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miércoles, 13 de abril de 2011

Gare routière

Hoy se me ha ocurrido (bueno, realmente lo he visto en otro blog) hacer una entrada con un mapa de los sitios más interesantes de Dakar. Eso me llevará tiempo, no es para hoy, pero ha sido el motivo de que haya estado mirando el Google Maps y me haya inspirado otra entrada: quiero enseñaros una foto aérea de la Gare Routière de Pompiers, la "estación de autobuses" que teníamos que usar normalmente cada vez que queríamos salir de la ciudad. Casi igual que una de aquí, ¿eh?


De esto hablé aquí


Como véis, impera el caos. Entrar ahí es entrar en un territorio hostil para el que hay que estar prepadado; en cuantro te ven, hordas de senegaleses te rodean, unos apremiándote, otros discutiendo entre ellos a ver cuál se te va a quedar, otros ofreciéndote cosas a vender... la verdad es que no me resultaba nada agradable, me daba mucha tensión... pero también es cierto que cuando volví a España, y tuve que esperar una hora a solas en la estación de autobuses de Ferrol en domingo y por la mañana (parecía aquéllo una ciudad fantasma) lo eché de menos...

martes, 19 de mayo de 2009

Fotos con Macu








Las subo más que nada para no perderlas, que me conozco... las he pillado de su Flicker... qué recuerdos... ni comento...

viernes, 15 de mayo de 2009

Tormenta de arena

No sé si os acordáis de cuando hablé de mi viaje a Casamance con Ana, Coqué y Melencha, que comenté que había una tormenta de arena tremenda, que no se veía ni el sol. Pues resulta que hoy, mirando la galería de fotos de la ESA, me encontré esta foto, precisamente de ese día, el viernes 28 de marzo de 2008, el día en que cogimos el barco.


Fuente: ESA




Como dato, os diré que en toda la galería sólo hay 3 fotos de tormentas de arena (esta, una del Golfo de Persia y una de Pekín); y sólo 5 en las que aparezca Senegal. O sea, que muy frecuente no debe de ser. Al final va a ser que sí que viví en primera mano un evento histórico.

martes, 23 de septiembre de 2008

La visita a Casamance en fotos

Bueno, aunque he desistido de lo de una entrada por día (entre que se me rompió definitivamente el ordenador, que tengo visita y que tengo que preparar la vuelta, está muy difícil el asunto), la entrada sobre mi último viaje por Senegal tenía que hacerla.

Fueron cinco días bien aprovechados. Ida y vuelta en avión para ahorrarnos tiempo y problemas. Estuvimos las 4 noches en el campamento de Gukho (o como se escriba), en Oussouye, recomendación de mi amiga Clarita que vive allí. Hacíamos excursiones de un d ía y volvíamos a cenar. Muy buena comida y muy buen trato, pero mucho calor, mucha humedad, y muchos bichos. Si vuelvo no será durante el hivernage. Como guía tuvimos al "hermano" de Clara, que se portó genial con nosotros. La gente increíble, todo el mundo que va a Casamance está de acuerdo en eso y yo, sobre todo después de un año en Dakar, no puedo sino confirmarlo. Increíble también la cantidad de jóvenes que hablan y/o estudian español, incluso los niños piden directamente "caramelo" en lugar de "tangal" (en wolof). Se me olvidó el bikini, así que me bañé vestida varias veces. La ropa no secaba nunca y tuve que comprarme algo: unas bermudas, un pantalón y una camiseta. Como souvenir le compré a una artesana de cerámica una taza tradicional que pagué carísima, pero bueno. Y me picaron muchisimos bichos, estoy un poco preocupada porque no tomo nada de prevención para la malaria, pero bueno, ya si la tengo será en España, seguro que soy el primer caso del hospital de Burela y puede hasta que salga el El Progreso, jiji.

En la presentación las fotos están brevemente comentadas. Espero que os gusten.


lunes, 22 de septiembre de 2008

17 de septiembre: llegada a Casamance

Acabo de volver de Casamance, región más "selvática" de Senegal. Estoy demasiado cansada para ponerme ahora a hacer la entrada. Además quiero que, ya que no he podido mantener lo de "una entrada diaria durante un mes", por lo menos lo parezca. Así que de momento, una foto de la región de Casamance desde el avión, sacada el día 17, a nuestra llegada. ¿Promete, o qué?



Mañana más.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Despedidas Vol3: Vicens

Hoy no hice nada demasiado especial: una entrevista de trabajo por Skype a las 6:30 de la mañana, prestar a alguien casi desconocido algo de mucho valor económico (espero no arrepentirme; Géminis, como ves, yo también hago buenas obras, pero a veces los lunes, jeje), comer el mejor yassa poulet -pollo con salsa de cebolla y arroz- de Senegal, recibir una clase de antropología casamancesa, recorrer la ciudad en autobús por 30 céntimos, gastar 150€ en un vuelo de ida y vuelta de 1 hora y cenar el mejor mango del mundo, junto con otras frutas deliciosas.

Así que, como no hay nada de nuevo, la entrada de hoy es un simple recuerdo del artista pirenaico. Vicens, el que siempre se levanta primero y se acuesta de último, el que no para, el más joven de espíritu, la alegría de la huerta, oiga. Es que tenía ganas de poner una fotito, pero como tengo roto el ordenador no tenía, pero esta es robada del Flicker de Macu.

Con la Macu en la fiesta de Alberto

domingo, 14 de septiembre de 2008

Visita Anabel. Dia 1.

Ayer por la noche llegó Anabel, amiga mía del Erasmus, de visita. La fui a buscar al aeropuerto. Hoy nos fuimos de domingueras, junto con Lucía, Irene y Brais, a la isla de la Madeleine. Me sorprendió muchísimo verla tan llena de gente, niños escandalosos, sombrillas, incluso una lanchita hinchable, en medio de la piscina natural. ¡Qué obscenidad! Y bueno, en la lancha, gente con pizzas, pasteles de la mejor pastelería de senegal, neveras portátiles... a eso es lo que yo llamo turismo de aventura. Hay que ver cómo es la gente... hay tantas cosas que no entiendo de lo que hacen mis congéneres, que no dejo de sorprenderme de que todavía queden cosas que me sorprenden. Si hasta un yanki llevaba su propio chaleco salvavidas en la lancha. "Cosas veredes, amigo Sancho". La próxima vez no voy en domingo ni de coña.






miércoles, 10 de septiembre de 2008

Despedidas Vol1: Jaime y Jacky

Bueno, en realidad no es ya la primera despedida... Allá se fueron ya, así que recuerde de sopetón, Kike y Rubén, Macu, Oier, Salim... las amistades del expatriado son efímeras, a veces... No, Macu, no, la tuya será eterna, ya lo sabes.

Y esta noche se van J&J, Jaime y Jacky, el rastilla molón y su queridísima novia... una linda pareja con la que compartí felices momentos, y otros no tan felices, sobre todo con él, que fue el que pasó aquí más tiempo. Medio invadí su casa cuando me operaron, compartimos un viaje grupal que habría sido perfecto si él no se hubiera lesionado la rodilla, y muchas tardes y veladas de pinchos y cervezas en el jardín, muy guapamente.

Bueno, iba a poner una super presentación de diapositivas, pero se ha colgado el sitio de Slide y se me ha hecho tarde, así os dejo una foto de su "cerveceo de despedida", tomada ad hoc, y más tarde, si puedo, actualizo.




Por cierto, por si alguien repara en ello, escribí este post en el tiempo en que se suponía que debía estar con la entrevista vía Skype... por problemas técnicos se pospuso hasta mañana a la misma hora (las 6 y media de la mañana para mí). Así que mañana os cuento.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Puro teatro

Bueno, como me he propuesto escribir una entrada al día durante el mes de septiembre, y no tengo nada nuevo que contar, rescato una de esas entradas antiguas que al final nunca había escrito.

Una de las actividades a las que dediqué algunas de mis tardes en Dakar ha sido el teatro. Macu, mi amiga, profe de español en la Universidad Cheikh Anta Diop, organizó con sus alumnos de primero un grupo de teatro. Oier, su colega y amigo, tuvo la idea para la historia, y escribió la adaptación al Senegal de hoy de un clásico español del siglo XV. En español, claro.

Yo más que nada he dado apoyo moral, y una opinión aquí y allá, nada importante, pero me lo he pasado bien y me ha encantado compartir el buen rollo que tienen.

Los chicos se lo han currado un montón. Estuve allí el día del cásting, y les costaba incluso entender lo que se les pedía; hoy han mejorado su español que no te lo crees, y aunque no son profesionales, incluso actúan bien. Yo estoy impresionadísima de los logros que han conseguido, con la dificultad idiomática y en condiciones precarias para ensayar... asombroso.

Ahora están de vacaciones en sus respectivos pueblos y yo ya me he despedido de ellos, pues me voy antes de que vuelvan. Pero volveré a ver el estreno, inch'allah, espero que a principios de 2009. Si alguien se apunta, que avise :-)


De pie: Siga, Isaura, Macu (directora), Abdulaye, Lino (visita), Ndiack, Jean, Marième, Leon y Awa
Agachados: Moise, Marie Louise y yo (con el pelo muy cortito, porque la foto ya tiene tiempo)


Y de regalo, una canción:


domingo, 7 de septiembre de 2008

Pensamiento africano (I)

He aquí una de las citas más interesantes que he leído en los últimos tiempos:

La mayor parte de las personas parecen perfectamente normales, pero yo supongo que todo ser humano que se observe sin complacencia termina fatalmente por darse cuenta de que en el fondo él mismo está loco de atar, y que lo único importante es ocultárselo a los demás..
Boubacar Boris Diop
Les traces de la meute, p.172

Ahí es nada. El que esté de acuerdo que levante la mano.



Visto en el libro:
300 Citations d'auteurs africains, la literature africaine pour tous, de Adrien Huannou

jueves, 4 de septiembre de 2008

Hogar, dulce hogar... o algo...

Sí, me he propuesto escribir una entrada al día, ¿qué pasa? Y hoy le toca el turno a mi casita, que tenía ganas de enseñárosla desde que me cambié a ella en febrero. De hecho, había por ahí, a lo largo y ancho de los blogs de mis compañeros de beca, una especie de MEME que consistía en explicar como era tu casa al que nunca me adherí, más por vagancia que por falta de ganas. Además ahora quiero enseñársela a Juan, mi sustituto como becario informático en la ofi, que probablemente se la quede. A él van dirigidos los comentarios en segunda persona en este caso.

Pues nada, sin más dilación, vamos al lío.

La casa es tal que así... eehhmmm... aproximadamente (hacer click para ver más grande):


Vale, no dibujo muy bien, pero me esfuerzo


La entrada

Según entras, hay un pequeño espacio con, a mano derecha, un armario empotrado que llega hasta el techo y, a mano izquierda, una cómoda con 3 cajones bien grandes. O sea, que sitio para la ropa, hay.


La habitación

La habitación tiene cuatro esquinas, cada una de las cuales es tal que así (los muebles se pueden mover):

Esquina1: Cama1 y ventilador (aunque este ultimo no se ve en la foto, está colgado de la pared hacia los pies de la cama, en lo alto)
Esquina2: Cama2 y aparato de aire acondicionado de antes de la guerra (funciona, pero gasta lo que no está en los escritos)
Esquina 3: La tele, que nunca jamás usé (tiene euroconector, por si te quieres/puedes traer cables para conectar el portátil, porque lo que se dice la tele de aqui es bastante flojilla, salvo que contrates cable o algo así) y el escritorio.
Esquina 4: La estantería (que en realidad es mia, pero obviamente no me la voy a llevar en el avión, así que te queda de regalo), la puerta que da al hall (¿has visto qué nivel?), y la mitad de la puerta del baño


El cuarto de baño

Para muchos la mejor estancia de esta casa, consta de un lavamanos con un espejo grande y puertas para guardar cosas, un váter normal y una bañera grande con agarraderas (muy útil cuando tienes un ataque de lumbago, créeme). Hay agua caliente (que yo hace como dos meses que no uso), pero a decir verdad la presión deja bastante que desear.


Estoy orgullosísima de la foto de la bañera; no tengo gran angular ni
ningún software de edición demasiado sofisticado (GIMP)



La terraza/cocina


Para mi gusto lo peor de la casa. Está cerrada, lo cual para las lluvias es bueno, pero le pega mucho el sol y se calienta que es una gloria; si encima tienes algo al fuego y lo estás cocinando, te puede dar un algo. No hay horno, cosa que yo echo de menos, y la cocina es tipo cámping gas de ésas. Pero bueno, hace su función. La nevera funciona bastante bien, aunque hay veces que calienta tanto el sol que no da abasto, así que yo la tengo siempre al máximo. Tener en cuenta que el aire acondicionado echa el agua hacia aquí, por lo que hay que poner un cubo.



Nótese la presencia de un loro en la foto de la derecha. Se llama Youssou (léase YUSU), y no
me lo voy a poder llevar tampoco. ¿Te gustaría heredarlo también? Tienes que prometer
que le cuidarás bien. Es malo como un demonio, pero a mí me mola que me despierte por
las mañanas. No habla, he ahí un reto. Si te lo quedas le busco una acogida para los
días entre que yo me voy y que tú vienes.


Fin. ¡Tras este esfuerzo, necesito un refresco!

domingo, 31 de agosto de 2008

Cyber-Café Yaye Saly Ndour

Todos los conocimientos de la humanidad están guardados en el ordenador
Hay que ir en su busca y más allá de tus capacidades intelectuales.

lunes, 7 de julio de 2008

Entrada atrasada: júrbol guapamente!

Jooo, que España campeona de Europa y yo ganadora de la porra de los colegas!! Oooolee!! Pero tardé en hacer la entrada por carencia de fotos, que no tenía mi cámara. Y sigo con carencia, pero no se puede alargar más el asunto, si eso ya la modificaré.

Bueno, fue una tarde muy guay, con comidita en grupo en casa de Noe y Pruden, partido en pantalla grande, victoria y salida a festejarlo. Yo me retiré en seguida, que todavía estaba convaleciente, pero por lo visto el resto la liaron bastante, incluso surgieron amores, no digo más!! Pena que el lunes se trabajara, claro (frase aplicable a cualquier domingo estándar del año).

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Y para aquellos a los que el fútbol no les fascine, una supercanción del grandísimo Raimundo Amador muy a propósito para alegrarles el corazón.

viernes, 4 de julio de 2008

Lluvia en Dakar

No sé si lo entenderéis los que vivís en sitios más climatológicamente benignos, pero echaba muchísimo de menos la lluvia. 8 meses sin ver llover (bueno, en España, en mayo, cuando estuve de visita, vi llover, pero no cuenta) te llega a rallar bastante, sobre todo si eres de Galicia, y más aún si encima te gusta la lluvia.

Pues por fin llovió. La primera lluvia de la temporada fue el viernes justo anterior a mi apendicitis (por eso no lo había comentado antes), por la mañana. Estaba en la ofi y coincidió que tenía la cámara conmigo. No salió ningún fotón, la verdad, el campo de visión desde la ofi es limitadito, pero bueno, por lo menos se ve que cae agua en abundancia.


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Lo que no se ve es lo que se alegró la gente con la primera lluvia de la temporada. Abdulaye, el ordenanza de la oficia, reía diciendo "C'est bon, c'est bon, alhamdulilah" ("bien, bien, gracias a Alá"). Bintou, la limpiadora, también. Y la gente en la calle corría y los niños reían. Este primero fue un chubasco relativamente pequeño. Ya han caído un par más, pero no me coincidieron bien, pero me ha contado Irene que cuando llueve bien la gente sale a la calle a ducharse, literalmente. Me encantaría verlo, si lo consigo intentaré documentarlo fotográficamente y mostrároslo. De momento os vais a tener que conformar con lo que hay.


Por cierto, que fue un comienzo de lluvias muy tempranero, a mediados de junio. Y aparentemente será un hivernage bastante lluvioso. Según mis referencias, por término medio, en el mes de junio hay un día de lluvia; este año ha habido dos. Y en el de julio, que son 4 días de lluvia en término medio, ya van 2, y todavía estamos a dia 4... Espero que si efectivamente es un hivernage muy lluvioso, no tenga consecuencias negativas...

martes, 24 de junio de 2008

Me han operado de apendicitis

Jo, el sábado pasado, me refiero al de hace dos semanas, me acosté pensando que al día siguiente iba a escribir una entrada chula en el blog, tenía mil cosas que contar, muchas guays, y otras menos:

  • Macu se ha ido a España, sin fecha fija de vuelta.
  • Os queria haber hablado del teatro, todo se andará
  • Hicimos una fiesta guay con los niños del teatro
  • También hubo un concurso culinario
  • Y Perrine también se ha ido
  • Y conseguí librar de Windows Vista un Toshiba A200...


Bueno... muchas cosas... había más todavía, pero ahora no me vienen...

Pero el domingo me desperté temprano con dolor de barriga y acabé yendo al médico: apendicitis. Vaya susto. Me operaron el lunes, todo salió bien, y estoy de baja hasta lunes que viene, pero estoy sin internet, así que no esperéis que escriba mucho en breve. De momento, una fotito del día que me dieron el alta, con un vestidito, jeje, hacía años que no me ponía uno, y me sentía rara... pero es que es mejor para no lastimarse en los puntos.



Y también os iba a presentar a Irene y Jaume, que me acogieron en su casa para la convalecencia, para que no me deprimiese todo el día solita en la mia. Más lindos que son... pero estoy teniendo problemas para subir la foto, así que a ver si lo consigo mañana, u otro dí. De momento me voy a la cama, que hoy ha sido un día activo: le enseñé a hacer empanada a Albertine. Y quedó dpm ;)

domingo, 8 de junio de 2008

Concierto de Youssou N'Dour

El viernes fuimos un grupo de españoles expatriados en Dakar a ver un concierto de Youssou N'Dour. Sandra, no tengas envidia, que es un sentimiento deleznable.

Fue un concierto raro, porque en realidad era la noche de los griots (no confundir con gritos, aunque gritar también gritaban), y él era estrella invitada, que hizo media docena de canciones y pista. Así que era en el teatro Sorano, que es lo más chic de todo Dakar, la gente vestida de gala y sentadita, que parecía aquello la entrega de los Óscar. Y por supuesto, nada de beber, comer o fumar en la sala. Era una sensación rara, porque este tipo de conciertos una los tiene irremediablemente asociados a campo abierto, andrajos, cerveza y porros (aunque yo no fume), y el ambiente de postureo como que me da una sensación un poco rara. Y encima me llamaron la atención por sacar fotos... cosas veredes...

A decir verdad, las españolas no estábamos tan peripuestas.


Pero bueno, me gustó bastante. No había visto nunca a Youssou N'Dour en vivo, ni siquiera era muy fan, más que nada por desconocimiento, que yo musicalmente soy muy poco innovadora, y me encantó por su energía y su alegría. Además tiene mérito que por lo visto el tío se dedica mucho a ayudar al prójimo con su fortuna. Así que seguramente antes o después me compraré algo original de él.

Los griots eran un taladro, la verdad, unas voces chillonas en unos amplis a todo trapo, y encima en wolof, que no entendía nada; una pena porque quizás las historias hasta estaban medio bien. Aparte, que fue muy raro porque en lugar de ir "de menos a más", en plan, primero el telonero, luego los griots, y al final Youssou N'Dour como colofón, lo hicieron al revés, así que desde que Youssou se fue, nos quedamos ahí esperando si volvía, aguantando los berridos de los griots, para nada. Un poco pinchazo, vaya, regusto agridulce.

Otra cosa que me dejó voladísima fue el espectáculo del dinero. Flipante. Los espectadores daban dinero todo el rato a los artistas, en un obsceno espectáculo de ostentación (a ojos de extranjera ignorante, claro). Como no entendía una palabra de lo que allí se hablaba, porque era todo el rato wolof, me queda la esperanza de que estuviesen recolectando fondos para alguna cosa, pero sinceramente lo dudo...

El obsceno espectáculo de ostentación dineril


Pero estoy contenta, no podía irme de Senegal sin haber visto a Youssou N'Dour. Si tengo ocasión de verle en un estadio o así, en plan concierto de verdad, mejor, pero si no, ya le he visto. Lo puedo marcar en la lista de cosas que no puedo quedarme sin hacer en Senegal.

Y aquí os dejo un par de canciones de este artista, Goear gratia, para que lo conozcáis un poco los que no lo conocéis ya:



sábado, 31 de mayo de 2008

Yo según Mohamed

Mohamed es mi mejor amigo senegalés. Tiene cuatro años y ningún interés ni en mi dinero ni en mi nacionalidad. Es mi vecino y le encanta venir a mi casa, porque le dejo cuadernos y bolígrafos, y jugar con las conchas que tengo encima de la tele, y sacar fotos con la cámara digital, y a veces también vemos películas de dibujos juntos. Dice su madre que le malcrío. Un día me dijo que mi casa era como el Magic Land (el parque de atracciones de Dakar), y se me caía baba. Ahora mismo está jugando con mi móvil como si fuera un avión y se lo pasa pipa.

Pues un día estaba él tranquilamente rayando una página de un cuaderno (nunca había dibujado nada que no fuesen rayas sin sentido aparente) y me llamó:

-Mira, Pepa, tú.

Era esto.



Vale, sé que no es gran cosa, pero tened en cuenta, jamás había dibujado nada identificable, y ahí hay una persona, con sus ojos nariz y boca... y soy yo. No me digáis que no es encantador.

Y aquí está el artista, que ya tenía ganas de presentároslo.

Obsérvese en la foto: la supercocina de dos hornillos, el aceite de oliva suave de
"La Española" que me trajo Rubén cuando vino a verme y la nota en la nevera
para ir a ver una peli brasileña a casa de una amiga.

Además de todo, Mohamed es mi profe de francés, ya que con él hablo todos los días durante horas. No es que sean las conversaciones más profundas del mundo, pero bueno. Sobre todo perfecciono el modo imperativo, en afirmativo y en negativo: "deja eso", "para ya", "no toques eso"... Pero a enseñarme wolof se ha negado, el tío...

miércoles, 28 de mayo de 2008

Lázaro Segundo

En el trabajo aprendo tirando a poco de informática, pero en casa estoy empezando a creerme que soy una crack. Justo antes de irme a España, le arreglé el portátil a Macu. No le pasaba gran cosa, algo relacionado con el software (¿quizás un virus?) que hacía que se le reinciase al momento en cuanto lo arrancaba, incluso aunque lo intentáramos en modo a prueba de fallos. La solución era formatear y reinstalar, pero había que salvaguardar los datos (sobre todo su tesis) y con los medios disponibles tampoco era inmediato:

Paso 1: descargar un Live CD de Ubuntu del sitio web oficial de Ubuntu y quemar un disco con él.
Paso 2: arrancar el equipo con el Ubuntu Live CD.
Paso 3: conectar un disco duro externo y guardar todo en él. Si no cabe todo, ir pasando las cosas a otro ordenador.
Paso 4: cambiar el Ubuntu Live CD por el CD de WindowsXP que se quiere instalar y reiniciar
Paso 5: seguir los pasos de instalación, formateando
Paso 6: instalar resto de programas que se quieran tener, aprovechando para promocionar software libre como OpenOffice y Gimp.
Paso 7: restaurar los datos del disco externo.

Bueno, esa habría sido la trayectoria ideal, si no se me hubiese caído el disco externo en alguno de esos pasos. Con el trauma he olvidado detalles, pero el caso es que había cosas que me habían quedado sin recuperar al final del paso 5, así que me puse a buscar algo con lo que poder recuperar datos eliminados con un formateo. Como aún no le había instalado la red al equipo de Macu, lo busqué con el mío, y por comodidad probaba las cosas con el mío también. En algún momento, alguna de estas pruebas me estropeó algo de mi propia instalación, el ordenador me empezó a ir lentísimo y dejé de poder conectarme a internet. Ordenador de Pepa temporalmente fuera de combate. Así que desistí y completé en el de Macu hasta el Paso 7, le pregunté si notaba algo en falta y me dijo que no. Pues perfecto. Lázaro, levántate y anda.

Me fui a España a pasar una semanita.

A la vuelta, tenía que arreglar el mío. El problema número uno era que necesitaba un lector de CD que no tenía (y una serie de catastróficas desdichas me habían impedido comprarlo en España), porque hace meses que está estropeado. Le pedí a Macu permiso para usar el suyo, y accedió en seguida, creo que me lo habría dejado de todas todas, pero como además le acababa de arreglar su portátil, y encima el mío se me había estropeado por intentar arreglarle el suyo, pues con más razón. Tuvo suerte que de su portátil, el CD se saca simplemente tirando. El mío no salía ni a la de tres, y acabé desmontando el equipo por completo, para descubrir al final que sólo tenía que haber desmontado el teclado, que tenía un tornillo de seguridad justo debajo de él. Bueno, volví a montarlo todo, con miedo, claro, puesto que era mi primerita vez. Sorprendentemente, no me sobraron tornillos (quizás porque haya perdido la misma cantidad), y probé a encenderlo. Momentos de tensión. Nada. Mierda. Perdón. Eran las tres de la mañana, o algo así, me acosté, dormí fatal, me levanté hecha un guiñapo a las siete y media para ir a trabajar, y ahí se quedó un par de días sin que me atreviese a volver a tocarle.

Hice acopio de valor para volver a desmontarlo, a ver si me había dejado alguna conexión mal puesta, o algo. Estaba inspirada y encontré en seguida el problema: mal contacto en el botón de arranque. Lo apreté como pude (poniéndole un papel que hiciera presión, porque la pieza metálica que lo sujetaba originalmente estaba pasada) y volví a probar. Bien. Perfecto. Le había de paso puesto el lector de CD de Macu, así que ya aproveché para instalarle el sistema operativo y los programas y configurar las cosas. Qué alegría y qué orgullo. Lázaro Segundo, levántate y anda.

Mi ordenador a trozos En orden de espiral dextrógira, y empezando por el ítem más
siniestro, tenemos: dos tapas que forman parte de la carcasa, la parte de abajo de la carcasa,
la placa base, la parte de arriba de la carcasa, el disco duro, la batería, el monitor
y el lector de CD, con la memoria ram y los botones directos del ordenador. El teclado se
me quedó sin poner en el muestrario. Por cierto, ¿habéis visto qué chulo el suelo de mi casa?

Arreglado. Para demostrar que es "después" de desmontarlo completamente,
he hecho una foto en la que se ve que estoy editando el blog y que ya he metido la otra.

La verdad es que después de eso me ha seguido dando problemas, a veces parece que no funciona nada, y me he dado cuenta que el problema es que fallan el teclado y el touchpad, pero ahora que ya no me da miedo cacharrear, así trasteo hasta que vuelve a funcionar y de momento el asunto tira, y yo me divierto.

Otra cosa que le he arreglado ha sido el cable de alimentación, que estaba roto por dentro junto al conector y no hacía bien el contacto. Es un arreglo a lo McGyver, aislándolo con cinta de fontanería, pero funciona, y me enorgullece, ¿qué pasa? (Hasta hoy estaba con una tirita, literalmente, así que mejorar mejoro, jeje)

Aquí tenéis mi supercable arreglado. Tenía que haber documentado el proceso,
pero no me di cuenta. Una cosa que me preocupa es que me he quedado sin antiparasitario.
¿Algún experto en la sala que me sepa decir qué puede pasar por eso? (absténganse si
lo que me van a decir es que puedo coger unas lombrices, que no es ese tipo de antiparasitario)


La semana que viene me traen de España un lector de CD para ponerle, no es nuevo, sino reciclado de hace unos diez años, pero veréis qué bien va a funcionar. Ya os contaré.

Hale, diviértanse, y hasta otra.

jueves, 15 de mayo de 2008

El accidentado viaje a Saint Louis

Este fin de semana pasado era el Festival Internacional de Jazz de Saint Louis (de Senegal) y tenía desafiado, desde hacía meses, que no faltaría. Iban varios españoles de Dakar con los que me llevo bien, pero con quien verdaderamente organicé el viaje y fui fue con Macu, que últimamente somos inseparables, y Lino, su novio, que está de visita por aquí desde hace ya un par de semanas.

Macu trabajaba sábado hasta las 16:00h y, para intentar aprovechar el tiempo al máximo, decidimos, en lugar de ir a la gare routière y toda la movida, contratar un coche con chófer, que nos viniera a buscar a las 16:00h (en punto) para salir directos y sin discusiones y llegar a una hora razonable. Esto dicho así suena muy burgués y perfecto, pero that's Africa, my friend, y aquí la pijería no existe, al menos no para nosotros. El coche, como cabía esperar, estaba bastante hecho polvo, aunque eso no nos sorprendió a ninguno, era lo esperado, así son todos. Pero este tenía una circunstancia en la que no nos habíamos fijado: el caucho de las ruedas viejo, como cristalizado. Tuvimos el primer reventón aproximadamente a medio camino. Afortunadamente esa carretera es bastante buena y muy recta, así que no pasó nada, cambió la rueda y listo. Al poco, se paró en una especie de taller en el que infló la que había repuesto y creímos que compraría otra por si acaso, pero no lo hizo, claro, puesto que la rueda "nueva" (recauchutada de vigésima generación) le habría costado un 25% de lo que le pagábamos y quizás no podía permitírselo. A falta de media hora para llegar a Saint Louis tuvimos otro reventón, esta vez no había recambio posible y estábamos en medio de la nada, de noche. Mientras que en el primer caso habíamos estado esperando tranquilamente a que el colega enderezase el entuerto, leyendo y charlando, ahora estábamos algo más preocupados, pues sin rueda el coche no anda, no hay tu tía. El tipo, por supuesto, tampoco tenía saldo en el móvil (aquí se puede cargar, y se carga habitualmente, 1.5€), así que hubo que prestarle el nuestro. Bueno, tampoco pasa nada. La conversación subsiguiente fue en wolof y poco alentadora a juzgar por su expresión. Lo poco que entendí: "¿Allianz? Blablablá. No tengo seguro. Blablablá, blablablá." No sabíamos lo que nos cabía esperar, pero dado que él no parecía feliz al colgar, nosotros tampoco. Hizo varias llamadas más. Al final vino a buscarnos un amigo suyo, en un taxi (al que le funcionaba el cuentaquilómetros!!!), con una rueda de repuesto, pero no esperamos a que la montara, nos fuimos ya con él. Llegamos a Saint Louis a las 23:00, o algo así. Recuento: 200km en 7 horas; no está mal.

Esta es mi cara de circunstancias
mientras el taximan arreglaba la rueda

En Saint Louis nos quedamos en casa de María José, una amiga que nos acogió amablemente, porque no había sitio en los hoteles. La casa muy guay y ella muy maja, lo malo que estaba un poco chunguilla del estómago y no se vino de fiesta.

La marcha en Saint Louis, con el festival de jazz, me gustó muchísimo; el ambiente en los bares era muy del estilo que me gusta a mí en España, por la luz, el tipo de decoración, la disposición del espacio... algo que en Dakar no conozco, y que hecho mucho de menos. Y había gentecilla, pero no demasiada. Además, en todas partes había actuaciones en directo. Lo que sí, si lo piensas, te das cuenta de que sin el festival la ciudad debe de estar muerta muertísima, porque si ni con esas se llenan los garitos de bote en bote... A los conciertos "oficiales" al final no fuimos a ninguno, pero tampoco me quedó pena, me encantó el plan que hicimos.

Por el día, el domingo, que fue el único día que estuvimos entero por allí, estuvimos paseando tranquilamente por la isla, que es la parte antigua de la ciudad. A mí me encantó, y Macu no dejaba de decir lo que le gustaba, se la veía prendada. Las calles son perfectamente ortogonales, y las casas coloniales, pintadas con colores cálidos, y con un aspecto envejecido sin llegar a lo ruinoso de lo más estético. Además, era jornada de puertas abiertas y había casas a las que te permitían entrar para verlas por dentro. Vimos cuatro o cinco. Hay que decir que se trataba de las casas más pijas y no tiene la misma gracia que si vas a una casa de familia de verdad, pero los patios interiores, que desde la calle no se ven, son chulímos.


Una calle cualquiera de la isla

El puente Faidherbe, postal más típica de la ciudad,
supuestamente diseñado por el mismísimo Eiffel.

La comida tampoco tuvo desperdicio. Comimos en un restaurante llamado la Signare, recomendado por la Lonely Planet (sí, a veces hago el guiri). Nos trataron genial y la comida estaba estupenda y abundante. Por primera vez desde que estamos aquí, el aliño de la ensalada llevaba vinagre de vino. Sé que parece una tontería pero es un detalle significativo de la clase del lugar. Y el plato principal fue, para los tres, una parrillada de pescado con langosta: un salmonete, una dorada, un trozo de rape, dos pescados más que no reconocí y una langosta pequeña. Todo eso para cada uno. Y qué rico estaba. Al postre, una copa de helado, también riquísima. Y café. Y nos invitaron a un chupito, creo que también por primera vez en Senegal.

No me digáis que la pinta no es espectacular,
parece una foto de libro de cocina.

El lunes por la mañana cambiamos de aires: nos fuimos a Guet N'Dar, el barrio de pescadores, que está en la Langue de Barbarie. Aquello es otro mundo. Impresiona la cantidad de niños que hay, la vida en la calle, en diametral contraposición con la calma chicha de la isla. En general a la gente le hace gracia que los toubab les hagan fotos, e incluso te lo piden, sin esperar nada a cambio. Bonito, la verdad, no es, pero tiene encanto y vida, y a mí me gustó mucho ir.

Macu y yo paseando por la playa de Guet N'Dar

Lo espectacular de esta visita fue el ataque de los niños. Estábamos paseando a lo largo de la playa, todo idílico, los niños reían a nuestro paso y nos pedían fotos, para las que posaban alegremente, y después les hacía mucha ilusión verlas en la pantalla de la cámara. Para caminar por la arena, llevábamos los tenis en la mano. Entonces pasamos por al lado de un grupo que jugaba al fútbol. De repente todo cambió, como cuando en verano, tras un día de calor, llega la gran nube negra y estalla la tormenta sin previo aviso. Los niños que estaban jugando empezaron a pedirnos los tenis, a gritarnos, a tirarnos por ellos intentando quitárnoslos, nos rodeaban gritando y riendo maléficamente. Los niños más pequeños, que segundos antes habían estado riendo con nosotros, les imitaban llevados por una espercie de locura colectiva. La verdad es que en el momento no me inmuté demasiado, pero lo pienso ahora y me da más miedo. Nosotros salimos de la playa y caminamos hacia las casas, ellos nos siguieron bastante rato, tirándonos puñados de arena y piedras. Menos mal que no había piedras grandes, o que no se volvieron locos del todo, porque la verdad es que la situación fue como para liarse parda. Y la gran prengunta, en la que yo no habría caído si no me lo comentase Lucía al contarle la historia: "¿y no había adultos por allí que impusieran cordura y paz?". Pues, aparentemente, no.



Pasamos sin previo aviso de esto

y esto (por cierto, el chico blanco es Lino, obviamente)

A esto. No se os pase por alto la piedra en la mano
del de más a la derecha

Bueno, la sangre no llegó al río. De hecho no hubo sangre, que nadie se preocupe, si en realidad no pasó nada de nada. Los niños desaparecieron como habían aparecido y continuamos el paseo tranquilamente. Ahora en dirección sur, hacia el cementerio musulmán, atravesando una extensa zona de secaderos de pescado. Nadie nos volvió a molestar y, la verdad es que, en general, y obviando el capítulo de los niños, el ambiente aquí era mucho más tranquilo que en Dakar, donde no puedes dar un paso sin que alguien te interpele, ya sea para pedirte dinero, para intentar casarse contigo, o simplemente para tocar las narices.


Secaderos de pescado

Cementerio musulmán

A la vuelta en la isla, comimos rápidamente y fuimos a recoger las cosas a casa de María José. Habíamos apalabrado otro coche para volver, saliendo a las 16:00h, con intención de llegar a Dakar a las 21:00h a recoger en el aeropuerto a dos amigos de Macu que llegaban. Al poco de salir, el conductor nos dijo que en Louga cambiaríamos de coche y seguiríamos con un amigo suyo. Ya le habíamos pagado la mitad y la regla estándar es no pagar la otra mitad hasta llegar a destino, pero al cambiar de coche pretendía que le pagásemos la mitad de lo que faltaba al nuevo "para poner gasolina". Nos negamos rotundamente, diciéndole la típica de "no te lo tomes a mal, no es nada personal, pero conocemos el percal" (toma rimaaa!!!). Habíamos oído historias de gente a la que, al haber pagado por adelantado, la dejaron tirada a medio camino, y no permitiríamos que nos pasara eso. Macu hizo una actuación digna de Óscar, con amenaza de llanto incluida, en la que hacía como suya una de estas situaciones. El conductor se ablandó y habló con su amigo. Al final accedieron a que pagásemos lo que faltaba al llegar a Dakar. Y menos mal. Al cabo de menos de una hora, notamos que algo pasaba en una rueda; creímos que se trataba de un nuevo reventón, pero al apartarse el coche al arcén nos dimos cuenta en seguida de que era peor. La pista definitiva fue ver la rueda completamente desmontada. Y gracias a Dios que no se había roto el eje, y que no nos habíamos dado la gran torta. Estuvimos muchísmo tiempo allí tirados, rodeados de niños curiosos (y un poco pesaos) hasta que cayó la noche. Por fin, el conductor, ayudado por otra gente, consiguió hacer un arreglo provisional que le permitiría llegar al próximo pueblo, donde podría arreglarlo bien para continuar. En el siguiente pueblo estuvimos parados otras dos horas. Al final, llegamos a Dakar cerca de las 2:00h de la mañana. Le dijimos al conductor que me llevase a mí primero a Plateau y luego a Macu y Lino a Mermoz, y aún tenía más que decir: "Mermoz está antes, Mermoz está antes". Yo ahí me cabreé mucho, me parece que todo el coñazo que venía arrastrando del viaje me vino de vez, y estaba decidida, como no me llevase a Plateau primero, me bajaba en casa de ellos y no le pagábamos (es que es lo que falta, que te manden un coche hecho mierda, que te tengan tirado en el medio de la nada horas y horas, y que todavía el tío haga lo que le dé la gana a él). No se lo llegamos a decir, pero accedió, supongo que nos leyó la cara. Así que llegué a casa a las 2:00h. Recuento: 200km en 10 horas, mejoramos.

Mientras esperábamos el arreglo de la rueda, nos había entrado hambre y habíamos cogido sendos bocadillos en un "restaurante" de la carretera. A los otros les sentó bien, pero a mi no. Dormí mal y me levanté con una diarrea espectacular. Pero mereció la pena.

Saludos a todos y hasta el próximo.