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lunes, 15 de septiembre de 2008

Despedidas Vol3: Vicens

Hoy no hice nada demasiado especial: una entrevista de trabajo por Skype a las 6:30 de la mañana, prestar a alguien casi desconocido algo de mucho valor económico (espero no arrepentirme; Géminis, como ves, yo también hago buenas obras, pero a veces los lunes, jeje), comer el mejor yassa poulet -pollo con salsa de cebolla y arroz- de Senegal, recibir una clase de antropología casamancesa, recorrer la ciudad en autobús por 30 céntimos, gastar 150€ en un vuelo de ida y vuelta de 1 hora y cenar el mejor mango del mundo, junto con otras frutas deliciosas.

Así que, como no hay nada de nuevo, la entrada de hoy es un simple recuerdo del artista pirenaico. Vicens, el que siempre se levanta primero y se acuesta de último, el que no para, el más joven de espíritu, la alegría de la huerta, oiga. Es que tenía ganas de poner una fotito, pero como tengo roto el ordenador no tenía, pero esta es robada del Flicker de Macu.

Con la Macu en la fiesta de Alberto

lunes, 7 de julio de 2008

Entrada atrasada: júrbol guapamente!

Jooo, que España campeona de Europa y yo ganadora de la porra de los colegas!! Oooolee!! Pero tardé en hacer la entrada por carencia de fotos, que no tenía mi cámara. Y sigo con carencia, pero no se puede alargar más el asunto, si eso ya la modificaré.

Bueno, fue una tarde muy guay, con comidita en grupo en casa de Noe y Pruden, partido en pantalla grande, victoria y salida a festejarlo. Yo me retiré en seguida, que todavía estaba convaleciente, pero por lo visto el resto la liaron bastante, incluso surgieron amores, no digo más!! Pena que el lunes se trabajara, claro (frase aplicable a cualquier domingo estándar del año).

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Y para aquellos a los que el fútbol no les fascine, una supercanción del grandísimo Raimundo Amador muy a propósito para alegrarles el corazón.

martes, 11 de marzo de 2008

Convocatoria becas ICEX 2008-2009

Ya he contado en un buen ladrillo de post todo el proceso que me trajo a Dakar. Una beca ICEX de Informática. Podría haberme "tocado" casi cualquier capital del mundo (74 posibilidades), pero en parte "elegí" Dakar (decir en la entrevista "me iría a Dakar", aunque no lo hubiera puesto en la lista de destinos predilectos, estoy segura de que fue decisivo) y la verdad es que estoy contenta de estar aquí. Desde que supe el destino, no he dejado de recibir comentarios, en su mayoría de admiración y algunos incluso de cierta envidia; parece que hay mucha gente a la que le encantaría poder pasarse un año en el extranjero como yo, aunque fuese en un sitio más "occidental", pero que no saben de las posibilidades que existen, o cómo tienen que hacer. Pues bien, yo tampoco sabía, a mí la beca ICEX me llamó a la puerta como podría haberme llamado un vendedor de enciclopedias, sin ninguna intención de cambiar de vida en ese momento, y me enamoré de ella a primera vista. Ahora llama a TU puerta. Sí, sí, a la tuya, que lees esto. Porque acaba de abrirse la convocatoria 2008-2009 ¿Tienes menos de 30 años? ¿Tienes una titulación universitaria, o bien un ciclo formativo de grado superior en informática? ¿Quieres irte a pasar un añito a donde Cristo perdió las sandalias? Tokio, Estocolmo, Dakar, Buenos Aires, São Paulo, Washington... 74 posibles destinos a cuál más apetecible, y para todos los gustos (Oriente Medio, Lejano Oriente, Oceanía, África, Europa...), ¿en serio que no te tienta? En su día, yo dejé un trabajo que me gustaba y con proyección de futuro, en la ciudad en la que quiero vivir, por vivir la aventura africana. Sinceramente, las circunstancias me han impedido que ésta haya llegado todavía al 100% de su disfrute, pero todo llegará y vosotros seréis testigos. Infórmate, hay becas específicas de informática, como la mía, de internacionalización y de periodismo. En realidad la más fácil de conseguir yo creo que es la de informática, a poco que tengas un poco de idea de administración de sistemas. Este año nadie que no haya renunciado por iniciativa propia (o se haya colado en algún punto de la burocracia) se ha quedado fuera. Es la tuya. Ánimo. Y si quieres preguntarme, hazlo.

Para hacer ganas, y decorar el post, os cuelgo un par de fotos que debería haber colgado hace 6 meses, de cuando estaba haciendo el curso de formación en Madrid. ¡Qué juergas! ¡Qué resacas! ¡Qué buenos recuerdos!


El aula con algunos alumnos aplicados

Una juerga multitudinaria... de tantas

La cena de fin de curso

lunes, 18 de febrero de 2008

Fête Chez Albert

Sí, ya lo sé, a vosotros os interesa mi vida, el vil cotilleo, y sin embargo yo me escaqueo y os hablo de leyes y de eclipses... ¿tendré algo que ocultar? Pues no, más quisiera. Pero es que los posts personales me cuestan más, no sé muy bien por qué. Tal vez sea tímida, tal vez sólo perezosa... pero como introducción ya basta.

Pues el fin de semana pasado Monsieur Alberto, mi alma mater y ex-vecino, dio un fiestón en su casa. Sí, ya lo sé, una vez más escribo con retraso, para periodista no valdría, por bien que me esfuerce en escribir. Bueno, a lo que iba. Yo le ayudé un poco con la organización y le hice, a petición, un CD de música española. Lo confieso, echo mucho de menos el INOX y ese era el ambiente que intenté conseguir (hasta metí "Galicia" de Pimpinela; Amparanoia, Amaral, Alaska... e incluso cosas que no empezaban por A, en total 101 canciones, número que salió por perfecto azar, de pop ochentero, rock, rumba, y todo ese palo). No es que haya quedado exacto, pero parece que a la gente en general le gustó. Los franceses puede que se hayan picado un poquito... De todas maneras yo echo mucho de menos la marcha coruñesa, y esto es un llamamiento: os recuerdo a los que os déis por aludidos que estaré ahí el 26 de abril y el 3 de mayo. ¡Quiero que estéis todos! Quiero un filetito de la bombilla, quiero un piruliño, quiero un tequeño, quiero un porrón con cacahuetes, licor café... STOP, me voy por los ramas, ha sido solamente una enajenación transitoria provocada por sobredosis de morriña, nada grave.

Estaba hablando de la fiesta en casa de Alberto. Alberto, te queremos. Alberto es guay. Alberto es ese al que todo el mundo le confía las llaves de casa. Y Alberto es el que hace las famosas fiestas en casa de Alberto. Por lo visto antes eran mucho más frecuentes, pero el ritmo no se puede mantener, ahora dice que quiere hacer una o dos al año. Pero vamos, si son como el otro día bien vale, que también el San Froilán es sólo una vez al año y nadie se queja. Unos 60 invitados, de los que algunos fallaron, otros solo pasaron un ratito y algunos no invitados oficialmente acompañando a otros. Estuvo muy bien, dio para hablar todos con todos, no faltó de nada, y creo que todos nos divertimos. La prueba de ello, que el grueso de la fiesta no se fue hasta cerca de las 7 de la mañana. Y los más melancólicos, los que no queríamos irnos a casa todavía, hicimos un poco el tiempo para que abriese la pastelería de la esquina e ir a desayunar. Desayunamos, y alguno se rindió y volvió a casa. Después de desayunar, sobredesayunamos, es decir, desayunamos otra vez, en otro sitio, otra cosa. Otros pocos cayeron. Quedamos cuatro locos (tres locas y Alberto). Volvimos a su casa, rondaría el mediodía, decidimos que no eran horas de ir a dormir, porque nos despertaríamos cerca de la noche, sin sueño, habríamos perdido por completo el domingo, pasaríamos la noche en blanco e iríamos a trabajar el lunes igualmente cansandos. Así surgió el concepto postfiesta, el domingo en blanco, domingo social de hablar y comer y mantenerse despiertos a la espera de una hora decente para dormir. En casa de Alberto comimos los restos de la fiesta, hablamos, reímos, escuchamos música, merendamos... y yo me fui a las seis de la tarde porque, os lo creáis o no, tenía que ir a hacer una cosa a la oficina. Las otras dos locas y el loco aún quedaban en casa. La verdad es que no sé hasta qué hora se quedaron. Lo que sí sé es que yo al final me acosté a las 11 de la noche y que el lunes me levanté tan cansada como cualquier lunes, pero de mejor humor.

Así que ya lo sabéis, la postfiesta es el remedio a todos los males originados por el exceso de fiesta de los sábados. Seguramente no sea lo más sano del mundo, pero la resaca te la evita, y la desagradable sensación de haber perdido por completo un día de tu vida (que es lo que me ocurre a mí los domingos de resaca) también. ¿No os apetece probarlo en vuestras vidas?

De momento, aquí os dejo, tras una ardua tarea de selección, unas cuantas fotillos de la fiesta. Lo siento, pero de la postfiesta no tengo porque se me acabó la batería de la cámara, pero en el blog de Macu creo que sí hay alguna.



Diego, tío, perdona por poner esta foto, que sales "un poco" mal, pero es que es en la que mejor salgo yo de todo "el carrete", y ya se sabe que le hay que dar prioridad a la prota. A los que no le conocéis, no os dejéis llevar a angaño por la foto: Diego es majete y no es feo. Fue mi compañero de piso durante un par de meses y la verdad que muy bien, no me asustaba si lo encontraba por el pasillo de la casa, como haría si tuviese esta jeta de la foto normalmente.



Voicí foto de varones selectos: el del polo de rayas es el señor anfitrión, Alberto, del que ya he hablado mucho; junto a él, de rojo, Chomin, alias "El fiestas"; de negro, Salim, becario del cuerpo diplomático en la Embajada, y ex-compañero clandestino de piso ; de granate, con la camiseta de MR. T, Edmondo, el italiano luchador; y asomando la cabecita por detrás, el mangante Señor Timor.



Y ya por último, más que nada porque me canso, os presento a las dos locuelas más guapas y más encantadoras al oeste del Nilo, Macu y Lucía. Me quedo sin palabras para hablaros de ellas, porque no me gusta ser sensiblera :-). Lu fue la compañera de piso que me tocó en suerte a nuestra llegada, y ¡qué suerte! es una tía estupenda, buena gente, divertida, razonable... tiene defectos, por supuesto, pero también tiene la grandísima y rara virtud de darse cuenta de ellos y de intentar evitarlos. Se merece un monumento. A Macu la conozco hace menos, pero desde entonces no tengo descanso, es hiperactiva, divertidísima y tambien muy buena gente. Y como sé que lee el blog, ¡le mando un beso!