección de indentidad".

Y el vídeo se puede ver en Google Videos o aquí mismo:





miércoles, 13 de agosto de 2008

Malaria

No, no la tengo ni he tenido, no se me alteren :-) Pero es que mucha gente que se pone en contacto conmigo porque viene o piensa venir a Senegal me pregunta por ella, así que he pensado escribir un post sobre el tema, que espero resulte interesante, y además me ahorre trabajo a la hora de contestar (link al canto y listo).

DISCLAIMER
(¿Cómo se dice eso en español?)
No soy médico
No he tenido malaria
No he tomado antipalúdicos
Ergo: en realidad no tengo ninguna autoridad para aconsejar.
Lo que voy a escribir es fruto de mi observación y opinión,
muy probablemente equivocadas y/o sesgadas,
y NUNCA se debe anteponer a la información y consejo
que el médico proporcione.
Sirva este post como simple ayuda a la reflexión.


La malaria o paludismo (lo mismo da como da lo mismo) es la principal preocupación de todo el que viaja a un país como Senegal, donde es endémica. Endémico significa que es un mal propio de la zona, que está ahí desde "siempre" y afecta a "todo" el mundo. Estos términos tan absolutos los he puesto entre comillas para aclarar que en realidad no es "siempre" ni "todo", pero "casi". Y encima no hay vacuna. Así que es normal preocuparse: aparentemente, si vienes a Senegal tienes muuuuuchas papeletas de pillarte la malaria. Pero no es parta tanto, que no cunda el pánico. Y esto es lo que quiero aclarar en este post, siempre con el disclaimer presente.

Vale, vamos por partes... Para empezar, ¿cómo funciona la enfermedad?. Ojo, para información más rigurosa os aconsejo cualquier otro sitio, pero yo intentaré hacerlo fácil. Primero hay que decir que la enfermedad la produce el plasmodium, un parásito (un microorganismo más sofisticado que un virus o una bacteria, pero menos que un "bicho") que se introduce en nuestra sangre y parasita (valga la redundancia) nuestros glóbulos rojos, y los destruye, no sé si es que literalmente se los come, o qué. El caso es que, como sabe cualquiera que haya visto "Érase una vez la vida", los glóbulos rojos, son los que llevan el oxígeno a TODOS los tejidos del cuerpo, así que si fallan, falla todo. Pues imagínate una enfermedad que de repente suelta en tu torrente sanguíneo un batallón de "bichos-destruye-globulos-rojos". El organismo reacciona con fiebre, a ver si, al igual que muchos otros agentes patógenos, el plasmodium muere a cierta temperatura entre los 37 y los 40ºC, pero no funciona, así que sube más y más, rápidamente, y entre el subidón de temperatura y el bajón de hemogoblina te pones malísimo, mareos, náuseas, diarrea... y si no tienes suficiente grado de inmunidad ni tomas medicamentos que se carguen a los invasores, puedes morir, así hablando en plata. La propia fiebre, si pasa de 41ºC, te puede matar, pero además la falta de glóbulos rojos hace que los órganos no funcionen, lo que también es mortal, supongo que es como si te desangraras. Así que bueno, está claro, la enfermedad es grave y de curso rápido, pero como ya he dicho, que no cunda el pánico.

Siguiente punto: ¿y cómo llega esa invasión a la sangre? A través de un vector: el mosquito anófeles hembra. El macho no pica a la gente, se alimenta de jugos vegetales, así que si no hay jugos vegetales en tu entorno no tienes mucho peligro de ser infectado, porque donde no hay machos tampoco hay hembras, y donde no hay hembras, no hay picaduras. Aparte, no toda hembra de mosquito anófeles que te pique te va infectar, tiene que haber picado a alguien que estaba infectado a su vez hace relativamente poco rato (cuánto exactamente no lo sé, ahí me pilláis). Pero ahí sí que no os confiéis pensando "si no hay nadie enfermo en mi entorno no hay peligro", porque generalmente las personas que viven toda la vida en los países donde la malaria es endémica tienen algún grado de inmunidad adquirida, lo que significa que pueden tener en la sangre una cantidad suficiente para que tú te contagies sin ellos haber tenido el menor síntoma.

Pues eso, en un primer momento el mosquito te pica y te inocula unos pocos de plasmodium, estos se van al hígado, donde pasan unos días agazapados reproduciéndose, discretamente, sin provocar alarmas, y cuando ya son muchos, se lanzan al ataque por sorpresa y en masa. Por eso la malaria es una enfermedad tan rápida, te puedes despertar a las 9 de la mañana encontrándote bien y a las 11 estar ya a 40º de fiebre.

Así que, como veis, el asunto es chungo... sin medicamentos y sin la inmunidad suficiente (caso de los niños menores de 5 años y de extranjeros recién llegados) la muerte es muy probable. Los niños sí que me preocupan, la verdad. Por una parte, tienen menor volemia que los adultos, lo que los hace más vulnerables. Por otra, están a merced de lo que los adultos puedan hacer por ellos: pueden estar a horas de camino de un hospital y no llegar a tiempo; puede que sus familias sean ignorantes y decidan simplemente rezar para que se curen, sin llegar a llevarlos al hospital; pueden no tener la posibilidad de pagar las medicinas (o los medios para prevenir la picadura, como mosquiteras, insecticidas o repelentes)... pueden pasar mil cosas, y por eso, en el mundo muere un niño de malaria cada 30 segundos, y por eso en la mayoría de países africanos la tasa de mortalidad infantil (hasta los 5 años) es de más de 100 por cada 1000 nacimientos (en España, por comparar, en 2006 fueron 4 de cada 1000).

Así que sí, los niños me preocupan... pero los primermundistas no me preocupan nada. Es verdad que llegamos aquí vírgenes de plasmodium, pero:
  • Nos echamos litros de repelentes que evitan que nos piquen los mosquitos
  • Usamos insecticidas
  • Usamos mosquiteras
  • Vivimos, normalemente, en el centro de las ciudades, donde hay menos mosquitos que en las afueras
  • Vivimos, normalmente, en pisos altos, donde hay menos mosquitos que a ras del suelo
  • Tenemos aire acondicionado y ventiladores, que aturden a los mosquitos y evitan las picaduras también
  • Tenemos seguro médico para, llegado el caso, tener la mejor atención médica posible
  • Tenemos dinero para poder ir en coche al hospital y llegar a tiempo
  • Tenemos cultura y acceso a la información, así que podemos saber qué precauciones tomar si vamos a estar lejos de la ciudad (por ejemplo, qué medicina llevar encima por si acaso. Véase Coartem)
  • Y además de todo eso, tenemos la posibilidad de usar medicamentos profilácticos.
Y ya "sólo" me queda, creo, hablar de estos últimos, la profilaxis antipalúdica. Profilaxis, como los preservativos, signifca que es para "prevenir", no para "curar". En este caso es quimioprofilaxis, porque se trata de medicamentos, químicos, medicinas que te tomas antes de entrar en contacto con el plasmodium para evitar que sobreviva en el organismo el tiempo suficiente para multiplicarse y atacar, como había explicado más arriba. En concreto, en España, para venir a Senegal, te dan dos opciones de profilaxis antipalúdica: Malarone y Lariam. ¿Malarone o Lariam? Esa es la cuestión. No sé si son igual de efectivos, pero el Malarone tiene menos efectos secundarios, sobre todo en la psique y en el hígado, así que a priori parecería lo mejor, pero por algún motivo que desconozco, no lo recomiendan si es para tomar durante más de un mes. Aparte el Malarone es mucho más caro, tipo 50€ una caja de 12 pastillas (para 12 días), o algo así, mientras que el Lariam cuesta menos de 2€ y con una caja de 10 tienes para dos meses (pues es una toma a la semana); lo que no sé es si el Malarone lo cubre la Seguridad Social, el Lariam sí. Bueno, en resumen, que pudiendo permitírmelo, y para una visita de pocos días, yo me decantaría por el Malarone. ¿Erróneamente? Quizás, pero es que los efectos psicológicos no me atraen nada, la verdad. El caso es que del Lariam no oigo más que historias de miedo. En algún sitio había leído que "no por unas pesadillas debes dejar de tomar Lariam, ya que la malaria es más peligrosa". Bueno... me remito a la lista de circunstancias favorecedoras para los primermundistas que puse más arriba... Yo no sé si la ínfima probabilidad de tener complicaciones serias con la malaria en esas circunstancias justifica la mucho mayor de pasar depresión, ansiedad, pánico, desorientación... efectos secundarios bastante habituales del Lariam (sobre todo cuando se usa por tiempo prolongado). Personalmente, he decidido que para mí no, que prefiero disfrutar mi estancia en Senegal feliz y tranquila, y que si enfermo confiaré en la medicina. Lo que sí hago es evitar la picadura en la medida de lo posible. Y no tengo ninguna curiosidad por saber si habría soñado cosas apasionantes, me gustan las pelis de miedo, pero no tanto.

NOTA IMPORTANTE: si no tomas ninguna profilaxis y vas a estar lejos de un hospital, infórmate de con qué te puedes tratar tú solo si resulta que te pones malo, y llévalo encima, teniendo claro cómo lo vas a tener que usar desde "antes" de que se dé el caso, para evitar sorpresas más desagradables. Como ya he dicho, en el caso de Senegal, parece ser que lo mejor es el Coartem, un medicamento nuevo de Novartis (de 2005) que es lo que te recetarían en el hospital cuando tienes malaria. Lo hay en cualquier farmacia de Dakar y es un precio de lo más asequible.

Espero que este post sirva para tranquilizar a la gente que tiene miedo de esta enfermedad de cara a venir a Senegal, ya sea de turisteo, o a pasar un tiempo más, largo, como los nuevos becarios ICEX, que ya están asignados.


UN DOCUMENTAL RELACIONADO

Malaria, la vacuna más esperada

Documental sobre la vacuna de la malaria descubierta por el Prof. colombiano Manuel Patarroyo, y que tuvo el gesto de donar la patente a la OMS, y hasta el día de hoy no se ha querido fabricar. Si lo véis, os daréis cuenta de que, efectivamente, la malaria mata mucha gente, pero no si son tratados a tiempo.

viernes, 18 de julio de 2008

MEMEces expatriadas Vol. I - Lo que odio de Dakar

Técnicamente, esto no es un MEME, pero tiene un regustillo, porque lo estoy escribiendo inspirada por algo que leí en otro blog: el de Alberto Moreno, mi homólogo en Ho Chi Ming City (Vietnam).

Pues se trata de decir qué cosas detesto de la ciudad que me acoge... por descargar un poco de furia, más que nada.

Cosas que odio de los senegaleses
Bueno, ya sé que no son TODOS, pero la proporción es tan alta...
- Que se crean que por ser blanca estoy forrada, y que intenten aprovecharse de ello, y que eso evite que se pueda tener una relación de amistad normal con un senegalés.
- Que todos los tíos de Senegal se quieran casar conmigo, no por buena (que lo soy) ni por guapa (que no lo soy), sino por mi nacionalidad (y/o por mi supuesto dinero).
- Que no piensan ni tienen ningún cuidado con nada, y así puedes tener una puerta con el resbalón al revés, un 80% de taxis en circulación con una media de tres tuercas por rueda (que claro, luego se desmontan en ruta), un pestillo inutilizado por la pintura, y un largo etcétera de despropósitos... incluido el típico "tío colgado de ventana arreglando aire acondicionado".
- El ritmo senegalés o, en gallego, zángallo-mángallo, que me pone nerviosiosísima. ¿cómo se puede tardar 15 minutos en escribir una factura con cinco ítems? (Respuesta: tardando 3 minutos por línea, claro, es como la de "-¿como se meten cinco elefantes en un seiscientos? -Dos delante y tres detrás".
- Que se cuelen sin ningún tipo de miramiento en cualquier tipo de cola (supermercado, autobús, entrada de concierto...). Es para lo único que están ágiles los #%$@~#@~&!!
- Que me aborden por la calle, para lo que sea (vender, pedir, timar, meter la mano en el bolsillo...), no importándoles si estoy hablando con alguien, impidiéndome caminar normalmente, sacándome de mi abstracción si es que algún día la tengo...
- Que me llamen racista o mala persona a la primera de cambio. "¿Pero racista de qué? Racista tú, ¡que está la calle llena de negros y sólo me das la chapa a mí!".

Cosas que odio en la calle
- Que las aceras estén llenas de coches y de puestecillos que las hacen impracticables.
- Que la calzada, que te ves obligado a caminar por ella dado que las aceras están tomadas, esté llena de agujeros.
- En general, que la ciudad es una pura gymkana: esquiva coche, salta bache, culebrea, manda a la mierda al vendedor de camisetas que lleva media hora dándote la chapa impidiéndote el paso con la camiseta más fea del mundo...
- Que los coches no paren en los pasos de cebra, o si paran que lo hagan habiendo acelerado hasta el último centímetro, de modo que tú seguías tontamente en la orilla hasta que se para y te hace seña desde la ventanilla para que pases, como si fueras tonta.
- Que las glorietas y cruces en general sean el caos.
- Que hagan doble y triple carril donde no lo hay, y que culebreen y se peguen unos a otros, empeorando el atasco y chocándose exageradamente a menudo (lo que me devuelve al punto tercero del epígrafe anterior: ¿cómo pueden cuidar tan poco los coches? sobre todo los taxis, que son su medio de vida, no lo entiendo).


Cosas que odio de los taxis
- Tener que negociar el precio antes de subir y que por ser blanca me digan, invariablemente, el doble o más del precio normal por la carrera (véase el punto uno del primer epígrafe). Y tener que tener yo cambiado el precio exacto para evitar que me hagan la anchoa con el cambio.
- Que se empeñen en correr como si se hubiesen dejado la olla al fuego, y en culebrear, y en pegarse a los otros coches y, en general, hacer jaimitadas que sólo le llevan a gastar más gasolina, con lo cara que es, y ahorrar como mucho un minuto de tiempo.
- Que, cuando ya hemos acordado un precio, y ya estamos en marcha, se pongan a dar por saco con que si es poco, que si el precio del petróleo, que si su señora madre... "Macho, si no estabas de acuerdo, no haber aceptado, ¡cállate ya!".
- Que me piten por la calle cuando pasan, o me llamen a los gritos, a ver si quiero que me lleven, como si fuera idiota y no supiera, si lo quisiera, buscarlo yo solita. "No me taladres, leñe, ¿que nunca has visto a una blanca caminando?". Yo por norma nunca voy en un taxi que me haya llamado él a mí, si todo el mundo lo hiciera así perderían el vicio, supongo.

Cosas que odio de bares y restaurantes
- Que tengan una carta de cuatro páginas pero que a la hora de la verdad pidas y no tengan la mitad de las cosas.
- Que tarden una hora en servirme, pero me quiten el plato de delante en cuanto lo dejo vacío, que me da la impresión de que me echan.
- Que el aire acondicionado esté a todo trapo, que te mueres de frío dentro y al salir el calorazo te pega una patada de kárate en el estómago.
- Que me digan que no tienen cambio cuando no es cierto ("y aunque lo fuese, vete a buscarlo, digo yo").
- Que pidas "cerveza fría" y te traigan "pis de burra".



Bueno, no se me ocurre nada más... y tampoco se vaya a ofender nadie (Ibra, sé que a veces me lees, no te lo tomes a mal, tú me caes bien), que esto son cosas que me fastidian mucho, pero todo tiene su parte positiva, y lo que hace esto es que luego a poco que alguien sea medio normal hasta te emocionas. Y que yo soy una quejica, ¡pero bien a gusto que he estado estos 9 meses! La verdad es que cada vez estas cosas me afectan menos, pero lo no me cabe en la cabeza es que no se dén cuenta, o peor, que no les importa nada un carajo.

domingo, 8 de junio de 2008

Concierto de Youssou N'Dour

El viernes fuimos un grupo de españoles expatriados en Dakar a ver un concierto de Youssou N'Dour. Sandra, no tengas envidia, que es un sentimiento deleznable.

Fue un concierto raro, porque en realidad era la noche de los griots (no confundir con gritos, aunque gritar también gritaban), y él era estrella invitada, que hizo media docena de canciones y pista. Así que era en el teatro Sorano, que es lo más chic de todo Dakar, la gente vestida de gala y sentadita, que parecía aquello la entrega de los Óscar. Y por supuesto, nada de beber, comer o fumar en la sala. Era una sensación rara, porque este tipo de conciertos una los tiene irremediablemente asociados a campo abierto, andrajos, cerveza y porros (aunque yo no fume), y el ambiente de postureo como que me da una sensación un poco rara. Y encima me llamaron la atención por sacar fotos... cosas veredes...

A decir verdad, las españolas no estábamos tan peripuestas.


Pero bueno, me gustó bastante. No había visto nunca a Youssou N'Dour en vivo, ni siquiera era muy fan, más que nada por desconocimiento, que yo musicalmente soy muy poco innovadora, y me encantó por su energía y su alegría. Además tiene mérito que por lo visto el tío se dedica mucho a ayudar al prójimo con su fortuna. Así que seguramente antes o después me compraré algo original de él.

Los griots eran un taladro, la verdad, unas voces chillonas en unos amplis a todo trapo, y encima en wolof, que no entendía nada; una pena porque quizás las historias hasta estaban medio bien. Aparte, que fue muy raro porque en lugar de ir "de menos a más", en plan, primero el telonero, luego los griots, y al final Youssou N'Dour como colofón, lo hicieron al revés, así que desde que Youssou se fue, nos quedamos ahí esperando si volvía, aguantando los berridos de los griots, para nada. Un poco pinchazo, vaya, regusto agridulce.

Otra cosa que me dejó voladísima fue el espectáculo del dinero. Flipante. Los espectadores daban dinero todo el rato a los artistas, en un obsceno espectáculo de ostentación (a ojos de extranjera ignorante, claro). Como no entendía una palabra de lo que allí se hablaba, porque era todo el rato wolof, me queda la esperanza de que estuviesen recolectando fondos para alguna cosa, pero sinceramente lo dudo...

El obsceno espectáculo de ostentación dineril


Pero estoy contenta, no podía irme de Senegal sin haber visto a Youssou N'Dour. Si tengo ocasión de verle en un estadio o así, en plan concierto de verdad, mejor, pero si no, ya le he visto. Lo puedo marcar en la lista de cosas que no puedo quedarme sin hacer en Senegal.

Y aquí os dejo un par de canciones de este artista, Goear gratia, para que lo conozcáis un poco los que no lo conocéis ya:



miércoles, 4 de junio de 2008

Siempre ha sido así...

Hace tiempo, años de hecho, mi amigo Sergio, me envió por correo electrónico una interesante historia que me gustó mucho y me hizo pensar. Hace dos días, en una conversación con Macu y Alberto me acordé de ello y lo busqué para leérselo. Les gustó y me entraron ganas de compartirla también con mis lectores. Así que ahí voy.

En principio se supone que se trata de un experimento real, pero por más que busqué documentación en internet no encontré nada. Encontré la historia mil veces, en muchos idiomas, pero en ningún caso ponía quién había hecho el experimento o dónde, y desde luego no encontré ningún informe formal sobre el mismo. Así que posiblemente no sea rigurosamente cierto. Pero de todas maneras, es verosímil. Si queréis, en lugar de considerarlo una verdad lo podéis considerar una fábula o una parábola.


El experimento empezó encerrando 6 monos en una estancia cerrada, de cuyo techo colgaban un racimo de plátanos, a los que podían llegar por una escalera de tijera. Por supuesto, al ver los plátanos, alguno de los monos se subía a la escalera para intentar cogerlos, y cuando ocurría eso un chorro de agua fría rociaba a sus compañeros. Tras repetirse la circunstancia varias veces, los monos aprendían que si uno se subía a la escalera, los demás sufrían esta desagradable consecuencia y, para evitarlo, se lo impedían, agarrándolo y pegándole, de modo que todos llegaron a aprenderlo y dejaron de intentar subirse. En ese estado de cosas, los experimentadores decidieron dejar de irrigar a los monos que quedasen abajo cuando ocurriese eso. Además, cambiaron a uno de los monos, y el nuevo, al entrar y ver los plátanos colgados del techo, intentó subirse a la escalera para cogerlos. Los demás se lo impidieron apalizándolo en cada intento, hasta que aprendió. Luego sustituyeron a otro, y se repitió la historia, participando en los correctivos del último el que hasta entonces era el nuevo, y que nunca había sido rociado con agua fría. Cuando el segundo sustituido hubo aprendido, sustituyeron a un tercero de los del grupo inicial, quedando así tres que habían sufrido las duchas frías y tres que no; la historia se repitió exactamente igual. Y se volvió a repetir cuando sustituyeron al cuarto, al quinto y, finalmente, al sexto. Al final, ninguno de los monos había sufrido nunca el agua fría, pero todos castigaban cualquier intento de acceso a la escalera con furor. ¿Qué habría contestado uno de estos monos a la pregunta de por qué castigaban al que intentaba subir a la escalera?

Seguramente que siempre había sido así.

Pensad en ello, y el que quiera entender que entienda.

jueves, 8 de mayo de 2008

En España todo es difícil

Hace ahora 7 meses que vivo en Dakar. Poco antes de llegar di de alta este blog, y empecé a escribir realmente en él desde que ya llevaba algún tiempito. Uno de los primeros posts que escribí por aquel entonces (que parece que fue hace 7 años, más que 7 meses) no llegué a publicarlo, primero por problemas técnicos y, más tarde, por obsolescencia del tema. Se titulaba "En Senegal todo es difícil". En él hablaba de, entre otras cosas, buscar casa, negociar precios, tomar transportes, y abrir latas.

Pues debe de ser que ya estoy integradísima por estas latitudes, porque acabo de estar en España y, a la vuelta, he sentido el impulso de escribir éste. Y es que en España todo es difícil.

Ejemplo 1: comprar unos auriculares. Sabes que hay en sitios donde se puede comprar por 4€.
A) En España, como los precios son fijos, tienes dos opciones: pagar lo que te piden a la primera (ej: 14€!!!) o buscar tú el sitio barato, con el consiguiente coste en tiempo y esfuerzo.
B) En Senegal, como los precios son "a discutir", seguro que de entrada te van a intentar cobrar los 14€, pero si sabes que en otro sitio lo puedes comprar por 4€, tranquilo, discute, lo puedes comprar por 4€ al tío que te pedía 14.
Es un taladro tener que discutir siempre, rarísimo el caso de un precio justo de entrada, pero en comparación más taladro es pasarte horas buscando en internet cuál es la tienda más barata de tu zona, caminar hasta ella para descubrir que está cerrada, tener que buscar otra, que está a 20 minutos caminando y que se les hayan acabado y al final tener que ir a la cara, cansado y de mala leche. Esto, aproximadamente, me pasó a mí el sábado 3 de mayo.

Ejemplo 2: coger un autobús.
A) En España, te mola poder conocer de antemano los horarios de los autobuses, saber que llegas a la estación a las diez menos cinco y en cinco minutos estás en ruta. Pero, ¿y si te equivocaste al consultar el horario? ¿Y si es domingo y no hay autobuses a tu pueblo en toda la mañana? ¿Y si tu pobre madre está ansiosa esperándote, que hace casi 7 meses que no te ve? Te mueres de asco en una fría estación todo el dái, o te coges una combinación malísima que demora 4 horas en hacer un recorrido de 2, o una combinación de ambas opciones, como hice yo el domingo 27 de abril.
B) En Senegal, sin embargo, llegas a la gare, cualquier día y a cualquier hora, y los condutores e intermediarios te atosigan, te coaccionan, te inflan las narices, pero te subes al Ndiaga Ndiaye en seguida y estás en ruta al rato y no te pudres en tontas esperas (cosa aparte es que luego las carreteras sean lo que son y los trayectos lleven lo que llevan).

En cuanto a buscar casa... no comment...

Y lo de abrir latas, pues bueno, hace meses ya que conseguí un abrelatas español, así que todo bien, jajaja!!

Por cierto, la visita a España estuvo guay, a pesar de todo :-) A ver si todavía escribo sobre ella, cuando tenga alguna foto. Saludos a todos, y hasta el próximo.

viernes, 25 de abril de 2008

Me voy pa'l pueblo

Pues como cantaban los Panchos:

Me voy pa'l pueblo
Hoy es mi dia
Voy a alegrar toda el alma mia
Me voy pa'l pueblo
Hoy es mi dia
Voy a alegrar toda el alma mia

Estoy ahora mismo haciendo la mochila (sí, me voy de Dakar a Galicia una semana y llevo "mochila", no "maleta", ¿qué pasa? ¿eh? ¿qué pasa?) y encendí el ordenador para apuntar el código de reserva del vuelo Madrid-Coruña, así que aprovecho para poner una pequeña reseña de que voy p'a España.

Salgo de aquí a las 22:55, que en hora española viene siendo a la 1 de la mañana; hago escala técnica en Las Palmas, llego a Madrid a las siete de la madrugada, a las 10:40 cojo el EasyJet para Coruña, llego a esta ciudad a las doce del mediodía aprox, me quedaré para salir, y pa casa de mis papis, todavía no sé muy bien cómo ni con quién, el domingo, llegaré a mediodía o así. Menuda paliza, pero seguro que vale la pena. Ya os contaré.

lunes, 30 de julio de 2007

Miedo al calor

Hoy a hecho calor en mi ciudad. No creo que haya pasado de 30ºC, pero yo los llevo mal... no sé cómo pueden sobrevivir al sur de España con 40ºC grados y más que eso.

Este hecho me ha hecho preocuparme por el calor que voy a pasar en Dakar, y he estado comparando la climatología de allá con la de acá. Si los datos de MeteoRed (ese cuadrado gris de la izquierda) son correctos, hoy en Dakar se han caído los pájaros a plomo:

La temperatura, en principio, no parece tanto, 31ºC, al fin y al cabo no es más que un gradito más que en Coruña... pero el dato importante para saber cómo de pegajosa resulta es el punto de rocío: 24ºC. Ese enlace de ahí atrás explica muy bien qué es el punto de rocío, y cómo sirve como indicativo de la "incomodidad climática". Y según pone, 24ºC es el límite entre "Intensa sensación de incomodidad y malestar, especialmente con temperaturas de 30º o más. Hay peligro de "golpe de calor". Al sol, peligro de insolación" y "Clima insalubre y muy peligroso, especialmente con marcas térmicas de 30ºc o mayores".

La sensación térmica, o índice de calor, hoy en Dakar son 35ºC. Sé que viendo las noticias y las temperaturas de Sevilla y Córdoba tampoco parece para tanto, pero de verdad que a mí me da miedecito... Espero aclimatarme más o menos pronto, porque si no me voy a morir.


EDITO con datos sobre el clima de Dakar [Fuente]:

domingo, 29 de julio de 2007

Preparando el viaje

Tengo el blog un poco abandonado, supongo que escribiré más una vez en destino. Vosotros no desesperéis, que espero que mi vida se torne interesante antes o después.

De momento estoy con un estrés de la leche. En el trabajo, quiero dejar lo más cerrados posible un par de proyectos, y voy mal de tiempo. Con respecto al viaje, tengo que hacer un montón de preparativos: vacunas, pasaporte, informarme... incluso aprender algo de francés. Y por si todo eso fuera poco, se me acaba dentro de dos días el contrato del piso, y yo sigo en Coruña 17 días más, así que tengo que embalar todas mis cosas, que no son pocas -no entiendo como podía tener tantos trastos en una habitación tan pequeña-, y disponerme a vivir de prestado un tiempo. También he flipado con la cantidad de cosas prestadas -y regaladas- que tengo. Pequeños trozos de mis amigos en mi vida. Asusta pensar que durante un año entero no estarán tan cerca, pero estarán ahí. Les echaré de menos, pero, aún así, la verdad es que esta aventura me ilusiona un montón. Espero que todo salga a pedir de boca, y vosotros que lo leáis.