De vuelta en Coruña tras mi experiencia en África
(Este blog apenas se actualiza ya; ahora estoy en "Otro Egoblog")
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domingo, 13 de febrero de 2011
Paraisos Cercanos: Senegal
NOTA: El documental es un poco viejo, hacia el minuto 48 habla del Diola (o Joola) como si de una maravilla se tratase... sic.
jueves, 28 de enero de 2010
El viaje de Bailo
"No dice nada nuevo, pero las palabras que elige son tan simples...
Me gustaria que lo leyerais, para que por lo menos el viaje de Bailo haya servido para algo.
Un abrazo,
Jara"
ENTREVISTA A BAILO
Esta entrevista fue hecha en Diciembre de 2005, en la víspera de su viaje a España. Bailo, un joven con físico de deportista, con el rostro irradiando orgullo, medía los riesgos de un viaje que han emprendido muchos jóvenes sin haber vuelto jamás. Pero los que regresan, con el dinero bajo el brazo, hacen que se olviden rápidamente de la tragedia que se vive en Senegal en la actualidad. Bailo nos permitió hacer esta entrevista con la condición de publicarla sólo si moría; cinco meses después de hablar con nosotros, falleció en el mar enfrente de las Islas Canarias, dejando una viuda y dos hijos, con tan sólo 33 años.
¿Por qué quieres irte, sabiendo que no tienes ningún documento que te lo permita?
A nadie le dan los papeles para ir a trabajar a Europa. No hay más solución que irse de forma clandestina, del resto se encargará Dios. Estamos obligados a hacer el viaje por etapas, ya que no tenemos el dinero para hacerlo todo seguido, pero también porque un simple campesino no podrá nunca tener un visado Schengen. Así que no nos queda otra elección, y hay que salir de aquí para poder vivir, así que me iré como el resto.
¿Y por qué irse a España, cuando sabes que hay jóvenes que mueren por el camino y que otros son repatriados nada más llegar a Europa?
En la vida, cada persona tiene su destino, pero nosotros no queremos ser eternamente pobres. Aquí, si nos quedamos, estaremos como nuestros padres, obligados a vivir cultivando la tierra con nuestras propias manos. El ganado, que representaba la riqueza de nuestros antepasados, ya no es rentable. Hay robos diarios que diezman nuestros rebaños, y cuando llega la estación de las lluvias, tenemos que venderlo todo para comprar víveres. Si un miembro de la familia cae enfermo, no le podemos curar; nunca tendremos casas, sólo cabañas de paja. Los que se van, vuelven y compran grandes casas en las ciudades, chalés que antaño eran impensables para un campesino. Hoy en día, muchos jóvenes, y no sólo los campesinos, sueñan con ir a trabajar a Europa. Mira los presidentes de los países africanos: todos envían a sus hijos a Europa, pero a nosotros nos cierran las puertas. Así que tendremos que ir por nuestros propios medios.
Bailo, hay senegaleses que nunca han ido a Europa y sin embargo viven bien
Esa gente, en el futuro, son los que enviarán a sus hijos a Europa, porque ellos sí que tienen los medios para que les den los papeles, y saben que en este país ya no hay dinero. Ellos han tenido suerte. Nosotros no nos vamos porque no amemos a nuestro país, sino porque no conocemos ninguna otra solución para luchar contra la pobreza, y ésta se acentúa cada día. Si yo aquí tuviera la oportunidad de tener una vida mejor, jamás abandonaría mi país pero… quiero intentarlo al menos. Es difícil para mi familia, para mi madre, para mi mujer,… pero voy a intentarlo. Si no funciona, por lo menos sabrán que lo único que pretendía era luchar contra la pobreza. Lo único que pido ahora es que recen por mí. Voy a ir hasta Marruecos, e intentar entrar en España cruzando el mar, parece que es más fácil desde allí. Si muero, no seré el primero, y desde luego no es un suicidio.
¿Que te gustaría que tus hijos recordaran de ti?
(Reflexiona un largo instante) Me gustaría que sepan que les quiero mucho, que sólo quiero que vivan mejor en nuestro propio país, y que ésta es la razón de mi viaje.
Abdou Diao
miércoles, 9 de diciembre de 2009
África y el peligro
Recibía el lunes (aunque lo leí hoy) un email de un amigo de ésos locos que conocí en Dakar y del que hacía ya mucho tiempo que no sabía anda. David, un tipo peculiar. Cuando le conocí era voluntario en alguna ONG, ni siquiera estoy segura de cuál, ni en qué consistía su función. Al poco tiempo se fue de Dakar y tampoco recuerdo si me enteré a dónde iba o qué iba a hacer. Pero periódicamente recibía en el email sus powerpoints de "Colores Africanos", y me alegraba. Y en algún momento de la historia, dejé de recibirlos, supongo que porque allá donde estuviese no disponía de una conexión a Internet en condiciones.
El lunes recibí un nuevo correo suyo. Y como me ha gustado, y este blog es mio y me lo ***** cuando quiero, os lo transcribo letrita por letrita. Espero que a él no le importe, yo por mi parte doy fe de que lo que dice es cierto.
¡Hola familia¡ ¡¿Cómo vamos?!
Desde hace unos días dispongo de internet a bordo y poco a poco intento irme poniendo al día. Sé que tengo muchos mensajes pendientes de responder, pero ¡tiempo al tiempo!
Especialmente estos días que el mundo de la cooperación estamos sufriendo un choque con el secuestro en Mauritania creo que todavía tiene más sentido volver a enviar flashes de la vida africana y seguir mostrando África desde dentro, la de la alegría, la de los colores y la diversidad; ¡el África del día a día! (El blog que va adjunto a los flashes no estará límpio ni actualizado hasta dentro de algunas semanas más, ¡lo siento!).
Creo que no tenemos que anclarnos en hechos de gran repercusión mediática y tenemos que saber leer el todo, que un pequeño grupo de personas pongan palos en las ruedas no es extrapolable a que pase cada día ni que toda la población local sea igual (¡si es que son de allí!) ¡¡¡NO!!! Que Al-Qaeda hiciera una gran matanza en Nueva York o Madrid no significa que la gente norte-americana y española sean terroristas, ¡por favor! Tanto Mauritania como Mali (tan citadas estos últimos días) son dos repúblicas donde cualquier persona extranjera se va a encontrar sorprendentemente bien acogida. ¡Os lo aseguro!
Que las hojas no nos oculten el baobab, ¡por favor! Primero conocer, con respeto, después ya podremos montarnos nuestra película. ¡Que no vaya la peli antes que la realidad!
Siento el sermón pero veo que los medios de comunicación día a día hunden más un continente que desde las altas esferas ya se encargan de empujarlo incansablemente hacia el abismo. Es injusto y no estoy de acuerdo. ¡Esta es otra pequeña manera que tengo de protestar! ¡Gracias!
¡Hasta pronto!
David
Pues eso: que tiene más razón que un santo. Yo personalmente aprovecho aquí para decir una cosa: pocas cosas hay que me dén más "coraje" que que allá donde vaya me pregunten "¿y no tenías miedo en Dakar?". PUES NO, amigos, NO, no tenía miedo en Dakar. Os aseguro que es, de las ciudades en las que he estado, de las que más segura me he sentido. Lo digo en serio, puede que los senegaleses se pongan pesaditos a veces pidiéndote o intentando venderte algo, o intentando llevarte en taxi, o lo que sea... puede que sea algo "cansado" para una mujer blanca soltera vivir en una ciudad como Dakar, y es cierto que resulta complicado poder "confiar" en alguien de verdad. Pero es una ciudad en la que, salvo que te vayas por donde no debes (como cualquier capital de País o ciudad grande en general), puedes estar tranquilo. Si necesitas ayuda de cualquier tipo la vas a tener (cosa que no puedes esperar ya en casi ninguna ciudad europea, ni aunque no sea tan grande). Si te tropiezas y te caes en la calle, alguien te ayudará a levantarte; si te ven perdida, te ofrecerán ayuda... tengo ejemplos de estas situaciones a cientos. También es verdad que hay muchos intentos de "timos", también tengo ejemplos a cientos, pero suelen ser tan inocentes que hacen hasta gracia. El caso es que es cierto que agobia un poco en el momento en que te bajas del avión y te encuentras toda la marabunta en el aeropuerto, de gente que te quiere cambiar dinero, llevarte la maleta, llevarte en taxi... es que es "distinto" y lo "desconocico" es normal que dé miedo, pero tras un año vivido allí hago reflexión y concluyo que no está bien que una de las cosas que más resalte la guía Lonely Planet sea que tengas que tener cuidado con la cartera en la zona de Plaza de la Independencia, cuidado con los timos en los mercados, y cuidado con todo... Más bien, si vas a Dakar, ¡relájate y disfruta! cosas malas te pueden suceder en cualquier parte, y me atrevo a decir que en Dakar (y en Senegal en general, del resto de África si que no digo nada por desconocimiento) no sólo no tienes más probabilidades de que te ocurra "algo" que en cualquier otro lugar del mundo, sino que las probabilidades de que ese "algo" que te ocurra sea "grave" son seguramente menores en cualquier ciudad del llamado "primer mundo".
En fin, no me enrollo más, creo que el mensaje está ya bastante claro... podéis ir en paz...
martes, 2 de junio de 2009
Afroflamenco en Dakar
Jo, en serio, como mola como se lo están currando ultimamente los de la embajada de España en Senegal en lo que a temas culturales se refiere... desde que me vine me llegan cosas de lo que se hace en Dakar muy interesantes.
Enlaces externos
Información completa sobre el festival
viernes, 15 de mayo de 2009
Tormenta de arena
Como dato, os diré que en toda la galería sólo hay 3 fotos de tormentas de arena (esta, una del Golfo de Persia y una de Pekín); y sólo 5 en las que aparezca Senegal. O sea, que muy frecuente no debe de ser. Al final va a ser que sí que viví en primera mano un evento histórico.
martes, 5 de mayo de 2009
Senegal Fast Food - Manu Chao con Amadou y Miriam
Enlaces externos
Manu Chao
Amadou & Miriam
domingo, 3 de mayo de 2009
La punta del iceberg
Porque el leit-motiv de este blog sigue siendo África
Porque sí tienen motivos, y es nuestra culpa
Porque me vino hoy a la mente este póster que tenía Oier en casa
lunes, 2 de marzo de 2009
Música para nostálgicos
Letra traducida
Feliz que, como Ulilises, ha tenido un buen viaje,
O como aquel que ha conquistado el Vellocino,
Y después ha regresado, lleno de uso y razón,
A vivir entre sus semejantes por el resto de su vida!
Cuando volveré a ver, ¡ay!, de mi pequeño pueblo,
Brotar humo la chimenea y en qué estación?
Cuando volveré a ver de mi pequeño pueblo,
Brotar humo la chimenea y en qué estación?
Cuando volveré a ver?
Cuando volveré a ver?
Volveré a ver el cerrado de mi pobre casa
que para mí es una provincia, y mucho más?
Me gusta más la sala construida por mis antepasados
Que los palacios romanos de fachada audaz,
Más que el duro mármol me gusta la pizarra fina,
Más mi Loira Galo que el Tíber latín,
Más mi pequeño Liré que el monte Palatín,
Y más que el aire marino la dulcura angevina.
Cuando volveré a ver de mi pequeño pueblo,
Brotar humo la chimenea y en qué estación?
Cuando volveré a ver?
Cuando volveré a ver?
He cruzado los mares con la fuerza de mis brazos
Solo contra los dioses, perdido en las mareas
Atrincherado en una cala, y mis tímpanos perforados,
Para nunca más oír las sirenas y sus voces.
Nuestras vidas son una guerra en la que depende de nosotros
Confiar en nuestra suerte, dar con la elección acertada,
De fiarnos de nuestros pasos, y de toda esta agua que duerme,
Que ensucia nuestros caminos, dicho sea, pavimentados de oro.
Cuando volveré a ver de mi pequeño pueblo,
Brotar humo la chimenea y en qué estación?
Cuando volveré a ver?
Cuando volveré a ver?
Cuando volveré a ver?
Cuando volveré a ver?
Cuando volveré a ver?
Enlaces externos
Ver el videoclip en You Tube
Letra en Francés
domingo, 8 de febrero de 2009
Dakar según Nettie
Y dicho esto, lo que quería poner aquí es una transcripción de un texto: la descripción de Dakar, o mejor dicho, de los negros de Dakar, que hace Nettie, la hermana de la protagonista, en una carta a ésta.
La capital de Senegal es Dakar, y allí la gente habla su propia lengua, que supongo que lo llaman senegalés, y francés. Nunca había visto gente tan negra, Celie. Son negros como como esos que te hacen decir: "fulano, de tan negro, es azul". Y brillan, de puro negros. Como dice la gente de nuestra tierra, Celie, trata de imaginar toda una ciudad llena de negros azulados, con trajes azul eléctrico con dibujos como los de las colchas. Altos, delgados, de cuello largo y espalda recta. ¿Te haces una idea, Celie? Y es que me parecía que estaba viendo negros por primera vez en mi vida. Y es algo fantástico. Porque el negro es tan negro que hace que se te nuble la vista. Y ese brillo, luminoso como de luna, parece fosforescente incluso a la luz del sol.
Pero, en realidad, los senegaleses que vi en el mercado no me gustaron. Sólo les interesaba la venta de su mercancía. Si no les comprabas se desentendían de ti como de los franceses blancos que viven aquí. No sé por qué yo no esperaba ver blancos en África, pero los hay a bandadas. Y no todos son misioneros.
Hale, ahí queda eso. A quererse unos a otros y hasta el próximo post.
viernes, 30 de enero de 2009
Entre Dieu et Satan
Y nada, que os lo comento por mantener un poco vivo el blog, y también para recomendároslo a los que halláis llegado hasta aquí porque os interese Dakar o Senegal. En este libro se retrata la sociedad senegalesa, es una historia familiar, y a mí me está gustando mucho leerlo. Si tal ya os volveré a contar cuado lleve más leído.
Lo compré en el aeropuerto de Dakar, por cierto.
lunes, 22 de septiembre de 2008
6 años del naufragio del Joola
¿Os acordais del pensamiento africano del otro día? Me había equivocado de autor, lo acabo de corregir. Era Boubacar Boris Diop. Es que la verdad que no he tenido tiempo de hacerme mucho con la cultura senegalesa, tened en cuenta que aprendí el francés aquí y que hasta hace sólo tres o cuatro meses no era capaz de leer en condiciones (es decir, podía descifrar un escrito, pero era un trabajo tedioso y nada agradable). Pues nada que, aunque no le he descubierto mucho todavía, me parece muy interesante este autor, muy "cañero", como diría Vicens, el amigo pirenaico que se acaba de marchar (hasta siempre, compañero, nos vemos en los bares). He visto en la wikipedia que ha escrito sobre cosas bastante peliagudas, como lo que pasa la frontera entre Maruecos y Ceuta y Melilla, las masacres de Ruanda, etc. El otro día, en el aeropuerto, mientras esperaba a Anabel, me compré uno de sus libros, "El caballero y su sombra", todavía no lo leí, pero seguro que os acabaré hablando de él.
Curiosamente, el otro día encontré un artículo escrito por él sobre el naufragio del Joola, el barco que antiguamente hacía la ruta Dakar-Casamance, que se hundió en 2002 con la muerte de más de 1500 personas (la cifra exacta es desconocida), en una de las más grandes catástrofes marítimas de la historia, y también una de las más ignoradas, me parece. Dejé (programada) para hoy la entrada porque justo hoy se cumplen 6 años de tan nefasto suceso. Traduzco:
Carta a un amigo sobre el naufragio del "Joola"
Desde finales del mes de septiembre de 2002, recibimos de todas partes mensajes de simpatía. Me han llegado de muy cerca, como la tuya, pero también de Trinidad y de Atenas. Me gustaría, a través de ti, Diadié, responder a amigos como Yanne y Beata, Louis, Noémie y Zohra. Tú has sabido encontrar palabras emotivas para hablar de nuestra tragedia del pasado 26 de septiembre. Me pregunto sin embargo qué puede haber quedado de eso pasadas varias semanas, en el espíritu de un extrangero. Nuestra época es así: a fuerza de escuchar a desconocidos gemir sobre los escombros, muy lejos de nuestros hogares, ya no nos detenemos. Recuerda: concebido para 550 pasajeros, el barco Joola que enlazaba Ziguinchor, en Casamance, y Dakar transportaba a 1220. O puede que incluso cerca de 2000, según informaciones de prensa no desmentidas. Hubo 65 supervivientes. Los cálculos pueden hacerse rápidamente, a partir de estos datos, pero nadie quiere arriesgarse. Más que un secreto de Estado, el número de víctimas del naufragio es un tabú.
Un pequeño fragmento de frase en tu carta me ha hecho sonreir de disgusto e irritación. En efecto escribes: "Yo pensaba que eso podría ocurrir en cualqueir parte de África, salvo en Senegal". Es que has, sin quererlo, retorcido el cuchillo en la herida. También para nosotros, estas cosas no podían ocurrir más que a los demás. La modestina nunca nos ha sofocado. Si el despertar ha sido brutal, es porque nosotros nos hemos dejado acunar demasiado tiempo por nuestro delirio de grandeza.
Así, el 19 de marzo de 2000, no sólo le pedimos al anciano presidente Abdou Diouf que se dejase vencer por las buenas. También le exigimos que aceptase su derrota con estilo. Diouf se prestó con nobleza a ese juego cruel. Su famosa llamada de teléfono a Abdoulaye Wade, el ganador, valía más por una cierta postura democrática que por su contenido. Nos permitió decirle al mundo: ¡mirad qué guays somos, nosotros los Senegaleses!
Menos de un año más tarde, los funerales de Leopold Sedar Senghor atrajeron una vez más la atención sobre nostros de una forma muy aduladora: todos se acordaban entonces de que nuestro país, decidamente inclasificable, había tenido por primer presidente a un intelectual de primer orden, incluso aunque su acción política siga controvertida. Y se evocó igualmente con respeto su abandono voluntario del poder.
Es necesario recordártelo? Nada nos hizo perder tanto la cabeza que nuestros éxitos deportivos en Asia, en junio de 2002: el partido de apertura de un Mundial de fútbol tiene algo de un poco anormal. Sin embargo, en cierto sentido, aparte de la competición, es en la propia esencia. Es ante todo un duelo, un combate singular. Bajo los ojos de todo el planeta, tomamos nuestra revancha sobre el antiguo colonizador. Y con las victorias, lanzamos cada amanecer largos gritos de alegría. El nuevo presidente nos había prometido felicidad. ¿No era el futuro el que nos cantaba?
Eran tiempos verdaderamente fastuosos para todas las quimeras. Jamás un país pobre ha sido tan rico en aeropuertos, autopistas transcontinentales, universidades de futuro y otros ranchos californianos. Sólo había un pequeño problema: todas estas realizaciones eran imaginarias. Con el impulso del Mundial de fútbol, ya nada debía resistirse a nuestra voluntad de avanzar. Cuando los pequeños "tocacojones" se meten a hablar de hambre, vienen especialistas de Marruecos a cerrarles el pico. Se nos ha hecho soñar, apoyados con eruditos esquemas, en lluvias artificiales. Y como el país real carecía de agua, la televisión desencadenó, con imágenes de archivo, furiosas tormentas tropicales.
Nadie era tonto, pero el sistema funcionaba de maravilla. Nosotros siempre creímos que podríamos escapar, de forma más o menos mágica, a lo peor. El drama del Joola a sido un brutal jarro de agua fría a estas ensoñaciones absurdas. Comenzamos, querido Diadié, a preguntarnos si por gusto al cambio, no habíamos confiado el poder a manos peligrosamente inexpertas. En lugar de las obras prometidas, el régimen de Wade no sabía más que construir en secreto cementerios de fortuna entre Dakar, Ziguinchor y Banjul. Nosotros lo veíamos pasmados gestionar, no nuevos empleos, sino centenas de cadáveres tirados sin tino en contenedores. Jamás la distancia entre nuestros fantasmas y la realidad nos ha parecido tan humillante y difícil de soportar.
¿Y qué decir de los errores que nos han impedido salvar tantas vidas? El naufragio tuvo lugar a las 23:00h en una zona castigada desde hace veinte años por la rebelión del Movimiento de las Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC). Hasta las 8 de la mañana, ninguna autoridad civil ni militar pudo ser contactada. Es cierto que el ministro de pesca había sido informado por la noche.
Et que dire des errements qui ont empêché de sauver tant de vies ? Le naufrage a eu lieu à 23 heures dans une zone où sévit depuis vingt ans la rébellion du Mouvement des forces démocratiques de Casamance (MFDC). Jusqu’à 8 heures du matin, aucune autorité civile ou militaire n’a pu être contactée. Il est vrai que le ministre de la pêche a été informé dans la nuit. ¡Admitió cínicamente que no había podido hacer nada porque no tenía el número de móvil de su colega de transportes! El no lo dijo, pero se supo que se había quedado dormido, cosa muy humana. Para una situación que no hace ninguna gracia, hemos rozado el ridículo.
La armada fue agobiada por la opinión con críticas de peculiar violencia. En Senegal, el hecho es tan nuevo que merece reflexión. Siempre habíamos tenido el mayor de los respetos por una armada que jamás había disputado el poder a los civiles. La catástrofe a puesto en evidencia preocupantes carencias en este sentido. Sobre todo ha empañado la reputación de profesionalismo que le valió estar en todas las misiones de paz de la ONU y de la Organización de la Unidad Africana. En una noche, la dejadez ha hecho más muertos que los años de rebelión. El Colectivo de familias de las víctimas exige la destitución del jefe de estado mayor general de las armadas.
El presidente Abdoulaye Wade admitió muy pronto que el naufragio no había sido un accidente. En lugar de incriminar a los elementos naturales, ha decidido cogernos a contrapié. Permíteme que resuma libremente sus propósitos, sin ningún miedo a deformarlos. "Sois codiciosos y vanos, nos tirado a la cara, no tenéis respeto por la vida de los demás, ¡vergüenza de vosotros que tanto os gusta engañar!". ¿Y tú le crees, viejo amigo? Nosotros, a pesar del dolor y la rabia, nos hemos estremecido intensamente de júbilo. No sé si la expresión tiene sentido, pero quiero llamarle a eso antipopulismo. Nosotros queríamos ser tratados con dureza, y un presidente atento a nuestros más pequeños deseos no se quedó de manos cruzadas. Nuestro pueblo, tan propenso a vanagloriarse, descubrió el 26 de septiembre las virtudes de la autoflagelación colectiva. Se resolvió con exceso, pero por lo visto, no sin sinceridad. En verdad, el sentimiento dominante entre nosotros después del naufragio ha sido la vergüenza. Una vez que creemos tocar la cumbre, es duro aceptar que estamos equivocados, como tantos otros, al borde del abismo. Bajo sus grandes aires, nuestra democracia esconde taras de una desoladora banalidad.
El Joola no sólo ha roto la imagen construida por algunos de nuestros éxitos reales. Nos hace lamentarlos, incluso les ha dado un sabor más amargo. Abusando del slogan "Senegal gana", no hemos pensado en el choque al volver. Estábamos, sin saberlo, a punto de realizar otro descubrimiento: batir, con nuestro único barco, el récord del Titanic(*).
Los dos aviones dirigidos a las Torres Gemelas quedaron para siempre emblema del 11 de Septiembre. Nuestro drama sera a su vez asociado a esas piraguas que vimos sobre la isla de Karabane revoloteando alrededor del barco ya peligrosamente escorado para sobrecargarlo todavía más de mercancías y pasajeros. Llueve sobre Karabane, y las imágenes del vídeoaficionado son tanto más sobrecogedoras que borrosas y temblorosas. Estamos, después de todo, casi en el corazón de las tinieblas. Una mujer de azul, calada hasta los huesos, atraviesa un porche que evoca extrañamente una lejana jungla. La joven mujer desapareció enseguida con un relámpago, antes incluso de darnos tiempo a comprender qué hacía allí. Cuando la muerte ronda ya de esa manera, no hay nada que comprender, salvo que el desastre anunciado por los signos será una nueva tragedia africna. Es decir, en definitiva, una colosal catástrofe natural causada por la necedad de los hombres. Ningún discurso podrá hacer olvidar esta evidencia: lo que ha sucedido, Diadié, es debido a la insondable incompetencia de nuestros dirigentes.
Cerca de 1500 muertos, un barco en el fondo del Atlántico con su carga y cientos de cuerpos engullidos, es una carga sagrada para nuestra memoria. Nuestra dignidad es llevarla. Este naufragio es ante todo una lección de humildad. Podemos usarlo bien a condición de que devuelva a nuestro presidente a tierra. Un país no puede quedarse suspendido, como en apnea, a las luces supuestas o reales de un solo ser humano. Eso nos infantiliza y nos expone también a un día ser entregados, atados de pies y manos, a las más nefastas aventuras.Boubacar Boris Diop, diciembre 2002
Es un texto muy duro para con Senegal, los senegaleses y su gobierno sobre todo. Yo no tengo el conocimiento para decir si es acertado o no, pero mucho me temo que este hombre tiene la credibilidad suficiente para ser, por lo menos, tenido en cuenta. El problema es que, por lo que me cuentan algunas personas con las que hablo, aquí lo de la conciencia política del pueblo llano (una apabullantísima malloría muy deprimida) esta muy verde; he oído que barrios enteros vendieron su voto por 8€ en las elecciones pasadas.
Por cierto, el barco que viaja ahora a Casamance funciona MUY BIEN. No creo que vayan a volver a caer en el mismo error, la verdad.
Y como vengo haciendo últimamente, una canción de regalo:
jueves, 18 de septiembre de 2008
Himno de Senegal
Pincez tous vos koras, frappez les balafons.
Le lion a rugi.
Le dompteur de la brousse
D'un bond s'est élancé,
Dissipant les ténèbres.
Soleil sur nos terreurs, soleil sur notre espoir.
Debout, frères, voici l'Afrique rassemblée
Coro :
Fibres de mon cœur vert.
Épaule contre épaule, mes plus que frères,
O Sénégalais, debout !
Unissons la mer et les sources, unissons la steppe et la forêt !
Salut Afrique mère, salut Afrique mère.
Sénégal toi le fils de l'écume du lion,
Toi surgi de la nuit au galop des chevaux,
Rend-nous, oh ! rends-nous l'honneur de nos ancêtres,
Splendides comme ébène et forts comme le muscle
Nous disons droits - l'épée n'a pas une bavure.
Rassembler les poussins à l'abri des milans
Pour en faire, de l'est à l'ouest, du nord au sud,
Dressé, un même peuple, un peuple sans couture
Mais un peuple tourné vers tous les vents du monde.
Nous serons durs sans haine et des deux bras ouverts.
L'épée, nous la mettrons dans la paix du fourreau,
Car le travail sera notre arme et la parole.
Le Bantou est un frère, et l'Arabe et le Blanc.
Nous serons tous dressés et les armes au poing :
Un peuple dans sa foi défiant tous les malheurs,
Les jeunes et les vieux, les hommes et les femmes.
La mort, oui! Nous disons la mort, mais pas la honte.
Traduzco: Puntead todos las koras, golpead los balafones / el león ha rugido / el domador de la selva / de un salto se lanzó / disipando las tinieblas. / Sol sobre nuestros terrores, / sol sobre nuestra esperanza. / De pie, hermanos, he aquí África reunida. / [Coro: Fibras de mi corazón verde. / Hombro contra hombro, mis más que hermanos, / ¡Oh senegaleses!, ¡de pie! / ¡ Unamos el mar y las fuentes, unamos la estepa y el bosque! / Salve, África madre, salve África madre.] / ¡Tú, Senegal, hijo de la estirpe del león, /Tú surgido de la noche al galope de los caballos, / Devuélvenos, ¡oh! devuélvenos el honor de nuestros antepasados, / espléndidos como ébano y fuertes como el músculo / Digamos en pie: "¡la espada no tiene una rebaba!". / [Coro] / Senegal, hacemos nuestra tu gran intención: / reunir a los pollitos al amparo de Milano / para hacerlo, de este a oeste, de norte a sur, / levantado, el mismo pueblo, el pueblo sin costura / pero el pueblo girado hacia todos los vientos del mundo. / [Coro] / Senegal, como tú, como todos nuestros héroes, / seremos duros sin odio y ambos brazos abiertos. / La espada, la pondremos en la paz de la funda, / porque el trabajo será nuestra arma y voz. / El Bantou es hermano, y el Árabe y el Blanco. / [Coro] / Pero si el enemigo incendia nuestras fronteras / seremos totalmente levantados y las armas puño: / pueblo en su fe que desafía todas las desgracias, / los jóvenes y los viejos, los hombres y las mujeres. / ¡La muerte, sí! Decimos sí a la muerte, pero no la vergüenza.
Fuente:
lunes, 8 de septiembre de 2008
Puro teatro
Una de las actividades a las que dediqué algunas de mis tardes en Dakar ha sido el teatro. Macu, mi amiga, profe de español en la Universidad Cheikh Anta Diop, organizó con sus alumnos de primero un grupo de teatro. Oier, su colega y amigo, tuvo la idea para la historia, y escribió la adaptación al Senegal de hoy de un clásico español del siglo XV. En español, claro.
Yo más que nada he dado apoyo moral, y una opinión aquí y allá, nada importante, pero me lo he pasado bien y me ha encantado compartir el buen rollo que tienen.
Los chicos se lo han currado un montón. Estuve allí el día del cásting, y les costaba incluso entender lo que se les pedía; hoy han mejorado su español que no te lo crees, y aunque no son profesionales, incluso actúan bien. Yo estoy impresionadísima de los logros que han conseguido, con la dificultad idiomática y en condiciones precarias para ensayar... asombroso.
Ahora están de vacaciones en sus respectivos pueblos y yo ya me he despedido de ellos, pues me voy antes de que vuelvan. Pero volveré a ver el estreno, inch'allah, espero que a principios de 2009. Si alguien se apunta, que avise :-)
De pie: Siga, Isaura, Macu (directora), Abdulaye, Lino (visita), Ndiack, Jean, Marième, Leon y AwaAgachados: Moise, Marie Louise y yo (con el pelo muy cortito, porque la foto ya tiene tiempo)
Y de regalo, una canción:
domingo, 7 de septiembre de 2008
Pensamiento africano (I)
La mayor parte de las personas parecen perfectamente normales, pero yo supongo que todo ser humano que se observe sin complacencia termina fatalmente por darse cuenta de que en el fondo él mismo está loco de atar, y que lo único importante es ocultárselo a los demás..
Les traces de la meute, p.172
300 Citations d'auteurs africains, la literature africaine pour tous, de Adrien Huannou
viernes, 5 de septiembre de 2008
Mío es el mundo, y todo lo que hay en él
If you can dream - and not make dreams your master;
If you can make one heap of all your winnings
If you can talk with crowds and keep your virtue,
domingo, 17 de agosto de 2008
Por qué soy expatriada y no inmigrante
Pues no, hijo, no. La palabra expatriado es una palabra normal y corriente, no suena ni mal ni bien, salvo si la decoras con tus propios prejuicios, como parece que es el caso. Expatriado es todo aquel que vive fuera de su patria. La diferencia entre expatriado e inmigrante no es de finura, ni de dinero, ni de color, ni si se ha llegado a destino en avión o en lancha. Inmigrante es el que llega a un país diferente del suyo para establecerse, en principio para siempre. Ése es el motivo por el que yo no soy inmigrante, pero sí soy expatriada. Trabajo para un organismo español, cobro en euros en una cuenta de España, pago mis impuestos en España, y mi estancia aquí tiene fecha de fin desde el primer día. Vivo aquí, pero no estoy establecida aquí. Y en principio no tengo pensado hacerlo. Ahora, que si un día lo hago y, por ejemplo, monto mi propio negocio, o entro a trabajar para una empresa local, o incluso una española establecida en el país, entonces seré inmigrante, y a mucha honra. Pero de momento, usemos el término correcto, que para eso los tenemos.
DE LA RAE:
expatriado, da.
(Del part. de expatriar).
1. adj. Que vive fuera de su patria. U. t. c. s.
inmigrante.
(Del ant. part. act. de inmigrar).
1. adj. Que inmigra. Apl. a pers., u. m. c. s.
inmigrar.
1. intr. Dicho del natural de un país: Llegar a otro para establecerse en él, especialmente con idea de formar nuevas colonias o domiciliarse en las ya formadas.
The Yes Men
Y el vídeo se puede ver en Google Videos o aquí mismo:
miércoles, 13 de agosto de 2008
Malaria
No soy médico
Vale, vamos por partes... Para empezar, ¿cómo funciona la enfermedad?. Ojo, para información más rigurosa os aconsejo cualquier otro sitio, pero yo intentaré hacerlo fácil. Primero hay que decir que la enfermedad la produce el plasmodium, un parásito (un microorganismo más sofisticado que un virus o una bacteria, pero menos que un "bicho") que se introduce en nuestra sangre y parasita (valga la redundancia) nuestros glóbulos rojos, y los destruye, no sé si es que literalmente se los come, o qué. El caso es que, como sabe cualquiera que haya visto "Érase una vez la vida", los glóbulos rojos, son los que llevan el oxígeno a TODOS los tejidos del cuerpo, así que si fallan, falla todo. Pues imagínate una enfermedad que de repente suelta en tu torrente sanguíneo un batallón de "bichos-destruye-globulos-rojos". El organismo reacciona con fiebre, a ver si, al igual que muchos otros agentes patógenos, el plasmodium muere a cierta temperatura entre los 37 y los 40ºC, pero no funciona, así que sube más y más, rápidamente, y entre el subidón de temperatura y el bajón de hemogoblina te pones malísimo, mareos, náuseas, diarrea... y si no tienes suficiente grado de inmunidad ni tomas medicamentos que se carguen a los invasores, puedes morir, así hablando en plata. La propia fiebre, si pasa de 41ºC, te puede matar, pero además la falta de glóbulos rojos hace que los órganos no funcionen, lo que también es mortal, supongo que es como si te desangraras. Así que bueno, está claro, la enfermedad es grave y de curso rápido, pero como ya he dicho, que no cunda el pánico.Pues eso, en un primer momento el mosquito te pica y te inocula unos pocos de plasmodium, estos se van al hígado, donde pasan unos días agazapados reproduciéndose, discretamente, sin provocar alarmas, y cuando ya son muchos, se lanzan al ataque por sorpresa y en masa. Por eso la malaria es una enfermedad tan rápida, te puedes despertar a las 9 de la mañana encontrándote bien y a las 11 estar ya a 40º de fiebre.
Así que, como veis, el asunto es chungo... sin medicamentos y sin la inmunidad suficiente (caso de los niños menores de 5 años y de extranjeros recién llegados) la muerte es muy probable. Los niños sí que me preocupan, la verdad. Por una parte, tienen menor volemia que los adultos, lo que los hace más vulnerables. Por otra, están a merced de lo que los adultos puedan hacer por ellos: pueden estar a horas de camino de un hospital y no llegar a tiempo; puede que sus familias sean ignorantes y decidan simplemente rezar para que se curen, sin llegar a llevarlos al hospital; pueden no tener la posibilidad de pagar las medicinas (o los medios para prevenir la picadura, como mosquiteras, insecticidas o repelentes)... pueden pasar mil cosas, y por eso, en el mundo muere un niño de malaria cada 30 segundos, y por eso en la mayoría de países africanos la tasa de mortalidad infantil (hasta los 5 años) es de más de 100 por cada 1000 nacimientos (en España, por comparar, en 2006 fueron 4 de cada 1000).
Así que sí, los niños me preocupan... pero los primermundistas no me preocupan nada. Es verdad que llegamos aquí vírgenes de plasmodium, pero:
- Nos echamos litros de repelentes que evitan que nos piquen los mosquitos
- Usamos insecticidas
- Usamos mosquiteras
- Vivimos, normalemente, en el centro de las ciudades, donde hay menos mosquitos que en las afueras
- Vivimos, normalmente, en pisos altos, donde hay menos mosquitos que a ras del suelo
- Tenemos aire acondicionado y ventiladores, que aturden a los mosquitos y evitan las picaduras también
- Tenemos seguro médico para, llegado el caso, tener la mejor atención médica posible
- Tenemos dinero para poder ir en coche al hospital y llegar a tiempo
- Tenemos cultura y acceso a la información, así que podemos saber qué precauciones tomar si vamos a estar lejos de la ciudad (por ejemplo, qué medicina llevar encima por si acaso. Véase Coartem)
- Y además de todo eso, tenemos la posibilidad de usar medicamentos profilácticos.
NOTA IMPORTANTE: si no tomas ninguna profilaxis y vas a estar lejos de un hospital, infórmate de con qué te puedes tratar tú solo si resulta que te pones malo, y llévalo encima, teniendo claro cómo lo vas a tener que usar desde "antes" de que se dé el caso, para evitar sorpresas más desagradables. Como ya he dicho, en el caso de Senegal, parece ser que lo mejor es el Coartem, un medicamento nuevo de Novartis (de 2005) que es lo que te recetarían en el hospital cuando tienes malaria. Lo hay en cualquier farmacia de Dakar y es un precio de lo más asequible.
Espero que este post sirva para tranquilizar a la gente que tiene miedo de esta enfermedad de cara a venir a Senegal, ya sea de turisteo, o a pasar un tiempo más, largo, como los nuevos becarios ICEX, que ya están asignados.
UN DOCUMENTAL RELACIONADO
Documental sobre la vacuna de la malaria descubierta por el Prof. colombiano Manuel Patarroyo, y que tuvo el gesto de donar la patente a la OMS, y hasta el día de hoy no se ha querido fabricar. Si lo véis, os daréis cuenta de que, efectivamente, la malaria mata mucha gente, pero no si son tratados a tiempo.
jueves, 31 de julio de 2008
Damay jàng wolof...
Yo aprendo wolof... poco a poco :-)
En 10 meses que llevo en Dakar, he aprendido bastante francés, pero el wolof, mira que le pongo empeño, pero es que es complicadísimo, uf! En su día me compré el Assimil de poche (de bolsillo) de wolof, lo abrí por la primera página de gramática, vi que había 6 (SEIS, señores, 6!!) artículos definidos en singular (o sea, lo equivalente a los simples dos "el" y "la" del español, o mejor aún, al "the" del inglés, que él solito sirve para todo) ... me entraron sudores y lo dejé.
A partir de ahí, me dediqué a preguntar cosas a la gente; sobre todo los saludos y modismos varios ya los tengo dominados hace tiempo (eso sí, la escritura es libre) ...
Na nga def? -> ¿Qué haces? / ¿Cómo estas?
Ma ngi fi (rek) -> Aquí estoy / Voy tirando (solamente / sin novedad)
Ma ngi tané bu bakh -> Estoy bien de salud y mejorando
Ana wa keur ga? -> ¿Dónde está la gente de tu casa? / ¿Qué tal la familia?
Naka [yaram bi / suba si / ligei bi]? -> ¿Qué tal [la salud / la mañana / el trabajo]?
Jërëjef -> gracias
Ñoko bok -> Entre nosotros / de nada
Amul [khalis / ndokh / solo] -> No hay [dinero / agua / problema] (úsase como "no tengo")
No tudd? / Na nga tudd? -> ¿Cómo te llamas?
Pepa la tudd / Dama tudd Pepa -> Me llamo Pepa
Tutti wolof rek -> Sólo un poco de wolof
Kai (fi) -> Ven (aquí)
Bay ma jaam -> Déjame en paz
Ñu def noonn -> Hacemos así / quedamos en eso
(¿qué esperábais, mentes sucias?)
Pero me cuesta, me cuesta y me mola, es un reto personal, y sigo intentando aprender cosillas. Mi última adquisición fue el libro "J'apprends le wolof", el otro día. Está muy bien, mucho mejor que el Assimil de bolsillo. Bueno, me lo compré "falso", en el mercadillo, es fotocopia encuadernada, pero el contenido es el mismo, y diré en mi defensa que no me di cuenta de ello hasta pasadas unas horas de la compra; yo pensaba que sería simplemente de segunda mano. Y he visto en internet que hay también cassetes, a ver si los consigo.Relacionado
domingo, 8 de junio de 2008
Concierto de Youssou N'Dour
Fue un concierto raro, porque en realidad era la noche de los griots (no confundir con gritos, aunque gritar también gritaban), y él era estrella invitada, que hizo media docena de canciones y pista. Así que era en el teatro Sorano, que es lo más chic de todo Dakar, la gente vestida de gala y sentadita, que parecía aquello la entrega de los Óscar. Y por supuesto, nada de beber, comer o fumar en la sala. Era una sensación rara, porque este tipo de conciertos una los tiene irremediablemente asociados a campo abierto, andrajos, cerveza y porros (aunque yo no fume), y el ambiente de postureo como que me da una sensación un poco rara. Y encima me llamaron la atención por sacar fotos... cosas veredes...
A decir verdad, las españolas no estábamos tan peripuestas.
Pero bueno, me gustó bastante. No había visto nunca a Youssou N'Dour en vivo, ni siquiera era muy fan, más que nada por desconocimiento, que yo musicalmente soy muy poco innovadora, y me encantó por su energía y su alegría. Además tiene mérito que por lo visto el tío se dedica mucho a ayudar al prójimo con su fortuna. Así que seguramente antes o después me compraré algo original de él.
Los griots eran un taladro, la verdad, unas voces chillonas en unos amplis a todo trapo, y encima en wolof, que no entendía nada; una pena porque quizás las historias hasta estaban medio bien. Aparte, que fue muy raro porque en lugar de ir "de menos a más", en plan, primero el telonero, luego los griots, y al final Youssou N'Dour como colofón, lo hicieron al revés, así que desde que Youssou se fue, nos quedamos ahí esperando si volvía, aguantando los berridos de los griots, para nada. Un poco pinchazo, vaya, regusto agridulce.
Otra cosa que me dejó voladísima fue el espectáculo del dinero. Flipante. Los espectadores daban dinero todo el rato a los artistas, en un obsceno espectáculo de ostentación (a ojos de extranjera ignorante, claro). Como no entendía una palabra de lo que allí se hablaba, porque era todo el rato wolof, me queda la esperanza de que estuviesen recolectando fondos para alguna cosa, pero sinceramente lo dudo...
El obsceno espectáculo de ostentación dineril
Pero estoy contenta, no podía irme de Senegal sin haber visto a Youssou N'Dour. Si tengo ocasión de verle en un estadio o así, en plan concierto de verdad, mejor, pero si no, ya le he visto. Lo puedo marcar en la lista de cosas que no puedo quedarme sin hacer en Senegal.
Y aquí os dejo un par de canciones de este artista, Goear gratia, para que lo conozcáis un poco los que no lo conocéis ya:

